Condenada la Consejería de Educación de Cantabria por no proteger a un niño de 9 años del acoso escolar: lo insultaban, lo golpeaban y lo escupían

Un menor víctima de acoso escolar- Archivo
Un menor víctima de acoso escolar- Archivo. Archivo
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Le escupían por la espalda, le empujaban por la escaleras, le pegaban patadas, le bajaban los pantalones y se sentaban encima de él, mientras lo insultaban llamándole tonto. Un niño de 9 años sufrió estas agresiones físicas y verbales de un par de compañeros de un colegio en Santander sin que las autoridades tomaran "medidas efectivas" para protegerlo, como "está obligada a adoptar". Una jueza ha condenado a la Consejería de Educación de Cantabria a indemnizar a la familia de la víctima con 3.000 euros por los daños morales y de salud que ha sufrido el menor.

Los padres exigieron la responsabilidad patrimonial y han ganado el juicio por las agresiones y humillaciones que sufrió su hijo en el entorno escolar durante el curso 2022/2023 y en el siguiente por dos compañeros que le rompían sus cosas, no le dejaban jugar con otros, le cogían el material escolar de su mochila y lo llamaban "tonto o subnormal", según la información publicada por El Diario Montañés.

El niño de 9 años vivió estos episodios de hostigamiento reiterados, vejaciones y exclusión social que los padres comunicaron al centro en numerosas ocasiones y para ello aportaron parte de incidencias, escritos y asistencia a tutoría y a otros responsables sin que estos entendieran la gravedad de los incidentes, que calificaron de "aislados".

Los padres contactaron con el colegio informando con lujo de detalles lo que estaba viviendo su hijo que se mantenían desde el año anterior. veían al menor muy afectado y relató también problemas del curso anterior con los dos mismos acosadores, dentro y fuera del colegio. En estos diferentes mensajes les comunicaron que su hijo estaba recibiendo tratamiento psicológico porque esta situación le estaba afectando psicológicamente.

Los progenitores de la víctima solicitaron la intervención a la inspección educativa y la respuesta de Educación fue que un inspector había visitado el colegio y había dado instrucciones para la puesta en marcha del protocolo para determinar si existía una situación de acoso, que tras una investigación determinó que habían habido "problemas ocasiones y puntuales de convivencia entre alumnos", sin mencionar la situación de acoso.

"El menor tiene derecho a ser protegido por la Administración"

La jueza del juzgado de lo Contencioso Administrativo de Santander ha considerado que la Administración educativa "está obligada a adoptar, desde la primera comunicación de la familia, medidas que eviten la situación a la que se ha visto sometido el menor durante varios cursos" porque "el menor tiene derecho a no ser sometido a dichas conductas y a ser protegido por la Administración" cuando "se encuentra en las horas lectivas·.

La jueza, además, ha tenido en cuenta varios informes médicos en los que se de tiene en cuenta también el informe pediátrico aportado en el que se relata que el menor presentó un cuadro desmayos y mareos, cuatro veces al año en el colegio, relacionados con el estrés emocional al que estaba sometido por el acoso de sus dos compañeros.

También ha valorado un informe psicológico en el que se recoge que el menor presenta una "sintomatología compatible con un cuadro ansioso depresivo, provocado por la situación descrita y en el que el propio alumno hace referencia a todas las vejaciones que ha soportado durante años".