El PSOE coge oxígeno en Castilla y León, pero sus socios de la izquierda se hunden y ya piensan en una estrategia de cara a las elecciones en Andalucía

Los socialistas vuelven a creer en una remontada, tras los batacazos en Aragón y Extremadura.. EFE
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Los socialistas cogen oxígeno en Castilla y León, tras recuperar dos escaños. La derrota, frente al PP de Mañueco, ha sido menos agria que las debacles sufridas en los comicios de Extremadura y Aragón. El PSOE vuelve a creer que pueden remontar de cara a Andalucía.

El PSOE respira, tras una noche electoral que vuelve a ganar Alfonso Fernández Mañueco, representante del Partido Popular. Los socialistas logran frenar la mala racha que arrastraba en las últimas elecciones, que aunque no han conseguido desbancar al Partido Popular al menos han logrado avanzar y  mejorar su resultado con dos escaños más, hasta los 30.

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El PSOE amplía su espacio dentro del bloque progresista, aunque esta mejoría le sale caro a sus propios socios de Gobierno, que pagan las costas. Izquierda Unida, Sumar y Podemos se desploman, desaparecen del mapa político regional y se quedan fuera de las Cortes dejando un vacío de representación que no se veía en décadas

La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, ha negado que el candidato socialista a las elecciones en Castilla y León, Carlos Martínez, haya subido en votos y escaños por su distancia con el presidente Pedro Sánchez. 

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Martínez no apoyó a Sánchez en ninguno de los procesos orgánicos y mantiene posiciones distintas en asuntos sensibles como la financiación autonómica o con su propuesta de dejar gobernar a la lista más votada. Desde la dirección federal del PSOE, sin embargo, tratan de restar importancia a ese debate y señalan que desde Ferraz no ponen ni quitan candidatos.

Los grupos a la izquierda del PSOE toman nota y ya piensan en estrategias para enfrentar la nueva cita electoral en Andalucía

El temor a una mayoría absoluta de la derecha ha empujado parte del voto de la izquierda hacia el PSOE, pero no es el único factor que explica el castigo en las urnas. La izquierda alternativa, dividida entre IU-Sumar y Podemos, también ha pagado el precio de su ruptura. Un resultado que interpretan ya como un serio aviso de cara a la próxima cita electoral.

El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, por su parte ha admitido el día después del batacazo electoral que el resultado de IU-Sumar y Podemos ha sido "muy malo" en Castilla y León. Lo ha dicho sin medias tintas claramente: "El resultado "ha sido muy malo para la izquierda" ha precisado el ministro al tiempo que pedía "sacarle cuenta" y espera que esto "empuje a un proceso de reflexión". Trasciende la fórmula. La ultraderecha crece en todas partes. Hay que hacer algo, con seriedad y bien. Hay que ser creativos, reclama el líder de Sumar.

El líder de Podemos, Pablo Fernández también es rotundo sobre lo ocurrido en las urnas: “El resultado es catastrófico, ha reconocido y apela a que Andalucia la izquierda tiene que llegar "lo mas fuerte posible”. La izquierda toma nota ante la nueva cita electoral que se asoma en el horizonte.