El método de respiración para tener relaciones sexuales más placenteras: "Deja de perseguir el orgasmo y empieza a respirar"
Sajeeva Hurtado es la creadora de la Respiración Neuroepigenética: un método que utiliza la respiración para influir directamente en el sistema nervioso y en la forma en que el cuerpo expresa su biología
Sonia Encinas, sexóloga: "Que una pareja no tenga relaciones no significa que esté en crisis"
Cada año el CIS publica su barómetro de 'Sexualidad, hábitos y opiniones', en él se refleja el estado de la salud sexual de los españoles, su nivel de satisfacción en pareja o sin. Lo que vemos es que de los más de 4.000 entrevistados, un 69,2% tiene pareja y, el 97,4%, dice tener una relación con una sola persona. De ellos, el 75,1% señaló que ha tenido relaciones sexuales con su pareja o con otras personas en los últimos 12 meses, mientras que un 24,6% afirma que no ha practicado ningún tipo de sexo. Cuando se les pregunta a los encuestados cuál es el motivo principal por el que no han tenido relaciones sexuales con su pareja o con otras personas en los últimos 12 meses, la respuesta mayoritaria -en más de un 16%- es por falta de interés o deseo sexual. ¿Por qué?
El deseo sexual es uno de los principales problemas con los que se encuentran las sexólogas y sexólogos en consulta. Así lo explicaba en una entrevista la doctora Emma Ribas, una de las más conocidas en España, que reconocía el estrés y la falta de tiempo como el principal motor detrás de la falta de encuentros con la pareja. Programar citas o momentos de intimidad en el calendario, explorar la creatividad, darnos más abrazos, incluso dormir desnudos eran algunos de los recursos que ella aportaba como posibles soluciones. Para la ginecóloga holística y tereapeuta en Psicología Gestalt, Sajeeva Hurtado, sin embargo, hay otra muy importante: la respiración. Aunque no es una respiración cualquiera, sino un método que ella misma ha creado.
"La Respiración Neuroepigenética es un sistema que une respiración, sistema nervioso, placer, movimiento y epigenética. Nació de una búsqueda personal. Fui una niña asmática severa a la que le dijeron que tendría limitaciones toda la vida, y terminé dedicando más de veinte años a investigar cómo la respiración transforma el cuerpo, la mente y la forma en que vivimos", explica a la web de 'Informativos Telecinco'. La llamó así porque observó que cuando una persona cambia su forma de respirar, cambia su sistema nervioso, cambia su comportamiento y cambia el entorno biológico en el que viven sus células.
Y añade: "Este método ayuda a regular el estrés, mejorar la salud emocional, fortalecer la conexión con el cuerpo, aumentar la capacidad de sentir placer, mejorar las relaciones y desarrollar una mayor sensación de seguridad interna. En el fondo, enseña al cuerpo a recordar cómo vivir desde el amor en lugar de desde la supervivencia". Sajeeva, que con más de 700.000 seguidores en Instagram, ha escrito 'Respira y relaja la raja' (Singlantana, 2026) para darlo a conocer.
Mejorar los encuentros sexuales con la respiración: cómo conseguirlo
Como ginecóloga holística habla de la importancia de la respiración en las relaciones sexuales, pero ¿qué deberíamos tener en cuenta? "La mayoría de las personas llevan la respiración al mínimo justo en el momento en que más la necesitan. Respirar conscientemente durante un encuentro sexual permite mantener la presencia, aumentar la sensibilidad y evitar que el cuerpo entre en tensión. La respiración convierte el sexo en una experiencia corporal completa. Permite que la energía circule, que el placer se expanda y que el sistema nervioso permanezca regulado", subraya. Por eso su recomendación es simple: respirar más lento, más profundo y sin contener el aire cuando aparece la intensidad.
Lo que suele ocurrir es que en el momento del orgasmo la persona contiene la respiración, y eso hace que la experiencia no sea del todo satisfactoria. "Mi consejo principal es dejar de perseguir el orgasmo y empezar a respirar. Respirar por la nariz cuando se busca regulación, respirar de forma más amplia cuando se busca expansión y mantener el aire en movimiento. El placer necesita espacio. Y la respiración crea ese espacio".
Escoger bien a la persona con la que vamos a tener un encuentro sexual
Como explica en el libro y en sus redes sociales, la terapeuta también señala que es importante escoger bien a la persona con la que vamos a tener esas relaciones sexuales. Si tenemos pareja estable es importante que haya comunicación fluida acerca de nuestras necesidades y gustos. Pero, ¿y si no? ¿Por qué es importante saber escoger a la persona con la que tenemos relaciones? Sobre las razones alude a que el sexo no ocurre solamente entre cuerpos sino entre sistemas nerviosos. Es decir que la persona con la que compartimos intimidad influye en nuestro estado emocional, hormonal y fisiológico.
"El cuerpo registra cómo nos sentimos durante un encuentro. Registra si hubo presencia o ausencia, cuidado o indiferencia, coherencia o contradicción. Por eso elegir con quién compartimos nuestra intimidad es también una decisión de salud. Las relaciones más transformadoras no son necesariamente las más intensas, son aquellas en las que el cuerpo puede relajarse, respirar y sentirse a salvo para ser completamente auténtico", sugiere.
"Muchas mujeres han aprendido a desconectarse de sus sensaciones, a contener emociones y a vivir en estados de estrés crónico"
Detrás de una relación sexual frustrada, eso sí, no siempre está la otra persona con la que hemos mantenido intimidad, sino que se dan muchos otros factores como, por ejemplo, la desconexión del propio cuerpo y la desconexión con la otra persona. "A veces no es falta de experiencia ni falta de técnica. Muchas veces las personas llegan al sexo con una lista de expectativas, objetivos o inseguridades. Están pensando en cómo se ven, cómo lo están haciendo o qué debería pasar después". Una de las posibles soluciones pasa por aumentar nuestra seguridad y vivir más el momento presente. Parece fácil, aunque hay que trabajarlo, claro.
Hay otros mecanismos de ayuda para poder disfrutar más las relaciones sexuales. En el caso de la mujer, el trabajo con el suelo pélvico es fundamental. "Vivimos en una cultura que ha enseñado a controlar, contener y reprimir. Muchas mujeres han aprendido a desconectarse de sus sensaciones, a contener emociones y a vivir en estados de estrés crónico. La pelvis se vuelve rígida, la respiración se hace superficial y la sensibilidad disminuye". De ahí el título de su libro, "relajar la raja". Cuando apretamos esta zona sin darnos cuenta no la dejamos fluir, y solemos hacerlo cuando sentimos miedo, vergüenza, estrés o cuando intentamos controlarlo todo.
En este sentido, una respiración profunda moviliza el diafragma y el suelo pélvico. Cada inhalación y exhalación consciente devuelve movimiento, circulación y sensibilidad a una zona que muchas veces lleva años funcionando en modo defensa. "Relajar esa zona puede mejorar la sexualidad, disminuir dolores, aumentar la sensibilidad, favorecer una mejor conexión emocional y generar una sensación profunda de seguridad corporal", subraya.