Caso Koldo

La UCO descarta la manipulación de los audios de Koldo y sitúa a José Luis Ábalos y Aldama en lo más alto de la presunta organización criminal

El exministro José Luis Ábalos y el empresario Víctor de Aldama, llegando al Tribunal Supremo. Europa Press
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MadridLa UCO sitúa al exministro socialista José Luis Ábalos y al empresario Víctor de Aldama en lo más alto de la presunta organización criminal en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas en pandemia. Según el teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Aldama se refería a Ábalos como “el jefe”, si bien ha precisado que el empresario era “realmente el que mandaba”.

El que paga, manda, y es Aldama al final. Lo que ocurre es que, dentro de esa presunta organización criminal, hay miembros con mayor peso y, en todas las acciones que intentan o que al final consiguen, evidentemente el papel de Ábalos es fundamental. Sin él no podrían haber hecho casi ninguna de las que emprendieron", declaró en su comparecencia.

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Víctor de Aldama, José Luis Ábalos y Koldo, el “alter ego” del exministro

En su intervención, Antonio Balas señaló que Aldama era el que pagaba y el que "exige", poniendo como ejemplo los "salvoconductos" que pidió a Transportes en pandemia para su entorno, para los que Koldo al principio se mostró "reticente", pero acabó accediendo, o las gestiones para el préstamo a Air Europa, cuando Aldama incluso "insulta" para presionar, ha dicho.

"Y ellos en ningún momento han sido reacios, nunca han dicho que no, no han mostrado reticencia, siempre han hecho lo que les han marcado", apostilló el mando de la unidad investigadora.

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De igual modo, sobre la participación de otras personas, el teniente apuntó que "todo el mundo se vale de otro", incidiendo en que "Ábalos se vale de Koldo, es como su 'alter ego'".

Además, en su declaración apuntó que Koldo "hace igual con su hermano Joseba", a quien ha definido como una parte "fundamental" de la esfera del exasesor, al igual que su expareja Patricia Uriz, que "también tiene su participación".

Sobre el empresario, Víctor de Aldama, ha señalado que "se expone lo justo" y que se valía de sus socios.

El rol de los acusados en la presunta organización criminal y la compra de mascarillas

Durante la sesión de ayer, distintos agentes dieron numerosos detalles sobre el rol que tenía cada uno de los acusados en esa presunta organización criminal, indicando que Koldo era quien se encargaba de las gestiones del día a día, quien controlaba el patrimonio del exministro y que ambos, tanto Koldo como Ábalos, habrían recibido contraprestaciones pagadas por el comisionista, Víctor de Aldama, no a cambio de nada, sino de tener ese contacto con altas esferas del Gobierno a través del Ministerio de Transportes.

Por su parte, en esta línea, el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha sacado a colación la expresión de las "cafeteras" con la que, según la UCO, los acusados se referían a los teléfonos desechables que el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, investigado en el 'caso Koldo' de la Audiencia Nacional, presuntamente les facilitaba para hablar de manera encriptada.

"Se compran a terceros, se incorporan aplicaciones como WhatsApp o Signal y una vez que ha sido utilizado, se tira y se renueva. Estos teléfonos los utilizan Ábalos, Koldo y Aldama", ha señalado.

Respecto al modus operandi, el teniente coronel Balas ha señalado que Ábalos "hace lo más grande": "es el que abre los negocios", el que "tiene la capacidad de poder llevar a Aldama y a sus socios a sitios donde por ellos mismos no pueden llegar".

"Es un ministro. Es un miembro cualificado de la organización. Por eso cobra lo que cobra. Por eso le dan lo que le dan y cuando exige, le pagan. Porque es un miembro cualificado", ha indicado.

En esa línea, el investigador ha manifestado la "capacidad" de la presunta organización criminal "para permear en diferentes administraciones": "Tiene la capacidad de unir a estamentos de muy alto nivel".

