Consejos

Johnny Ondina, nutricionista de David Bisbal y de deportistas de élite: "Nunca bebería alcohol antes o después de hacer ejercicio"

Johnny Ondina, nutricionista de deportista de élite
Johnny Ondina, nutricionista de deportistas de élite. Cedida por el autor.
Compartir

Johnny Ondina ha sido el nutricionista del Valencia CF y del Olympique de Marsella, y entre sus pacientes se cuentan figuras muy conocidas como David Villa y David Bisbal. ¿Qué han tenido en común todos ellos? Pues que no se necesita ser deportista de élite para cuidar la salud o mantener una buena alimentación aunque no estés en una competición de alto rendimiento. "Todos deberíamos cuidarnos para tener un buen rendimiento, y nadie habla del deporte, hablo de tu día a día. Tal vez no lo tengas interiorizado, pero todos tenemos batallas que librar durante las veinticuatro horas; el simple hecho de atarse los cordones ya es una odisea para algunas personas, o salir a jugar al parque con los nietos, subir las escaleras o coger a un bebé en brazos mientras lo duermes. Esa es nuestra competición", explica en su primer libro '¿Qué comen los deportistas de élite?', publicado por Vergara en junio de 2026.

El también fundador del Proyecto Meraki, una comunidad diseñada para contagiar buenos hábitos a través de la formación y del restaurante Disidente, en Valencia, donde ha diseñado una metodología en la que el producto vegetal es la estrella, nos explica en esta entrevista cómo podemos adaptar los hábitos de deportistas de élite y qué hacer o no para llevar una buena alimentación.

PUEDE INTERESARTE

Pregunta: Como dice el título no tienes que ser atleta para comer como un atleta, pero ¿qué es lo que podemos adquirir de su forma de alimentarse las personas que llevamos una vida activa y que hacemos deporte?

Respuesta: De los deportistas podemos adquirir muchas cosas, no sólo en cuanto a alimentos, sino en cuanto a características o rasgos que definen sus hábitos, por ejemplo, la disciplina, la constancia, la paciencia, mantener el foco en un objetivo a pesar de las distracciones, la resiliencia… Si esto lo extrapolamos a la parte nutricional, mejoraríamos nuestra salud o calidad de vida.

PUEDE INTERESARTE

P: ¿Qué come realmente un atleta/deportista de élite cuando no está en un periodo de competición? 

R: Mi manera de ver la nutrición es personalizada y periódica, esto quiere decir que nos tenemos que adaptar en función del momento del año, de la carga de entrenamientos, del momento individual del deportista,… cuando no están en competición, normalmente es una alimentación más flexible, dando lugar a alimentos que le gustan más, en vez de a alimentos que en momentos puntuales sabemos que le convienen más. Es una especie de equilibrio para dar descanso a la mente, a sabiendas, que un deportista lo tiene que ser 365 días del año. Obviamente, daremos más importancia a la fibra, grasas y proteína fuera de la competición, ya que el sustrato más importante, el carbohidrato, no lo necesitaremos tanto, aunque va a depender de más factores.

P: ¿Qué es aquella información que para ti es más valiosa a la hora de acompañar a una persona que quiere cambiar su nutrición y te pide ayuda? ¿En qué te fijas primero?

R: Hay muchas preguntas que, a priori, no tienen que ver con la nutrición, pero me da más información sobre la vida del paciente. De hecho, en mi consulta, el 80% del tiempo hablamos de cosas que no tienen nada que ver con nuestro trabajo, es una manera de generar confianza y de aportar valor añadido al planing. Si la persona vive sola, si tiene familia, si come en el trabajo, tipo de trabajo, si le gusta cocinar, entorno de hábitos (familia, amigos,…). Pero lo más importante es saber la motivación real de la persona para iniciar un cambio, si no es suficientemente profunda, no habrá un resultado sostenible.

P: ¿Cómo es tu dieta y qué deben tener en cuenta a la hora de seguirla?

R: Las planificaciones que yo hago son personalizadas, en función del resultado, complexión física inicial, analítica de sangre, estilo de vida de la persona, tipo de trabajo, gustos gastronómicos… Le doy mucha importancia al acompañamiento diario, que la persona no se sienta sola. Lo más importantes es la organización y el 'feedback' que me van dando para ir haciendo ajustes.

P: Entiendo que se permite algún exceso, ¿cuáles y cuándo?

R: En la vida tiene que haber un equilibrio y en nutrición también. La palabra "exceso" tiene una connotación negativa, como si hubiera alimentos buenos y malos o como si comer algo diferente un día fuese negativo. Si yo baso mi alimentación en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos... pero, en algún momento, me apetece comer otro tipo de alimentos a los que no estoy tan habituado, no pasa nada, no debería existir el sentimiento de culpa, ni deberíamos compensarlo haciendo algo extra. Tal vez a nivel nutricional un alimento no sea tan beneficioso, pero nos puede dar beneficio a nivel mental. Ese es el equilibrio.

