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Cómo explicar la caída de los dientes a los niños con el Ratoncito Pérez: "Es importante transmitirlo con ilusión y tranquilidad"

Una madre mirando la boca de su hija. Freepik
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¿Recuerdas la emoción cuando se te caía un diente y te decían que vendría el Ratoncito Pérez? Para muchos niños es un momento especial, porque, además, este ratón misterioso deja bajo la almohada algún pequeño detalle -quizá una moneda-. Sin embargo, la leyenda tan extendida en España entraña algunas preguntas e incógnitas para los más pequeños que conviene conocer previamente para poder darles la mejor respuesta. Quizá podemos empezar poniéndole algo de historia...

¿Sabías que en España existe un museo dedicado a este personaje mágico? En Madrid, se encuentra la Casita Museo de Ratón Pérez y, hasta incluso, hay una guía en la ciudad para que los niños lo conozcan. Según este museo, el Ratoncito Pérez nació en el siglo XIX de la mano del padre Luis Coloma, un jesuita que era consejero de la Corona y al que un día le encargaron escribir un cuento para el pequeño Alfonso XIII cuando se le cayó un diente de leche a los ocho años de edad. En el relato se contaba que cerca del Palacio Real vivía un roedor con su familia en una caja de galletas que se guardaba en el almacén de una confitería; y se contaba que cada noche el Ratoncito Pérez visitaba las habitaciones del futuro rey y de otros niños más pobres.

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El museo está situado en el lugar en el que, según cuenta la tradición, vivió el entrañable roedor con su familia; y abarca dos pequeños locales en los que niños y mayores pueden conocer cómo era la casa en la que vivía el ratón, consultar la documentación histórica que existe sobre el personaje, así como observar dientes de leche "certificados" de personalidades como Beatrix Potter, Beethoven, Isaac Newton o Rosalía de Castro. La edad recomendada es de cinco años en adelante y también pueden donar los dientes que se les caigan y recibir un regalo a cambio.

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Esta leyenda, desde entonces, ha servido a muchos padres para explicar la caída de los dientes y mucho más, tal y como explica Irene Alegría, maestra, psicopedagoga y experta en neuroeducación que justo acaba de publicar el cuento 'La noche antes - Del Ratoncito Pérez' (Serres, 2026), una colección de cuentos sobre los grandes momentos en la vida de los más pequeños, con consejos para afrontar estas nuevas experiencias en familia. "Un cuento como el del Ratoncito Pérez enseña a los niños que crecer también puede estar lleno de magia. La caída de un diente es un pequeño cambio en su vida, y estas historias ayudan a vivirlo con ilusión, imaginación y emoción". 

Y añade: "En mis cuentos siempre intento transmitir la importancia de los pequeños momentos de la infancia: los nervios antes de un gran día, la ilusión, los cambios que viven los niños y cómo las familias los acompañan. Me interesa mucho poner en valor esas emociones que forman parte de crecer. Ser maestra, sin duda, influye mucho. Estar en contacto con niños y familias ayuda a entender qué sienten, qué les preocupa y qué les ilusiona. En 'La noche antes de… el Ratoncito Pérez' quería volver a capturar esa mezcla de nervios, magia y ternura que acompaña a uno de esos momentos tan especiales de la infancia. Yo recuerdo la caída de mi primer diente con muchísimo cariño". Irene es, además, colaboradora del Ministerio de Educación y directora del Máster de Formación del Profesorado de la Universidad Europea en Valencia, y ha sido votada como la 3ª mejor maestra por la plataforma Educa.

¿Miedo al Ratoncito Pérez?

Aunque la leyenda a la mayoría de los niños les parece divertida y entrañable, puede suponer algo desconcertante para ellos el hecho de pensar que un ratón se colará en la habitación en plena noche para dejarles algo bajo la almohada. ¿Cómo podemos explicarla a los niños para que no sientan miedo? Esto es lo que Irene sugiere: "Podemos explicarlo como un personaje mágico y amable que solo aparece cuando los niños están dormidos para recoger el diente y dejar un pequeño regalo. No es un animal cualquiera, sino un ratoncito muy especial que forma parte de una historia llena de fantasía. Lo importante es transmitirlo con ilusión y tranquilidad, como un juego o un ritual bonito de la infancia. Cuando los niños lo viven así, lo perciben como algo emocionante y tierno, no como algo que dé miedo".

Los Reyes Magos, el elfo travieso, Papá Noel, el Ratoncito Pérez... La infancia está llena de personajes mágicos y mucha fantasía. En los últimos años, hay tendencias educativas que proponen una infancia más realista donde los niños sepan exactamente quienes son todos estos personajes y qué hay detrás de ellos. Por ello, en la actualidad, algunos progenitores están optando por aportar más información y verdad a estos momentos. ¿Es mejor o peor? Según como se mire, y según cómo sea cada familia, pero para Irene la fantasía forma parte natural de la infancia y cumple una función muy importante en el desarrollo emocional y creativo de los niños. "Personajes como el Ratoncito Pérez, los Reyes Magos o Papá Noel no solo son historias, también crean recuerdos familiares, ilusión y momentos compartidos que los niños viven con mucha intensidad. Cuando crecen y descubren que todo formaba parte de un juego simbólico, normalmente no lo viven como una decepción, sino como un paso más de crecer. De hecho, muchos niños sienten que pasan a “formar parte del secreto” y empiezan a disfrutar ayudando a mantener esa magia para otros más pequeños".

Enseñar la importancia de la higiene bucal a través de los cuentos

Todos los cuentos tienen un aprendizaje, son un momento muy valioso porque ayudan a los niños a relajarse, a crear un vínculo afectivo con su familia y a cerrar el día de una forma tranquila. Además, favorecen la imaginación, el lenguaje y el gusto por la lectura desde pequeños. "Pero, sobre todo, enseñan que la lectura puede ser un espacio de calma y de conexión. Muchas veces esos minutos compartidos con un cuento se convierten en algunos de los recuerdos más bonitos de la infancia", señala la maestra. 

Este, en concreto, añade algo más porque puede ser de ayuda para transmitir la importancia de la higiene bucal en los más pequeños. Lavarse y cuidar los dientes forma parte de la salud y del autocuidado. "Cuando el aprendizaje llega a través de un cuento, suele quedarse para siempre. Además, al final del libro hay consejos para las familias que enseñan cómo acompañar a los niños en el cuidado bucal y en la caída del primer diente".

En ese sentido, antes de dormir es importante que las familias creen rutinas tranquilas y previsibles: bajar el ritmo del día, evitar pantallas, preparar la higiene, leer un cuento juntos o tener un pequeño momento de conversación o afecto. Estas rutinas ayudan a los niños a sentirse seguros y a descansar mejor. "Una carencia que vemos muchas veces es precisamente la falta de tiempo o de constancia. Vivimos con mucho ritmo y, a veces, se pierde ese momento de calma compartida. Sin embargo, dedicar unos minutos cada noche a un cuento o a hablar con ellos puede tener un impacto muy positivo en su bienestar emocional".