Cientos de migrantes malviven desde hace más de un mes en la playa del Trampolín, mientras crece la tensión en Ceuta
La jueza Tardón, que investiga el asalto a Ceuta, pidió a la policía no compartir el informe ni siquiera con Interior
Movilizaciones en Ceuta en un momento de máxima complejidad para una ciudad desbordada y ante el hartazgo de una población que ve pocas soluciones sobre la mesa. Es el tercer día consecutivo en el que la Policía tiene que intervenir cerca del campamento instalado en el barrio de Loma Colmenar para controlar a los cientos de inmigrantes que se encuentran en los alrededores. También son centenares los que se concentran en la playa del Trampolín.
Laura Solvez, periodista de 'Informativos Telecinco', se ha desplazado hasta el lugar. Según la reportera, todos los inmigrantes llevan más de un mes malviviendo en la playa. Empieza a hacer frío por las noches y siguen durmiendo en el suelo. Se mantienen a veces con una comida diaria y apenas tienen un techo.
Hay momentos de tensión. El tiempo pasa y nada parece cambiar. Detrás de todas esas personas, que siguen siendo muchísimas, hay historias que nos ayudan a entender lo que significa vivir con esta espera, permaneciendo en la calle y sin una solución a la vista.
Las historias en la playa del Trampolín: "Somos cuatro en una tienda"
Encontramos una historia muy llamativa en un joven inmigrante. Las fotos que sube a sus redes poco tienen que ver con su día a día en Ceuta. Malvive en la playa del Trampolín, pero en su casa aún piensan que está más cerca de ser futbolista profesional en Europa. Creen que persigue su sueño, pero ahora da patadas a un balón para matar el tiempo, a la espera del siguiente reparto de comida.

Una distorsión de la realidad que muestran a sus familiares en Marruecos. Hay inmigrantes que toman vídeos y fotos por la ciudad y amplifican una realidad que poco tiene que ver con su día a día. Mohamed habla de espaldas. Hay motivos contundentes para ocultar su rostro: "La gente no quiere que salga su cara porque teme que su familia haya visto cómo funcionan las cosas aquí".
El día a día en el Trampolín no es fácil. "Somos cuatro personas durmiendo en una tienda", destaca un joven. "Tienes a la lluvia esperando, luego al sol esperando", precisa otro. En Marruecos, las familias hacen también sacrificios para que ellos puedan continuar: "Mira, dinero". Es dinero para seguir soñando, ya que buscan "una mejor vida que en Marruecos", pero esa nueva realidad no llega.
Más de un mes después de la entrada masiva que se produjo en Ceuta los días 30 y 31 de julio, cuando más de 70.000 migrantes llegaron a la frontera, la situación continúa sin resolverse. Un informe policial apunta a que agentes marroquíes habrían planificado y dirigido aquella incursión y señala que las autoridades españolas recibieron avisos previos sobre el riesgo de una entrada masiva. Habría además otro informe sobre el mismo episodio que también alertaba de esa posibilidad.
