Muere Carlos Garaikoetxea, primer lehendakari de la democracia, a los 87 años, a causa de un infarto

Muere Carlos Garaikoetxea, primer lehendakari de la democracia, a los 87 años. EFE
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Carlos Garaikoetxea, primer lehendakari de la democracia, falleció este lunes a los 87 años a causa de un infarto. Fue presidente del Gobierno vasco entre 1980 y 1985 con el PNV. Posteriormente, rompió con el partido nacionalista y fundó Eusko Alkartasuna, partido socialdemócrata ahora integrado en EH Bildu. Garaikoetxea desempeñó un papel determinante en el desarrollo del Gobierno Vasco y en la consolidación de su autogobierno y sus competencias, especialmente durante su etapa como lehendakari (1980-1985).

Su legado político queda vinculado a la recuperación de las instituciones, al fortalecimiento del autogobierno en un periodo clave de la transición y al impulso y la modernización del nacionalismo vasco en Navarra, primero desde las filas del PNV y después desde Eusko Alkartasuna.

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Casado y con tres hijos, Garaikoetxea nació el 9 de junio de 1938 en Pamplona (Navarra). Abogado y licenciado en Ciencias Económicas, desarrolló su actividad profesional en la dirección de empresas y en su despacho de abogados.

Fue presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra y simultaneó esta actividad con su participación en diversas obras filantrópicas y culturales, especialmente en la defensa de la lengua vasca y en el impulso de las ikastolas durante la dictadura de Franco, según recoge la biografía de Garaikoetxea publicada en la web del Gobierno Vasco.

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Fue elegido presidente del PNV al final de la dictadura y en 1980 dejó el cargo por incompatibilidad con la presidencia del Gobierno Vasco. Carlos Garaikoetxea fue presidente del Consejo General Vasco (Gobierno provisional 1979-1980) y elegido Lehendakari en dos legislaturas (1980 y 1984). Fue parlamentario navarro, diputado europeo en dos legislaturas y miembro del Parlamento Vasco en cinco legislaturas. Fue presidente de la EFA (European Free Alliance), y de Eusko Alkartasuna desde su congreso fundacional en 1987 hasta 1999.

Una mandato marcado por la inestabiidad y por ETA

Su mandato se desarrolló en un contexto de fuerte inestabilidad marcado principalmente por la violencia de ETA y una profunda crisis económica e industrial. Tuvo que poner los cimientos del autogobierno vasco con la asunción de nuevas competencias y crear estructuras desde cero como la Ertzaintza, el servicio de Salud -Osakidetza-, la universidad púbica vasca o el sistema educativo y recuperar el primer Concierto Económico posterior a la Constitución.

Defensor del derecho de autodeterminación y la independencia del País Vasco por medios pacíficos, fue reelegido presidente vasco en 1984 y sustituido por José Antonio Ardanza en 1985 por discrepancias con la dirección nacionalista.

En diciembre de 1984 había puesto su cargo de lehendakari a disposición de la Asamblea del PNV por estar en desacuerdo con las posiciones del partido sobre la Ley de Territorios Históricos. La dimisión le fue aceptada y, además, se vio obligado a abandonar su cargo en la Asamblea.

El enfrentamiento que Garaikoetxea mantuvo desde la Presidencia vasca con el presidente del PNV Xabier Arzalluz a causa de sus alejadas concepciones sobre el reparto del poder en el País Vasco, provocó una escisión del PNV que sigue hoy en día, con posiciones políticas aún más alejadas que entonces. Tras la ruptura nacionalista, Garaikoetxea fundó, el 4 de septiembre de 1986, Eusko Alkartasuna, partido con el que logró el acta de diputado en las autonómicas de noviembre de 1986. En 1987 asumió la Presidencia del partido y un año después fue elegido eurodiputado por la Coalición por la Europa de los Pueblos.

Gobiernos de coalición

Ya en 1998, al conseguir el acta como parlamentario vasco, firmó un acuerdo programático con el PNV, que propició la elección como lehendakari del peneuvista Juan José Ibarretxe, con quien tenía unas posiciones ideológicas más cercanas.

Tras las elecciones del 25 de octubre de 1998, Ibarretxe fue investido lehendakari con el apoyo del PNV, EA y Euskal Herritarrok. Posteriormente, en las elecciones de 2001 y 2005, el PNV y EA concurrieron en coalición y gobernaron conjuntamente.

En 2001, la coalición PNV-EA gobernó inicialmente en solitario hasta la incorporación de Ezker Batua, y en 2005 se reeditó un Ejecutivo integrado por PNV, EA y EB.

EA lleva desligada totalmente del PNV desde hace años, cuando se integró en EH Bildu. A partir de 2017 Garaikoetxea se posicionó al lado del sector critico para evitar que este partido quedara diluido en la coalición abertzale.

Su figura ha sido reconocida por el Gobierno Vasco de Imanol Pradales, que el pasado año le hizo un homenaje en el Palacio de Ajuria Enea donde ensalzó su trabajo en una Euskadi en ruinas, en recesión, y en un clima de violencia y terrorismo irrespirable con atentados de ETA y de grupos de extrema derecha.

Homenaje del Gobierno Vasco: "Garaikoetxea es el arquitecto de Euskadi"

En junio del pasado año el actual Gobierno Vasco, liderado por el lehendakari, Imanol Pradales, rindió homenaje a Garaikoetxea y su equipo. El actual lehendakari ensalzó el ejemplo del primer Gobierno Vasco de la democracia por poner en marcha las herramientas que han permitido a Euskadi "crecer en prosperidad y bienestar" y agradeció en especial el legado de Garaikoetxea, al que definió como el "extraordinario arquitecto de Euskadi".

El propio Carlos Garaikoetxea también tomó la palabra en aquel acto: “Los desafíos de futuro son grandes, pero mayor es nuestra capacidad para superarlos. Somos una nación valiente y trabajadora. Unidos, desde la colaboración leal y el respeto a la pluralidad, construiremos una Euskadi mejor, más próspera y sostenible", remarcó.

El lehendakari, Imanol Pradales, ha destacado de Carlos Garaikoetxea tras conocer su fallecimiento, su figura como defensor de los derechos humanos y de la justicia social y como "líder en los tiempos más difíciles". Navarro, euskaldun, abertzale y demócrata, el exlehendakari Garaikotexea fue el "arquitecto del autobierno y del bienestar vasco", ha señalado Pradales en un mensaje en el que le califica también como pragmático, soñador, sensato, valiente, carismático y hombre de equipo. "Y por encima de todo esto, padre y marido", añade. El lehendakari le ha dado las gracias por haber dado lo mejor a su pueblo. "Gracias por haber luchado y por su libertad. Fue un honor conocerte y haber aprendido de ti. No te fallaremos", añade tras enviar un abrazo a sus familiares.