A ese respecto, lo ejemplificó con el rescate a Air Europa, por el que llegaron a contactar con la exministra de Economía Nadia Calviño; con el chalet en La Alcaidesa (Cádiz), un presunto favor del dueño de Villafuel --empresa clave en el 'caso hidrocarburos'-- a Ábalos, o el viaje de la dirigente venezolana Delcy Rodríguez a Madrid en enero de 2020.

"Para que venga un mandatario internacional, tiene que haber diferentes autoridades, diferentes protocolos. Es que hace que llegue hasta el presidente", apunta en alusión a Pedro Sánchez, a quien "se accede para que dé el visto bueno", como muestra del "mandato que tiene Aldama sobre Koldo, y después sobre el señor Ábalos".

El ‘jefe’: Ábalos y Aldama

A preguntas del abogado del exministro sobre las referencias al 'jefe' que hacía Aldama para referirse a Ábalos, Antonio Balas lo ha calificado como "instrumental" con el fin de sacarle "rendimiento" a su relación.

Explicándose sobre ello, precisó: "El jefe sería él –Aldama–, pero decir que 'yo soy el jefe' no tiene sentido para mostrar que está respaldado por altas instituciones".

Por otro lado, la defensa también ha preguntado por qué no han realizado un informe patrimonial del empresario, como sí hicieron con los otros dos acusados, a lo que el uniformado contestó que el hecho de que no se haya hecho un "informe patrimonial particular de él no quiere decir que no se haya investigado su patrimonio".

Así, expuso en su declaración que en uno de los informes "se habla de la ganancia patrimonial de Víctor de Aldama vinculado a los contratos de material sanitario".

El pago “recurrente” de 10.000 euros de Víctor de Aldama a Koldo García

Por otro lado, los investigadores se ratificaron en que Aldama pagó de forma "recurrente" 10.000 euros mensuales a Koldo, que era el que "manejaba el patrimonio de Ábalos", y que dos veces se hizo a través de Joseba García, hermano del exasesor.

Al respecto, señalaron que Koldo cobraba "de manera regular" y es el que "gestiona los contratos" en empresas públicas de Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos, su piso o el chalet de Cádiz.

Además, en sus declaraciones manifestaron que "se jalonan muchos hitos" donde se aprecian esos supuestos pagos, que servían para "engrasar la maquinaria". La primera evidencia, "bastante clara", han dicho, es de septiembre de 2019, como documentaron de una nota de Aldama con la notación "Grandu 11.500".

Sobre si tienen constancia documental de los pagos, los agentes han señalado que entre 2020 y 2022 Joseba García "ingresó 292.000 euros en efectivo", un dinero que habría transferido a su hermano, a quien han definido como "correa de transmisión".

"Si esos hitos que ocurren al inicio los vamos construyendo después con las evidencias de que sí que ha habido pagos, con la recurrencia mensual, con las anotaciones que tiene Koldo en su registro de los ingresos de 10.000 euros, desde luego nos permite inferir que eso lleva ocurriendo, al menos de manera ininterrumpida, desde septiembre de 2019", concluyeron en su declaración.

La UCO descarta manipulación de los audios de Koldo

Por último, los agentes de la UCO han rechazado también de manera tajante durante el juicio del Tribunal Supremo que se alterara el contenido de los dispositivos incautados –como los audios– al exasesor Koldo García al analizarlo.

Durante sus declaraciones ayer ante el tribunal, los efectivos de la Benemérita defendieron su investigación frente al cuestionamiento desde las defensas de Ábalos y Koldo, aseverando un responsable del grupo investigador que "no se ha producido ninguna manipulación" y que "de ninguna manera" pudo hacerse mientras las evidencias, extraídas de dispositivos como teléfonos móviles de Koldo, estaban bajo su custodia.

Este último, junto a otro investigador, aseguró que es "imposible" que se hayan manipulado durante el análisis los audios del exasesor del exministro Ábalos, a la vez que han rechazado que se instalara un 'software' remoto con el que se pudiera alterarlos a distancia.

Además, los agentes indicaron que Koldo tenía en sus dispositivos "muchas cuestiones" de la esfera personal de Ábalos, como información sobre su situación patrimonial, por lo que "no era nada llamativo", según expresaron, que lo encontraran ahí.