P: ¿Qué pasa con el alcohol? ¿Se pueden permitir beberlo? Sabemos que muchos deportistas (como futbolistas) beben cuando salen por la noche. ¿No les perjudica en los entrenamientos?

R: El alcohol nunca va a tener beneficios a nivel de salud, otra cosa es que a nivel mental y dentro de un contexto determinado (una cena con amigos o pareja) nos pueda generar cierta serotonina. El impacto del alcohol en cada persona es diferente, pero un consumo habitual (aunque sean cantidades pequeñas) nos puede traer muchos problemas como aumento del riesgo de cáncer, daño hepático, mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, alteraciones en el sueño y en la complexión física…

"Siempre y cuando nuestra alimentación esté equilibrada, el uso de suplementos me parece una opción estupenda en función de las necesidades de cada persona"

P: Es verdad que no todos tenemos un cuerpo de atleta, por constitución más que nada, por lo tanto todos los cuerpos no piden lo mismo. Para personas que trabajan en oficinas, ¿qué tipo de alimentación recomiendas?

R: Una persona que está ocho horas sentada tiene muchas probabilidades de ser sedentaria, aunque hiciera deporte. Al haber poca movilidad debemos priorizar alimentos que nos estimulen a mejorar la masa muscular, por ejemplo, la proteína. Debemos priorizarla. Otro nutriente imprescindible sería la fibra, ya sea para no tener problemas a la hora de ir al baño por todo el tiempo que se está sentado, como para intentar provocarnos la sensación de saciedad y no caer en la ansiedad por comer. La hidratación también juega un papel muy importante, y más si son espacios muy cerrados o con la presencia de aires acondicionados o calefacción. 

P: En ese caso, ¿qué lugar debe ocupar la proteína en polvo (como se está viendo actualmente) o la creatina en personas que hacen deporte regular cada semana?

R: La suplementación es una ayuda ergogénica siempre y cuando no nos dé para cubrir una carencia con la alimentación tradicional. Hay casos en los que la suplementación nos puede facilitar nuestro día a día. Por ejemplo, no todo el mundo puede comer en su puesto de trabajo, pero si todo el mundo podría beber un batido de proteínas. La creatina es un suplemento maravilloso, no solo para personas que hacen deporte, sino para evitar por ejemplo esa sarcopenia en personas mayores. Siempre y cuando nuestra alimentación esté equilibrada, el uso de suplementos me parece una opción estupenda en función de las necesidades de cada persona. Otra cosa sería si la persona no para de comer ultraprocesados, beber alcohol,… Ahí estaría tirando el dinero con los suplementos.

P: Antes y después de entrenar o hacer deporte: ¿qué recomiendas? ¿Y qué no y estás viendo últimamente?

R: Va a depender de muchos factores, tipo de deporte, hora del deporte, hora a la que se puede hacer la última ingesta... No es lo mismo que comas a las 14.00h y a las 15.00h tengas que estar en el gimnasio. Pero si tuviera que lanzarme y decir algo, antes del entreno un carbohidrato de liberación rápida como el dátil o plátano y si el entreno es largo y de resistencia, añadir un poco de grasa (mantequilla de cacahuete) para ralentizar el vaciado gástrico. Para entrenos de fuerza: harina de arroz, crema de cacahuete, bebida vegetal y plátano sería una buena opción. 

Después del entreno priorizamos lo que más hemos usado en función del deporte, intensidad y duración. Después de un entreno de resistencia podemos incorporar una tostada de pan con huevo y aguacate más fruta. Después de un entreno de fuerza, donde apenas hayamos hecho un gasto calórico interesante, priorizaremos proteínas y grasas: huevos y aguacate por ejemplo. Nunca bebería alcohol antes o después del ejercicio porque interfiere directamente en la pérdida de grasa y retrasa la recuperación entre otras muchas cosas.

P: En personas que no tienen el peso y la constitución que desean, ¿cómo recomiendas empezar para que no desistan nada más empezar?

R: Lo primero ponerse un objetivo realista a corto, medio y largo plazo. El segundo punto es dejar de comer mal, disminuyendo ultraprocesados, harinas refinadas, azúcares añadidos, alcohol… El tercer punto sería comer cuantos más vegetales integrales mejor y mejorar la hidratación. No tenemos que centrarnos en el peso y si en la salud y en la mejora de la complexión física. Lo más importante es crear un hábito que puedas sostener sin esfuerzo, sino lo dejarás de inmediato.