El PSOE no quiere llevar a votación la ley de amnistía si antes no hay un acuerdo con Junts
El PSOE ve "muy difícil" no llegar a una acuerdo con Junts sobre la ley de amnistía
Tanto en Ferraz como en Moncloa confían en que finalmente se producirá un acuerdo y habrá ley de amnistía
La Mesa del Congreso prorroga hasta el 7 de marzo el plazo máximo para que la Comisión de Justicia dictamine la ley de amnistía
El PSOE está dispuesto a no llevar a votación la ley de amnistía si antes no alcanza un acuerdo con Junts que garantice que la norma tendrá luz verde en el Congreso, según indican fuentes socialistas. El plazo acaba el 7 de marzo y, si antes no se vota en la Comisión de Justicia, la iniciativa decaerá.
Tanto en Ferraz como en Moncloa confían en que finalmente se producirá un acuerdo y habrá ley de amnistía pero en los últimos días tratan de pasar la presión a Junts señalando que no piensan moverse de su posición actual, pues consideran que la ley tal y como está redactada actualmente incluye a todos los implicados en el procés y además es constitucional.
El PSOE ve "muy difícil" no llegar a una acuerdo con Junts sobre la ley de amnistía
Las fuentes de la dirección socialista consultadas ven "muy difícil" que Junts no llegue a un acuerdo y señalan que en ese caso se presentarían a las próximas elecciones catalanas, previstas para 2025, sin ese acuerdo y les podría pasar factura. Otras fuentes de la cúpula de Ferraz inciden en esta idea y creen que la presión que a su juicio hay sobre Junts en Cataluña, con cientos de personas que dependen de la ley de amnistía les terminará llevando a firmar.
Esta misma semana, fuentes gubernamentales, recordaron a Junts que los socialistas no tienen entre sus filas a posibles beneficiarios de la ley de amnistía, al contrario que ocurre con los neoconvergentes y señalaron que en cualquier caso, haya o no ley, seguirán gobernando.
Ahora dan un paso más y señalan que si no hay pacto previo con Junts no llevarán la ley a votación. De este modo evitarían una situación límite como la de la convalidación de varios decretos leyes en enero de este año.
Aquel día hubo incertidumbre hasta el último segundo sobre cuál sería el sentido del voto de Junts, que finalmente lo apoyó a cambio de una serie de cesiones como el compromiso para el traspaso de las competencias de inmigración a Cataluña, la publicación de las balanzas fiscales y medidas para el regreso de empresas que se fueron a causa del procès.
El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido en varias ocasiones la ley de amnistía tal como está redactada en este momento y lo volvió a hacer en la víspera desde Marruecos, donde se encontraba de viaje oficial.