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La 'regla de las dos conversaciones' para lidiar con adolescentes que llegan ebrios a casa: "Busca aprendizaje, no sermón"

Un padre echándole la bronca a su hijo
Un padre echándole la bronca a su hijo. Pexels
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Con el verano no sólo llega el calor, también llegan las fiestas: desde las verbenas de pueblo hasta las discotecas, el consumo de alcohol está muy presente entre los adolescentes, aunque la generación Z cada vez bebe menos alcohol. Sin embargo, cuando la fiesta termina y toca llegar a casa, ¿cómo se gestiona el que tu hija o hijo llegue en estado de embriaguez? ¿Cómo se resuelve la situación? ¿Es posible encajarlo de tal forma que no se produzcan malos entendidos? La psicóloga clínica Anna Sibel da a conocer las técnicas para hacerlo, así como los detonantes que hay detrás de las discusiones por estos motivos.

La generación Z se vuelve abstemia, pero suben los atracones entre los que beben alcohol
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"Mientras el alcohol interfiere en el funcionamiento del cerebro del adolescente, el miedo acaba de secuestrar el de sus padres", inicia la experta. 

El fundamento científico que hay detrás de cómo opera el miedo, de acuerdo con Sibel, pasa por lo siguiente: "El corazón se acelera, aumenta el cortisol, aparecen imágenes de accidentes, intoxicaciones, peleas o llamadas que nunca llegaron porque, afortunadamente, nuestro hijo ha conseguido volver a casa".  Y aparece un problema: ese estado de alarma que intentamos educar.

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Los pasos que hay que hacer si el adolescente llega ebrio a casa

Antes de iniciar la gestión emocional de la situación, Sibel explica que lo primero es "averiguar el estado en el que se encuentra". 

"Si aparecen vómitos continuos, dificultad para despertarlo, respiración lenta o irregular, pérdida de conciencia o una gran confusión... estamos ante una posible intoxicación etílica que requiere atención médica inmediata". Primero, asegurar la salud física y después gestionar la situación.

Si la intoxicación es leve o moderada, el objetivo cambia según la experta y pasa a ser "acompañar, hidratar, permanecer cerca y, sobre todo, evitar convertir ese momento en un juicio". 

Cómo hacerles saber que no lo han hecho bien

En este terreno, la experta explica una situación en la que los padres se ven involucrados: "sienten que, si no dicen nada, el adolescente interpretará que no ha ocurrido nada grave cuando en realidad, sucede lo contrario". 

En cuanto al efecto de la discusión, explica que "lo que recordará el cerebro de esa noche no es el contenido del sermón, sino cómo se sintió". 

La regla de las dos conversaciones

Una vez se ha comprobado el estado de salud, Sibel pone encima de la mesa lo que ella llama 'la regla de las dos conversaciones': "La primera dura apenas unos minutos. Tiene como único objetivo que vuelva a estar a salvo. La segunda comienza cuando ambos cerebros han recuperado el equilibrio y ahí es donde empieza realmente la educación".

¿En qué consiste y cuál es su contenido? Sibel así lo explica: "hay una diferencia enorme entre preguntar: '¿Cómo has podido hacer una cosa así?' Y preguntar: 'Cuéntame qué pasó'. La primera pregunta obliga al cerebro a defenderse. La segunda le invita a reconstruir los hechos. Cuando una persona reconstruye una experiencia, también empieza a comprenderla. En lugar de preguntar por qué bebió, suele ser mucho más útil preguntar: ¿En qué momento sentiste que habías perdido el control? Esa pregunta cambia completamente el foco. Ya no busca culpables. Busca aprendizaje".

FInalmente, la experta concluye con una reflexión que transgrede la propia gestión de la situación y lo relaciona con el momento vital de la propia adolescencia: "Necesitan aprender a identificar el instante en el que una decisión todavía podía haberse cambiado, porque es ahí donde se construye la prevención. También importa mucho cómo hablamos. No es lo mismo decir: 'Eres un irresponsable', que decir: 'Anoche tomaste una decisión irresponsable'. La primera frase define una identidad. La segunda señala una conducta. Y el cerebro adolescente está construyendo precisamente eso: su identidad".