Los vecinos de Ceuta creen que el Gobierno ha "cometido una gran equivocación” al alojar a los migrantes en el puerto

Preocupa la cercanía de la zona de acogida con los barcos que viajan constantemente a la península
Temor a un nuevo asalto masivo en Ceuta: "No se puede garantizar la seguridad"
Tensión en los alrededores del puerto de Ceuta ante la presión de grupos de inmigrantes que merodean alrededor de las carpas con la esperanza de conseguir una plaza en el nuevo asentamiento, un espacio de 16.000 metros cuadrados cuya ubicación ha desatado una nueva polémica en Ceuta. La instalación, situada junto al puerto, ha encendido las alarmas entre los vecinos, que temen que la proximidad al embarque de ferris provoque un aumento de intentos de migrantes por colarse en los barcos y genere problemas de seguridad que afecten a las comunicaciones con la península.

"Me parece una barbaridad"
Algunos residentes, conocedores de la situación que vive la ciudad autónoma, expresan su preocupación con contundencia. “Me parece una barbaridad lo que han hecho aquí, porque esto está pegado al puerto y, lógicamente, es el único punto de salida que nosotros tenemos a la península”, lamenta un vecino. Otro ceutí advierte de que la convivencia puede complicarse: “Esto va a hacer una guerra y una lucha continua con ellos”.
El rechazo no se limita a la cercanía al puerto. La zona elegida está situada junto a varios depósitos de combustible, un factor que incrementa la inquietud entre los residentes por los riesgos añadidos. Además, las carpas se encuentran a escasos metros del mar, un punto que, según algunos testigos, podría facilitar la actividad de las mafias dedicadas al traslado irregular de personas. “Hemos visto venir algunas lanchas y entre las piedras están escondidos y se van”, relatan quienes frecuentan la zona y aseguran haber presenciado movimientos sospechosos.
El entorno del asentamiento también soporta un intenso tráfico pesado, con camiones de carga y descarga que operan de forma constante. Los transportistas aseguran que la presencia del nuevo campamento ya está afectando a su trabajo diario. “Se te meten, te piden comida, quieren entrar y no podemos hacer la carga bien de los camiones”, explica uno de ellos, que denuncia interrupciones y dificultades para maniobrar en un área que ya de por sí es compleja.
Entre los ceutíes, el malestar es evidente. Muchos consideran que la elección del lugar ha sido un error y que no se han tenido en cuenta las implicaciones para la seguridad, la movilidad y la actividad económica del entorno. “Han cometido una gran equivocación”, resume una vecina, reflejando un sentir que se repite en las inmediaciones del puerto.
