Buenas noticias para la renta de quien cuide un mayor en casa en A Coruña: las novedades

El contrato de vitalicio es un acuerdo por el que una persona cede sus bienes a un tercero a cambio de que este le preste cuidados y lo asista de por vida
Guía con todo sobre la declaración de la renta 2026: novedades, plazos, deducciones y pasos a seguir
Cuidar a un mayor en casa es una decisión que en A Coruña toman miles de familias cada año. No siempre se decide por vocación, sino que en muchos casos manda la necesidad. Parte de esto se explica con un sencillo dato: A Coruña presenta el índice de envejecimiento más alto de su área metropolitana, con 208,86, lo que significa que hay más del doble de personas mayores que de jóvenes. Es aquí donde cualquier alivio fiscal tiene un peso real en la vida de los ciudadanos. Y este año hay novedades que conviene conocer antes de cerrar la declaración.
El 8 de abril de 2026 comenzó la campaña de la renta 2025, que se alargará hasta el 30 de junio de 2026. Durante ese plazo, los contribuyentes gallegos pueden aplicar deducciones autonómicas que el borrador automático no siempre recoge. Dos de ellas afectan directamente a quienes tienen o cuidan a un mayor en el hogar.
Una deducción que ya existe y muchos desconocen
La primera lleva años en vigor pero sigue pasando inadvertida para buena parte de aquellos que podrían aplicarla. El 10% de las cantidades satisfechas a terceros para el cuidado es deducible en el IRPF por los contribuyentes de edad igual o superior a 65 años afectados por un grado de discapacidad igual o superior al 65% que precisen ayuda de terceras personas. El límite máximo de la deducción es de 600 euros.
Para acceder a ella hay que acreditar la necesidad de ayuda, no estar en una residencia de Galicia, no ser beneficiario del cheque asistencial de la Xunta de Galicia, y que la base imponible total menos el mínimo familiar no supere los 22.000 euros en tributación individual o los 31.000 euros en conjunta. Conviene saber también que se considerará acreditado un grado de discapacidad igual o superior al 65% cuando se trate de personas cuya incapacidad sea declarada judicialmente, aunque no alcance dicho grado, así como en los casos de dependencia severa y gran dependencia reconocidos por el órgano competente.
Contrato de vitalicio con ventajas fiscales inéditas
La novedad de relevancia para quienes cuidan a un mayor en casa en A Coruña no llega por el IRPF, sino por una reforma fiscal que entró en vigor el 1 de enero de 2026 y que afecta a una figura exclusiva del Derecho Civil gallego: el contrato de vitalicio.
El contrato de vitalicio es un acuerdo por el que una persona cede sus bienes a un tercero a cambio de que este le preste cuidados y lo asista de por vida. Esta obligación incluye proporcionar vivienda, alimentación, vestido, asistencia médica y farmacéutica y acompañamiento en un régimen de convivencia permanente en la propia vivienda del cedente.
Hasta ahora, su escasa utilización se debía en parte a un tratamiento fiscal desfavorable. Esto ha cambiado con los presupuestos de la Xunta para 2026. El ahorro puede llegar hasta más del 50% gracias a la bajada en tres impuestos. Por un lado, por la rebaja a la mitad (del 8% al 4%) en el tipo del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales; por otro, la equiparación de la tributación de parientes próximos en el Impuesto de Donaciones, por lo que el ahorro podría superar el 50%, y finalmente también es relevante la eliminación de la tributación de la garantía de reintegro en el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
El conselleiro de Hacienda y Administración Pública destacó que, aprovechando esta figura única en el derecho gallego, se reduce a la mitad (del 8% al 4%) el tipo del Impuesto de Transmisiones, para que una persona mayor dependiente pueda ceder algunos de sus bienes a cambio de cuidados. Para acceder a esos beneficios, los cedentes deberán tener 65 años o más, presentar una discapacidad igual o superior al 33%, requerir ayuda de terceros y no residir en centros asistenciales.
El alcance social de la medida no es menor. Son muchos los mayores gallegos a los que no les llega para vivir en una residencia. Sin embargo, teniendo una vivienda en propiedad, el contrato de vitalicio abre una vía para financiar los cuidados que ahora resulta fiscalmente más viable.
En 2024, uno de cada cuatro hogares con personas mayores contaba con miembros en situación de dependencia, y solo un 38,4% de ellos recibía servicios de ayuda a domicilio. Más de 530.000 hogares siguen teniendo necesidades no cubiertas. Para las familias coruñesas que optaron por el cuidado en casa, revisar bien la declaración antes del 30 de junio deja de ser un consejo y se convierte en una obligación.
