Un crucerista ingresado en Vigo con una dolencia grave se casa con su pareja en el hospital
El turista fue desembarcado de urgencia del crucero al sufrir una angina de pecho
El letrado de guardia del Juzgado de Instrucción número 8 fue el encargado de oficiar la insólita ceremonia en la unidad de REA del hospital
VigoPocas veces los sanitarios son testigos de una boda en pleno hospital, algo a menudo restringido a situaciones extremas o puntuales, pero el azar, el amor y la urgencia quisieron que el personal del Hospital Álvaro Cunqueiro, de Vigo, se fuera “de boda” hace unos días en plena unidad de reanimación del centro.
La historia de esta boda que mezcla la urgencia sanitaria con el amor "de toda la vida" comenzó el pasado día 19 de enero, cuando un crucerista irlandés, de 65 años, tuvo que ser evacuado en el puerto de Vigo, y desembarcado del crucero donde pasaba unos días de vacaciones junto a su mujer, al sufrir una angina de pecho.
En un primer momento, el hombre fue ingresado en el Hospital Hospital Vithas Vigo, pero desde allí fue derivado al Hospital Álvaro Cunqueiro, ya que necesitaba una intervención cardíaca urgente. El hombre quedó ingresado en la unidad de reanimación del hospital, dada la gravedad de su estado.
Pidió casarse con su pareja en el mismo hospital
A la vista de su situación, extremadamente grave, el paciente pidió solo una cosa, poder casarse por lo civil con su pareja de toda la vida, que le acompañaba en el hospital y con la que tiene varios hijos.
Y fue entonces cuando se inició el insólito proceso para poder casarles en el propio hospital, una situación que se da al menos una vez al año en el hospital de Vigo, y que está limitada a situaciones extremas.
En este caso, al tramitarse la solicitud por la tarde, estaba cerrado el Registro Civil, responsable de estos enlaces. Por ello, esta función pasó al juzgado de guardia. Así, el letrado que estaba de guardia, adscrito al Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo fue el encargado de oficiar la peculiar ceremonia, acompañado de una traductora. Este tipo de bodas son muy poco frecuentes, y se autorizan cuando existe un peligro de muerte de uno de los contrayentes.
A pesar de la situación, en la boda, celebrada el pasado día 22, estuvieron presentes algunos allegados de la pareja y no faltó un pequeño ramo de flores, que, tras la ceremonia, la novia lanzó al personal sanitario, testigo del matrimonio.
El hombre sigue ingresado a la espera de una intervención quirúrgica
El enlace fue un emotivo momento de esperanza en una unidad, la de REA o reanimación, donde permanecen los pacientes de mayor gravedad, o que están a la espera o recién salidos de una intervención.
Ahora el novio, ya casado con la “mujer de su vida” permanece ingresado en planta, en el Hospital, a la espera de que llegue la complicada operación quirúrgica a la que tiene que enfrentarse en los próximos días.