Ascenso y caída de José Luis Ábalos, de mano derecha de Pedro Sánchez a condenado a 24 años por corrupción
José Luis Ábalos ascendió en las filas del PSOE y del Gobierno de la mano de Pedro Sánchez
José Luis Ábalos y Koldo García se enteran de sus duras condenas en la cárcel de Soto del Real, Madrid
La dura condena por corrupción a José Luis Ábalos obliga a echar la vista atrás para intentar conocer cómo ha llegado a ocupar uno de los espacios de mayor poder político dentro del PSOE y del Gobierno de Pedro Sánchez, con quien mantuvo durante años una relación de absoluta confianza. Desde el principio, su trayectoria estuvo marcada por un ascenso continuo que le situó en el núcleo duro del sanchismo, tanto en la estructura del partido como en el Ejecutivo.
José Luis Ábalos negó siempre su implicación
Su relevancia interna quedó especialmente visible durante la moción de censura contra Mariano Rajoy. Ábalos fue el encargado de defenderla desde la tribuna del Congreso, donde denunció el “verdadero círculo perfecto de corrupción, encubriéndola con tretas y artimañas” que, a su juicio, rodeaba al entonces presidente del Gobierno con el PP. A partir de ese momento, su ascendencia política no dejó de crecer.
Ese crecimiento culminó con su nombramiento como ministro de Transportes, un cargo que consolidó su papel como mano derecha de Sánchez. Por eso sorprendió tanto su cese en 2021 y, más tarde, su regreso como diputado en 2023. Pero su vuelta coincidió con la detención de su exasesor Koldo García. En los pasillos del Congreso, Ábalos confesó entonces: “me he quedado estupefacto con eso”.
A partir de ahí comenzó una caída política sin freno. Pese a las presiones, decidió mantener su escaño en el Grupo Mixto, incluso en soledad. Él mismo llegó a lamentarlo públicamente: “Tengo solo mi coche, no tengo secretaria, no tengo a nadie detrás ni al lado”.
Mientras tanto, el caso avanzaba sin pausa con imputaciones, informes de la UCO, registros y la aparición de los audios de Koldo, en los que este relataba supuestas deudas económicas entre ambos y mencionaba también al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, investigado en otra causa por corrupción.
Ábalos negó siempre cualquier implicación. “Nada ha quedado en el tintero”, afirmó en una de sus últimas declaraciones públicas. Y, ya en plena soledad política, aseguró que solo le quedaba una vía: “Con todo lo que he vivido solamente puedo confiar en una cosa ya, en la Justicia. Porque ya no tengo en quién confiar”.