Moda

Los 'viernes casuales': qué está permitido y qué es un error imperdonable

No se debe confundir comodidad con descuido. Freepik
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El 'viernes casual' nació como una pequeña concesión dentro de la rigidez de la oficina tradicional: un día a la semana en el que se podía relajar la vestimenta sin abandonar por completo la imagen profesional. Para muchas empresas, es una forma de suavizar el ambiente, hacer más agradable el cierre de la semana y permitir que los empleados expresen algo más de personalidad. Pero, es uno de los códigos de vestimenta que más confusión genera.

El problema llega con la palabra “casual”. Para algunas personas significa vaqueros oscuros, camisa y mocasines. Para otras, sudadera, deportivas y una camiseta cómoda. Es ahí donde entra el conflicto: el viernes puede ser más relajado, pero sigue siendo un día laboral.

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Vestir cómodo no quiere decir que haya que vestir de cualquier forma. La clave de estos “viernes casuales” está en mantener el equilibrio entre comodidad, profesionalidad y contexto. Un conjunto puede ser informal, pero aún así, estar cuidado.

Qué es el 'viernes casual'

El 'viernes casual' no elimina el código profesional, simplemente lo suaviza. En lugar de tener que llevar un traje completo, corbata, tacones formales o prendas muy estructuradas, se permite introducir piezas más relajadas como vaqueros bien escogidos, chinos, polos, jerséis, americanas desestructuradas, vestidos sencillos, camisas menos formales o calzado cómodo pero limpio.

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La idea no es vestirse como si no se fuera a trabajar, es más bien hacerlo de una forma más relajada pero sin perder presencia. Esa es la gran diferencia. Por eso, antes de escoger la ropa, conviene hacerse una pregunta sencilla: si apareciera un cliente, un superior o alguien externo a la empresa, ¿seguiría estando cómodo saludándolo vestido así? Si la respuesta es no, no es adecuado para ir a trabajar aunque sea un “viernes casual”.

Es evidente que no todas las empresas son iguales, y no es lo mismo un “viernes casual” en un bufete de abogados que en una agencia creativa, por eso, lo ideal es observar cómo visten los responsables, los compañeros con mejor criterio y las personas que tienen puestos similares, e inspirarse en sus looks. Pero, ante la duda, mejor quedarse un poco por encima que por debajo. Vestir un poco más formal no suele perjudicar, pero si se va demasiado informal, si que puede dejar una impresión más difícil de corregir.

¿Qué prendas están permitidas?

Vaqueros

Los vaqueros son la prenda más asociada al 'viernes casual'. En muchas oficinas están permitidos, pero no todos los vaqueros son iguales. Los más adecuados suelen ser los de lavado oscuro, sin rotos, sin desgastes excesivos y con un corte limpio. Un vaquero recto, ligeramente ancho o bien estructurado puede funcionar muy bien si se combina con una camisa, un jersey cuidado, un blazer o unos zapatos adecuados.

El error llega cuando se escogen modelos demasiado rotos, con manchas, deshilachados, excesivamente ajustados o demasiado caídos. El denim debe parecer parte de un conjunto pensado, no una prenda escogida al azar.

Camisetas

La camiseta puede tener su lugar en un 'viernes casual', siempre que esté limpia, en buen estado y tenga cierta intención. Una camiseta lisa, de buen tejido y bien combinada puede funcionar bajo una americana o con un pantalón más formal. Sin embargo, una camiseta vieja, deformada, con mensajes ofensivos, dibujos llamativos o logos demasiado grandes puede arruinar la imagen profesional.

Zapatillas deportivas

Las zapatillas han entrado de lleno en muchos códigos de oficina. Ya no son un error, sobre todo en ambientes creativos, tecnológicos o ambientes laborales más flexibles. Pero, aquí también hay matices.

Unas zapatillas blancas limpias, minimalistas o de diseño sobrio pueden integrarse perfectamente en un conjunto casual cuidado. En cambio, unas zapatillas de running muy desgastadas, manchadas o claramente pensadas para entrenar pueden romper con esa imagen profesional.

Cuidado con ciertas prendas

Otro error muy común es aprovechar el viernes para llevar prendas demasiado escotadas, cortas o muy ajustadas. Esto no tiene que ver con moralismos, sino con adecuarse al contexto. La oficina es un espacio profesional y compartido, por lo que la ropa debería permitir moverse, sentarse y trabajar cómodamente.

Los tirantes muy finos, los tops muy cortos, pantalones excesivamente bajos o transparencias pueden ser ideales en otros contextos, pero no en la oficina. El objetivo del 'viernes casual' es estar cómodo manteniendo una imagen cuidada.

Accesorios

El viernes casual permite más libertad también con los accesorios, pero no elimina la necesidad de equilibrio. Bolsos, mochilas, cinturones, joyas, relojes o pañuelos pueden elevar mucho un conjunto. También puede hacerlo parecer demasiado informal si están descuidados o no encajan con el resto.

El aseo y el cuidado son más importantes que cualquier prenda

El 'viernes casual' no relaja la higiene ni el cuidado personal. El pelo, el calzado, las uñas, el olor, las prendas limpias y el aspecto en general siguen formando parte de la imagen profesional. De hecho, cuando la ropa es más informal, estos detalles se notan aún más.