Begoña Gómez admite ante el juez Peinado que su asesora le hizo excepcionalmente algún "favor"
La esposa del presidente del Gobierno admite que en alguna ocasión su asesora le hizo un favor al enviar algún correo relacionado con la cátedra que codirigía en la UCM
La asesora de Begoña Gómez se acoge a su derecho a no declarar a las preguntas del juez Peinado sobre su contratación
Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, ha defendido ante el juez Juan Carlos Peinado, que su asesora le hizo algún "favor" en ocasiones muy excepcionales, como cuando envió un correo relacionado con la cátedra que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid. La empresaria ha comparecido brevemente este miércoles, por cuarta vez, para reiterar las funciones de su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez. Informa Julio Muley.
La mujer del jefe del Ejecutivo, durante poco más de cinco minutos, ha vuelto a sentarse frente al titular del Juzgado de Instrucción 41 de Madrid, que el pasado mes de agosto le imputó un quinto delito, el de malversación, vinculado a la contratación de su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez.
Begoña Gómez ha declarado a las breves preguntas que le ha formulado su abogado, Antonio Camacho, en un interrogatorio dirigido a reafirmar los argumentos que este plasmó en su recurso contra la última imputación, donde reprochó al juez su "exorbitada" interpretación el Código Penal, según fuentes judiciales.
Begoña Gómez, en su comparecencia ante Peinado, la cuarta del año, se ha centrado en explicar las funciones de su asesora, que consistían fundamentalmente en coordinar su agenda, equipo de seguridad y labores de protocolo.
La esposa del presidente del Gobierno, ha admitido -como ya dijo la propia Álvarez en su declaración-, que en alguna ocasión le hizo un favor al enviar algún correo relacionado con la cátedra que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid.
Un argumento que ya subrayó su abogado Antonio Camacho en su último recurso a la Audiencia Provincial de Madrid, en el que enmarcó en un "favor" que Cristina Álvarez transmitiese en febrero de 2024, en la parte final de un correo, un "mensaje personal" de la mujer del presidente del Gobierno sobre su deseo de que Reale siguiese patrocinando la cátedra.