El PSOE cambia de estrategia ante las nuevas investigaciones y pasa del rechazo y el abandono al apoyo de los imputados
El PSOE ha pasado de abandonar a José Luis Ábalos, Koldo García o Leire Díez a respaldar a la gerente del partido o la directora general de la Guardia Civil
Pedro Sánchez asegura ante el Comité Federal que el PSOE no se ha financiado ilegalmente y defiende sus medidas anticorrupción
Las imputaciones en el entorno de Pedro Sánchez alcanzan a su familia, a dirigentes de confianza en el partido, a cargos en empresas públicas y ahora también a la dirección de la Guardia Civil. Las reacciones del PSOE ante estos casos han variado desde los primeros nombres conocidos hasta los más recientes.
Retirada de confianza
En los casos de José Luis Ábalos y Santos Cerdán, incluso antes de existir imputación formal y con informes policiales aún preliminares, el partido retiró su confianza o ellos mismos abandonaron sus responsabilidades. Se trataba de presuntos casos de corrupción política en los que se habrían embolsado dinero.
En paralelo surgieron las investigaciones sobre el hermano del presidente, David Sánchez, y sobre su esposa, Begoña Gómez. Son procedimientos que el Gobierno cuestiona directamente y que marcaron un cambio en la estrategia: a partir de ese momento, el Ejecutivo comenzó a respaldar públicamente a los cargos imputados.
Ese apoyo se ha visto en figuras como José Luis Rodríguez Zapatero, en Leire Díez, exmilitante socialista del PSOE y en la presidenta de la SEPI. Hoy se ha repetido con la última imputada, la directora de la Guardia Civil, Mercedes González.
El sábado pasado, Pedro Sánchez defendía ante su partido: “Nosotros hemos sido contundentes desde el principio. Personas concretas que se aprovecharon de sus posiciones”.
El presidente habla de “personas concretas”, una categoría en la que, de momento, no incluye a algunos cargos imputados en el caso Cloacas. Sobre la gerente del partido, de quien el juez sostiene que elaboró facturas falsas, Sánchez ha afirmado que “ha llevado las cuentas de manera escrupulosa”. También mantiene su confianza en la directora general de la Guardia Civil, de la que asegura “trasladar esa confianza y ese apoyo en la actual directora general de la Guardia Civil, que por cierto, está haciendo un trabajo muy positivo”.
La presidenta de la SEPI, imputada por cinco delitos, continúa igualmente contando con el respaldo del Gobierno. Caso aparte es el del expresidente Zapatero ya que aquí sí podría haber lucro personal, pero Sánchez no ha variado su posición desde la imputación y reclama “que prevalezca la presunción de inocencia”.
Hace ocho años, con el Gobierno recién constituido, Sánchez obligó a dimitir a los ministros de Cultura y Sanidad. El primero por fraude fiscal y la segunda por haber obtenido su máster de manera irregular.