Los expertos se ponen de acuerdo sobre el "uso precavido" de la IA en las aulas: "Muchas veces se usa para tapar un agujero"
Dos expertos analizan en la web de 'Informativos Telecinco' los entresijos que hay detrás de la correlación entre el uso de pantallas o la IA con los malos resultados de España en PISA
España se hunde en el informe PISA con el peor resultado de su historia: los alumnos pierden un curso lectivo en Lectura y Matemáticas
Aunque España estudia menos horas delante de una pantalla, comparado con el resto de países de la OCDE, ha sacado los peores resultados de su historia. Después de que la ministra de Educación Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, atribuyese los malos datos al auge del uso de las pantallas y de la IA, ¿es cierta la correlación de "a más pantallas, peores resultados"? Para salir de dudas hemos hablado con Ignasi Aso, docente, doctor en ingeniería y fundador de IGNITE y Aroa López, directora de marketing de SaveFamily, que han explicado a la web de 'Informativos Telecinco' lo que hay detrás de la situación y qué medidas se pueden llevar a cabo.
El problema no es "el cristal de la pantalla"
La conducta que se tiene frente al dispositivo es una de las primeras claves. Aquí Aso explica que “el problema no es el cristal de la pantalla, es que hemos dejado a los alumnos navegar sin brújula, y eso pasa dentro y fuera del aula”.
También lo es la conducta frente a la IA: “la IA tiende un atajo y si nadie ha enseñado al alumno a resistirse a ese atajo antes de terminar de leer, el músculo de la comprensión se atrofia igual que lo hace una pierna que no se usa. Aquí la responsabilidad no es del algoritmo, sino de quien no puso el límite”.
Por su parte, López, recalca que “aunque puede ayudar a aclarar una duda o formular preguntas sobre un texto, conviene que el alumno primero haya leído y elaborado su propia interpretación. Aprender a utilizar la IA también exige aprender a cuestionarla”.
España usa menos pantallas, pero tiene peores resultados
¿Por qué si España pasa menos tiempo delante de la pantalla para estudiar que otros países de la OCDE, ha sacado malos resultados? Esta es otra de las preguntas que se les ha planteado a los expertos.
Aso explica que este hecho desmonta el relato de ‘menos pantalla, mejor nota’: "el problema no es la cantidad, sino la calidad del uso. Restringir sin enseñar una alternativa mejor no protege al alumno, simplemente aplaza el problema hasta que sale del aula y después utiliza la tecnología sin ningún criterio, ya que nunca le fue dado”.
López, por su parte, incita a una reflexión que va más allá de la tecnología a las familias: "hay que observar qué lugar ocupa la tecnología en el día a día: si ayuda a resolver una necesidad concreta o si termina por desplazar la lectura el estudio y otras actividades. El tiempo dedicado a estudiar no refleja, necesariamente, la calidad de ese estudio”.
El “uso precavido” de China o Japón de la IA
Otro de los puntos calientes del informe, dichos por el coordinador del informe, Tue Halgreen: países con registros más altos como China o Japón, hacen un uso “precavido” de la IA en las aulas. ¿A qué se refiere esto y cómo se extrapola a España?
De acuerdo con el doctor en ingeniería, “la herramienta entra en el aula con un objetivo definido por el docente, dentro de una cultura escolar que ya exige una disciplina de estudio y lectura profunda antes de que se llegue a la máquina. La herramienta amplifica lo que hay debajo y en España, muchas veces se usa para tapar un agujero que ya existía antes de que llegase la tecnología”.
Por su parte, López se posiciona en la misma línea, en “el uso precavido como una incorporación planificada”.
“La pantalla ha de dejar de verse como una ventana de consumo”
La reflexión final de Ignasi Aso va más allá de la propia tecnología: “La pantalla tiene que dejar de verse como una ventana de consumo”. Así pues, pone encima de la mesa el hecho de que “el alumno cree, programe, resuelva por sí mismo y que no se limite a ver un vídeo y pasar al siguiente”. Además, incide en la necesidad de formar a los docentes para que "sepan elegir recursos digitales de calidad, en lugar de dejar que cada uno improvise por su cuenta, que es lo que sucede en demasiados centros”.