¿Qué significa la fase de deflación del volcán de La Palma?
La fase de deflación no indica que la erupción se esté acercando a su finalización
El domingo el sistema magmático de Cumbre Vieja mostraba un proceso de deflación
Se ha producido una disminución de la presión en el sistema magmático de La Palma
Este domingo, el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) informaba de que la deformación registrada por la red geodésica canaria en las ultimas 24 horas mostraba un proceso de deflación, que indicaría una disminución de la presión en el sistema magmático de Cumbre Vieja, donde erupcionó el volcán de La Palma.
Este proceso significa una disminución de la presión en el sistema magmático, lo que no quiere decir necesariamente que la erupción se esté acercando a su finalización. Los indicadores más estables en esta fase son el tremor sísmico, las señales sísmicas y las deformaciones del terreno.
"Eso no implica que la erupción se esté acercando a su finalización, se necesitarán más datos y diferentes parámetros para hacer previsiones correctas sobre la evolución a medio plazo de la actividad eruptiva", aclara el Involcan en las redes sociales.
Tras esta estabilización, esta mañana el volcán de La Palma ha cesado su erupción para sorpresa de todos. Sin embargo, los vulcanólogos advierten de que no hay que confiarse y que si ha dejado de echar humo y lava es porque el volcán está recargándose. Es la opción más plausible por delante de un tapón o de la desactivación que parece poco probable a tenor de la lava que está aún en el volcán. También se ha producido el cese del tremor volcánico.
La diferencia con la fase explosiva del volcán
A diferencia de la estabilidad que marca la fase de deflación, en la fase explosiva, que previamente se ha estado registrando en La Palma, se producen fenómenos explosivos que tienden a desestabilizar los indicadores.