'Tormenta Alada 26', el ejercicio en el que ha fallecido el cabo Edgar Mallo Baena: entrenamiento para la guerra y operaciones con escasa visibilidad

El Ejército de Tierra ensaya en 'Tormenta Alada 26' operaciones de asalto aéreo, despliegue rápido y lanzamientos nocturnos
El cabo Edgar Mallo Baena perdió la vida durante las maiobras en Huesca, en Aragón
El fallecimiento del cabo Edgar Mallo Baena durante un lanzamiento paracaidista nocturno en Huesca se produjo en el contexto del ejercicio 'Tormenta Alada 26', unas maniobras de adiestramiento del Ejército de Tierra concebidas para poner a prueba la capacidad de despliegue rápido de algunas de sus unidades más especializadas.
El militar, destinado en el Batallón de Zapadores de la Brigada 'Almogávares' VI de Paracaidistas (BRIPAC), participaba en uno de los saltos programados cuando se produjo el accidente.
Se trata de un ejercicio anual de alta exigencia táctica que reúne a la Brigada Paracaidista y a las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) para entrenar operaciones de asalto aéreo, inserción de tropas y coordinación entre unidades terrestres y helicópteros en escenarios que simulan un conflicto real. Por el momento, el Ejército de Tierra no ha informado sobre las causas del siniestro.
Un ejercicio para validar la capacidad de despliegue
'Tormenta Alada' es un ejercicio anual de adiestramiento del Ejército de Tierra centrado en las operaciones de asalto aéreo y el despliegue rápido de fuerzas. En la edición de 2025, el Ejército explicó en un documento oficial que estas maniobras estaban destinadas a validar la capacidad de la División 'San Marcial' para generar una Fuerza de Entrada Inicial, el primer contingente militar que se despliega rápidamente.
El núcleo de estas maniobras son las Acciones Militares Tácticas de Asalto Aéreo (AMTAA), que combinan la inserción de tropas mediante helicópteros y lanzamientos paracaidistas con operaciones terrestres coordinadas para asegurar objetivos estratégicos, como aeródromos, pistas de aterrizaje o nudos de comunicaciones.
Para ello resulta imprescindible la integración de distintas capacidades del Ejército de Tierra, de manera que las unidades de superficie actúan de forma sincronizada con los medios aéreos en un único agrupamiento táctico.

La BRIPAC y las FAMET, protagonistas de las maniobras
Las maniobras reúnen principalmente a la Brigada 'Almogávares' VI de Paracaidistas (BRIPAC) y a las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), que trabajan conjuntamente durante varios días para coordinar operaciones de asalto aéreo.
Dentro de la BRIPAC participan diferentes unidades especializadas, entre ellas el Batallón de Zapadores —al que pertenecía el cabo Edgar Mallo Baena— y la Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV), que aporta capacidades de reconocimiento e infiltración.
Los helicópteros de las FAMET desempeñan un papel esencial en estas operaciones, ya que permiten el transporte de personal y material, el despliegue de vehículos y el apoyo a las fuerzas terrestres durante el desarrollo del ejercicio. 'Informativos Telecinco' visitó en abril la base de Alcantarilla para mostrar la preparación de estas unidades de élite, como también es, por ejemplo, el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), del Ejército del Aire.

Saltos nocturnos y escenarios de máxima exigencia
Uno de los aspectos más exigentes de 'Tormenta Alada', organizado por el Ejército de Tierra, son los lanzamientos paracaidistas y las operaciones desarrolladas en horario nocturno y con escasa visibilidad, diseñadas para reproducir las condiciones que podrían encontrarse las unidades en un escenario de combate.
La anterior edición movilizó a cerca de 900 militares, alrededor de 60 vehículos tácticos y una quincena de helicópteros, además de desarrollarse entre distintos campos de maniobras y aeródromos militares. Las principales acciones se llevaron a cabo entre el aeródromo de Garray, en Soria, y la Base de Agoncillo, en La Rioja.
El accidente mortal del cabo Edgar Mallo Baena se ha producido en uno de los lanzamientos nocturnos de esta edición de 2026, celebrada en Huesca. El Ejército de Tierra ha confirmado el fallecimiento del militar. Numerosas instituciones y personalidades han lamentado la muerte del cabo, quien era vecino de Alcantarilla, como ha indicado el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras.
