Turismo

Vandalizan con silicona y pegatinas las cerraduras de varios hostales de Santiago: "Duele mucho porque no soy una gran empresaria"

Foto vandalismo cajetines Galicia
Sheila se encontró el acceso al hostal con las puertas bloqueadas y pegatinas contra el turismo. CEDIDA
  • La hostelera ha denunciado ya los hechos ante la Policía Nacional

  • Sheila no entiende el ataque contra negocios que tienen licencias desde hace muchos años y cuidan de los peregrinos

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Santiago de Compostela Sheila Rodríguez, hostelera, nacida y criada en Santiago, como insiste en recordar, sigue sorprendida y muy dolida unos días después con lo sucedido en su negocio. 

 El pasado sábado a primera hora de la mañana unos huéspedes la avisaron de que no podían salir del Hostal San Pelayo que regenta, en la zona vieja compostelana. Cuando llegó al establecimiento, descubrió que le habían llenado todas las cerraduras de silicona. “Pero lo hicieron con cariño, selladas de arriba a abajo, se pararon bastante”, relata recordando lo sucedido. 

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No solo la cerradura estaba bloqueada, también estaban llenos de silicona los cajetines de la pared, instalados para facilitar el acceso de los huéspedes. Además, la fachada del negocio estaba invadida de pegatinas contra el turismo, con consignas como "turistas fóra" y "non faltan vivendas, sobran especuladores”. 

Sheila sigue dolida e indignada por el suceso: “Duele mucho, porque no soy una gran empresaria, soy vecina de aquí de toda la vida”, lamenta. “Yo no me hago rica con esto”, añade. 

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Además de bloquear las cerraduras, le dejaron varios pegatinas contra el turismo en la fachada y en la puerta

“Que esto nos lo hagamos entre vecinos, gente que llevamos aquí toda la vida no lo entiendo”, apunta Sheila. Su hostal, recuerda, cuenta con licencia desde los años 80 y han ido renovándolo y adaptándolo a las nuevas necesidades. “Lucharé con mi negocio con uñas y dientes”, anuncia, después de recuperar la normalidad en los accesos al hostal. 

El  hostal de Sheila lleva funcionando en Santiago desde los años 80

En un primer momento pensó que se trataba de un ataque personal, porque es muy activa en las redes sociales, difundiendo contenido relacionado con los peregrinos, el turismo y el Camino, pero pudo comprobar que su negocio no era el único atacado. Otros hospedajes cercanos, así como establecimientos de la calle San Roque y As Hortas, habían amanecido en la misma situación.  “Yo no fui la ínica, era el primer fin de semana que hubo peregrinos, y se ve que hay gente en esta ciudad a la que no le gustamos”. 

Sheila insiste en que todos los negocios atacados son alojamientos turísticos “de toda la vida”, con licencias “desde hace muchísimos años, esto no fue contra viviendas turísticas”, aclara. 

La hostelera ha denunciado ya lo sucedido ante la Policía, pero deja una reflexión: “¿Por qué un compostelano no puede tener un negocio turístico y dedicarse a estos negocios, a tener estos establecimientos?  Que vecinos de aquí vengan contra nosotros, que cuidamos a los peregrinos, y que estamos felices de trabajar con ellos duele”, lamenta.