Psicología

La ciencia detrás de la hipnosis: "Una persona debe cumplir con cuatro grandes capacidades para que le haga efecto"

Hipnosis
Descubrimos qué hay detrás del proceso de la hipnosis. UNSPLASH (ARCHIVO)
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Quizá para algunas personas la hipnosis suene a algo extraño, mágico y hasta incluso esotérico pero, lejos de los mitos y las leyendas urbanas, se trata de una técnica más de la psicología fiable y avalada por la ciencia. En nuestro país, el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (COP) regula la hipnosis clínica como una herramienta que pueden usar psicólogos, psiquiatras y médicos cualificados y colegiados dentro de un marco ético, ofreciendo cursos y formación al respecto. Para la Real Academia de la Lengua (RAE), el hipnotismo es un método para producir el sueño artificial, mediante influjo personal o por aparatos adecuados, una técnica que viene usándose desde la antigüedad y que ha derivado en lo que es hoy.

Como señala en su libro 'La hipnosis en el Siglo XXI' (Editorial Grupo 5) el Doctor en Psicología y psicólogo especialista en Psicología Clínica Héctor González Ordi, ya podemos encontrar indicios de la utilización de la hipnosis en la cultura hindú, china, mesopotámica, egipcia, persa, griega y romana, aunque no es hasta mediados del siglo XVIII cuando la utilización de la sugestión hipnótica se instala definitivamente en Occidente, comenzando a establecerse las bases de la futura hipnosis clínica y experimental. Por lo tanto, la hipnosis es una herramienta tan válida y útil como otras para tratar problemas de salud mental y aportar más bienestar a las personas, sin embargo, el debate está en quién y cómo se utiliza porque sigue habiendo intrusismo y malas praxis por culpa de la desinformación.

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Qué es la hipnosis: una técnica psicológica para tratar el dolor

El día 4 de enero se celebra mundialmente el 'Día de la Hipnosis', y a pesar de que para muchos profesionales sea un error celebrar este día, se utiliza precisamente para hablar de sus beneficios y desterrar mitos sobre ella. Este día se empezó a "celebrar" en 2004 por iniciativa del hipnotizador certificado Tom Nicoi y, desde entonces, se marcó en el calendario. Pero, ¿qué es exactamente y por qué es una técnica que suscita polémica?

Para entenderl podemos acudir a una de las definiciones de la Asociación de Psicología Americana (APA), la sociedad profesional de psicología más importante del mundo en términos económicos y en términos de número de miembros. Para empezar es una técnica de uso profesional, es decir, que solo la pueden utilizar los psicólogos y psiquiatras. "Ellos definen la hipnosis como un estado de consciencia que implica focalización de la atención, reducción de la atención periférica y que se caracteriza por una mayor capacidad de respuesta a la sugestión. En esencia, los aspectos que aquí se citan son el uso de la sugestión de forma deliberada para provocar cambios en la atención, focalizar la atención del paciente a lo que se está diciendo y que desatienda todo lo demás. Y a raíz de esa focalización de la atención, que la persona sea más sugestionable a una serie de propuestas de cambio que van a afectar tanto aspectos psicológicos como aspectos somáticos o fisiológicos", explica a la web de Informativos Telecinco el propio Héctor González Ordi, experto en hipnosis.

"No es una técnica milagrosa para dejar de fumar"

En el campo donde más se ha utilizado la hipnosis es en campo de la reducción del dolor, es decir, en el dolor crónico, aquel que persiste más allá de los tres meses y, que en España, lo padecen una de cada cuatro personas. Pero hay que tener en cuenta que no es una técnica que quite el dolor, sino que ayuda a reducirlo. También en procesos oncológicos se utiliza, para problemas de insomnio y para tratar traumas, como el estrés postraumático, por ejemplo. Pero, como explica Héctor González Ordi, no es una técnica milagrosa y hay que huir cuando no esté certificada por un profesional con un título y experiencia a sus espaldas.

¿Y para dejar de fumar? Seguramente, habrás escuchado que algunos fumadores la utilizan como recurso, pero el experto con más de veinte años de experiencia y varios libros en su haber sobre la hipnosis, lo deja claro: "Hay mucho engaño con esto tristemente. La hipnosis es eficaz en el manejo del deseo de consumo, para evitar el riesgo de recaída, por ejemplo, como una técnica de ayuda a gestionar, pero funciona si la persona quiere dejar de fumar; si no quiere dejar de fumar, da igual la hipnosis que le echemos encima".

Cómo es una sesión de hipnosis y cuándo se debe realizar

¿Cuánto más o menos dura una sesión y qué es lo que ocurre en una de ellas? Alrededor de la hipnosis surgen muchas dudas, sin embargo, como técnica psicológica tiene sus procedimientos habituales. Para empezar, no siempre es válida para todo tipo de personas y problemáticas, será el psicólogo quien decida o no utilizarla en cada caso y en cada paciente según considere conveniente. Las sesiones suelen durar unos 50 minutos, pero depende del objetivo. Primero habrá una explicación, la propia hipnosis y, luego, llegará el momento de la explicación del paciente, de lo que ha sentido y ha vivido. Hay que tener en cuenta que "la gente no pierde la consciencia". Si uno la pierde puede ser debido a que la relajación le haya llevado al sueño; y si eso se produce, la sesión de hipnosis no habrá servido de mucho.

La clave para que una sesión de hipnosis sea beneficiosa para el paciente es que este confíe y se deje llevar. Por eso no es una técnica para todo el mundo, tiene que practicarse en personas sugestionables. "Esto se puede medir", explica el experto, "y existen cuatro grandes capacidades para que a una persona le pueda servir la hipnosis": que sea una persona imaginativa, con tendencia a fantasear, que tenga facilidad para centrarse en lo que le interesa, es decir, poner el foco en algo y olvidarse del resto. Por ejemplo, personas que pueden pasarse horas leyendo una novela y perder la conciencia del tiempo. "En tercer lugar, influye la implicación emocional, que es la capacidad que todos tenemos -pero unos más que otros- de implicarnos emocional y activamente en las cosas cotidianas. Las personas muy sugestionables suelen disfrutar intensamente de la vida y sufrir intensamente con la vida".

Y, por último, es importante "el grado en el que dejamos que los demás influyan en nuestras actitudes, pensamientos y estado de ánimo. Los demás no es cualquiera que pase por la calle. Son personas que nosotros, de alguna manera, consideramos relevantes por alguna razón". En este caso, sería un médico, psicólogo o psiquiatra. De ahí que sea tan importante escoger bien al profesional que va a realizar la sesión.