Pillados delinquiendo con el uniforme: algunos casos cercanos de policías condenados o investigados por infringir la ley
En muchos casos, son los propios compañeros los que destapan el delito de estos agentes
Quedarse con el dinero de las multas, robar material o narcotráfico son algunos de estos delitos
BilbaoEn ocasiones, vestir de uniforme no exime a quienes lo portan de cometer delitos. Ya sea la sensación de impunidad, la propia naturaleza humana o vaya usted a saber qué, lo cierto, es que a veces los agentes de la ley y el orden, paradójicamente, la infringen y empañan la labor que desempeñan otros compañeros. Es lo que ocurrió en el caso de un ertzaina que decidió hace tres años, quedarse con los 40 euros de una multa, impuesta a un transportista francés y al que el máximo tribunal vasco ha condenado, hace solo dos meses, a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación.
Al parecer, los hechos ocurrieron en marzo de 2023 cuando este policía, de 44 años, ejercía como jefe de operaciones y, por tanto, tenía acceso a la llave de la caja fuerte en la que se depositaban, en la comisaría de Durango, el dinero y las denuncias tramitadas. Aquel día, una cámara de vigilancia le grabó entrando con esa llave y cogiendo “la denuncia y los 40 euros”, entregados como depósito y pronto pago por el transportista sancionado.
La Audiencia de Vizcaya le condenó a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación, una pena que a finales del pasado mes de abril confirmaba el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), aunque aún puede ser recurrida ante el Supremo. Aunque el agente devolvió los 40 euros a las “48 horas”, el jurado “concluyó que la devolución no obedeció a voluntad reparadora temprana sino a circunstancias externas, concretamente, a la presión del resto de miembros de la comisaría al haber sido descubierto”, recuerda el TSJPV en su sentencia.
Robando con el uniforme
El caso más reciente de policías ‘de guante blanco’ lo ha desvelado El Correo. Dos jóvenes agentes locales, que en la actualidad están haciendo las prácticas en Bilbao y en Getxo, están acusados de robar en el Ayuntamiento de Zumárraga (Guipúzcoa), donde estaban también de prácticas.
Los dos policías de la última promoción fueron destinados a la localidad guipuzcoana y cuando estaban terminando las prácticas allí, entraron supuestamente en unas dependencias municipales, vestidos de uniforme y con su acreditación personal, y se llevaron diverso material de obra, valorado en más de 2.000 euros.
También en este caso, como en el anterior, tras ser pillados devolvieron el material sustraído, sin embargo fue la propia jefatura la que les denunció y les abrió sendos expedientes, y ahora con un procedimiento judicial abierto se enfrentan a incluso, la expulsión en caso de ser condenados.
Descubierto por sus propios compañeros
Al igual que en este caso fue la propia jefatura de policía de Zumárraga la que denunció a los dos policías, en otros casos también son los propios compañeros los que destapan el delito. Ocurrió con un ertzaina, implicado en 2010 en la sustracción de dinero de varios atestados y que, años más tarde, levantó las sospechas de la Unidad de Drogas de la Ertzaintza. Se inició una investigación que culminó con el registro del domicilio de este agente en Galdakao, donde sus compañeros localizaron 54 kilos de cocaína de gran pureza. Fue condenado por Tráfico de Drogas y descubrimiento y revelación de secretos.
A finales de 2025, la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ratificó la condena de seis años y medio de prisión y multa de 2.160 euros impuesta por la Audiencia Provincial de Vizcaya.
Estos son algunos de los casos más recientes y cercanos de agentes pillados delinquiendo. Policías que se pasan al otro lado y que empañan la labor de sus compañeros, los mismos que muchas veces, se encargan de desenmascararlos.