Los "desorbitados" gastos para acudir al Mundial amargan la alegría a las gimnastas vascas: "Hay que comprar hasta un chaquetón que a principios de septiembre no vamos a usar"

El equipo junior de Aerostep del club Biribildu representará a la Real Federación Española de Gimnasia (RFEG), en Pamplona del 4 al 6 de septiembre.. Redacción Euskadi
  • Calculan que cada gimnasta deberá abonar de su bolsillo más de 2.200 euros para competir a 100 kilómetros de sus casas

  • Las familias de las ocho gimnastas, de 16 años, buscan financiación para sobrellevar este extra: "Es una barbaridad"

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Vitoria-GasteizEste pasado junio y tras un año de intenso trabajo y esfuerzo, llegaba la recompensa para las ocho gimnastas que conforman el equipo junior de Aerostep del vitoriano Club Biribildu: por primera vez, un equipo vasco de esta disciplina y en esa categoría era el elegido para representar a España en el Campeonato del Mundo de Gimnasia Aeróbica, que se disputará en Pamplona del 4 al 13 de septiembre.

“Fue un subidón”, reconoce la entrenadora Ainhoa Sánchez Hernández que admite también, que la alegría se vio empañada por los “desorbitados” gastos que implica acudir al evento y que deben sufragar íntegramente de su bolsillo las gimnastas si quieren representar a España. "Nuestras hijas entrenan muy duro mientras van al instituto y han conseguido llegar a un Mundial y, sin embargo, no recibimos ningún tipo de ayuda", protesta Ainhoa Sierra, madre de una de las componentes del equipo.

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En total, los gastos ascienden a casi 20.000 euros, entre los que se cuentan la licencia internacional para cada una de las deportistas, la tasa de inscripción, el alojamiento en un mismo establecimiento hotelero que el resto de la Federación y “hasta tenemos que comprar nosotras el chándal de España”, apuntan: 19.740 euros por las ocho gimnastas y la entrenadora.

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El Mundial se disputará en el Navarra Arena, a menos de cien kilómetros de sus casas, pero eso no les exime de tener que sacarse hasta el pasaporte, “30 euros que no parecen nada pero se añaden a una larga lista de costes”, en la que se incluyen, 400 euros de equipación, “que no da ni tiempo a usar”, puntualiza la entrenadora. Entre las prendas, se incluye “hasta un chaquetón”, que a primeros de septiembre, Ainhoa sospecha, no van a usar. Por eso, “les escribí para transmitirles que nos parecía una auténtica salvajada”, por toda respuesta recibió un “estamos valorando reducir el número de prendas de la equipación”, pero desde entonces, silencio.

Ajustarse el cinturón

La dolorosa asciende a unos 2.200 euros por gimnasta, “una barbaridad”, más si cabe, cuando estas familias han pagado los gastos de acudir durante todo el año a cuatro competiciones fuera de casa, una en Valencia y tres en Cataluña. “Ya ves venir el gasto y te echas a temblar”, dicen. “Es un Campeonato Internacional y vas representando a tu país, no entendemos que no haya una ayuda económica, alguna subvención o apoyo”, lamenta Eva Villamor, madre de Oihana Anillo.

La problemática no ha restado un ápice de "orgullo" e ilusión a estas madres y padres que compaginan esas emociones con el sonido de las teclas de la calculadora, “hay que ajustarse el cinturón y renunciar a caprichos si queremos afrontar este extra”. Por no decir, que muchas familias sacrificarán este año las vacaciones para que sus hijas puedan entrenar, durante todo el verano, de cara a la cita de septiembre. Por cierto, que La Federación alavesa ha puesto su granito de arena “buscándonos un local para entrenar a partir del 17 de julio, porque ese día cierra el colegio donde entrenamos habitualmente”, añade Ainhoa.

Pasión compartida

Mientras Ane Sanz, Ainhize Azpiazu, Alaitz Mendia, Iraia Oses, Nahia Padilla, Olatz Almeida, Olatz García y Oihana Anillo, junto a las reservas Uxue Touriñán y Ane Arbulu, se centran en realizar las secuencias coreográficas ideadas por su entrenadora, incansables al desaliento mientras suben y bajan del step, se desplazan, ejecutan giros y movimientos de brazos. Sus familias, también incansables, buscan financiación: “Se esfuerzan muchísimo y vamos a hacer lo que haga falta para que cumplan su sueño”, asegura, con determinación, Eva. Desde un crowdfunding a rifas, pasando por buscar apoyo institucional y de empresas privadas, venta de camisetas, huchas y promoción en redes sociales. Todo, para que el sueño que arrancó a mediados de 2025, cuando se confirmó que el Mundial se disputaría en España, pueda culminarse. "Las instituciones tienen que ponerse el chándal y empujar con nosotras, no puede ser que no cuenten con ni una sola ayuda", reivindican.

Ha sido un año duro, de mucho trabajo, constancia y disciplina. Oihana Anillo empezó con 7 años a practicar Aerobic en el centro cívico Aranalde, ahora con 16 años, lleva un año bajo las órdenes de Ainhoa Sánchez en el club deportivo Biribildu. Compaginar 4º de la ESO con entrenamientos de dos horas, entre cuatro y cinco días a la semana, y de tres horas y media los sábados, le implica, como al resto de sus compañeras, “mucho esfuerzo” y renuncias, pero “esta es nuestra pasión”, expresa Oihana, en su nombre y en el de sus compañeras.