Un eurodiputado gallego muestra el “pulpo a la gallega” servido en el comedor de la Eurocámara: "Es como llamar gaita a una vuvuzela”
El plato se servía como "Galician style" por 17,35 euros en la cantina del Parlamento Europeo
El eurodiputado ha enviado una carta de queja plagada de retranca a los responsables del comedor
Santiago de CompostelaEl eurodiputado del PP Adrián Vázquez Lázara va a tardar en olvidar su comida de este pasado martes en el comedor de la Eurocámara, en Estrasburgo. Cuando vio en el cartel anunciado como sugerencia del día el “pulpo a la gallega”, él, con raíces en Lalín, enseguida pensó con cierta morriña en el plato tradicional del pulpo cocido, con aceite, pimentón y acompañado de patatas.
Pero lo que se encontró en el comedor, fue mucho más “dramático”. Bajo el nombre de “pulpo a la gallega” en la cantina del parlamento servían un plato con anillas de algo parecido a pota o calamar, acompañado de patatas y brócoli. Del plato original, o del pulpo, no había rastro, y menos del pimentón o el aceite.
Así que el eurodiputado decidió tirar de retranca para quejarse por escrito al servicio de catering de la Eurocámara, por lo que él considera “líneas rojas” que no se deben cruzar: las del pulpo.
"Con el pulpo tenemos que ser implacables", afirma en su carta
"Todos tenemos líneas rojas y con el pulpo a la gallega tenemos que ser implacables", ha contado en sus redes sociales, aportando muestra gráfica del polémico plato.
En su carta dirigida a la empresa responsable del comedor, y tras agradecer "el esfuerzo diario por alimentar a la honorable institución, tarea nada sencilla dada su diversidad", Vázquez confiesa su "sorpresa" ante la preparación del 'pulpo a la gallega'.
"Como gallego -y como demócrata-”, afirma, “me veo en la obligación moral de señalar que el contenido del plano no guarda una relación reconocible con la receta original, ni por ingredientes, ni por aspecto, ni, me temo, por espíritu", advierte el diputado popular en su mensaje.
"Un ejercicio de imaginación comparable a llamar gaita a una vuvuzela"
Y tras hacer constar que "no duda de la buena fe del cocinero", recalca manteniendo su tono irónico, que "llamar pulpo a la gallega a ese honorable intento culinario" supone "un ejercicio de imaginación comparable a llamar gaita a una vuvuzela o paseo campestre al Camino de Santiago".
"En Galicia somos gente paciente y amable, pero con el pulpo tenemos ciertas líneas rojas. Les escribo, por tanto, no desde el enfado, sino desde la retranca afectuosa, para proponer dos soluciones sencillas y plenamente europeas", traslada Vázquez, antes de sugerir adaptar la receta con los ingredientes adecuados o cambiar el nombre del plato "por otro igualmente creativo, como 'pulpo reinterpretado en clave centroeuropea'".
"Cualquiera de las dos opciones evitaría futuros incidentes diplomáticos con esta comunidad del noroeste peninsular que tanto quiere a Europa y a su plato más emblemático", concluye Vázquez, quien se ofrece "voluntario" para una "misión técnica de asesoramiento 'á feira'". "Por el bien común", concluye la posdata.
La publicación del eurodiputado no ha tardado en viralizarse y acumula cientos de comentarios de todo tipo. Desde quien le reclama que se dedique a comentar el menú del comedor en lugar de preocuparse por temas más serios, hasta quien se indigna con esta "afrenta culinaria" y comenta con asombro el precio del plato del día: casi 18 euros por un pulpo "Galician Style", que ni era pulpo ni estaba preparado al estilo gallego.