Este martes aparecieron casi una decena de nuevas pintadas en el barrio de Monte Alto
La finalidad de la performance podría estar en señalar espacios sin uso
A CoruñaUna decena de bajos y garajes del barrio de Monte Alto en A Coruña y otras zonas de la ciudad han aparecido en los últimos días con unas peculiares e intrigantes pintadas: unos enormes asteriscos amarillos o blancos, pintados con rodillo han ido apareciendo, ante el asombro vecinal, cada día en más bajos.
Los primeros localizados en el barrio de Monte Alto aparecieron este pasado martes. Y según los vecinos, tuvieron que hacerlos durante la noche. Se trata de unos asteriscos amarillos, de enormes dimensiones que han ido surgiendo en el entorno del mercado de Monte Alto, localizándose en calles como Ángel Rebollo, Camariñas, Forcarei, Villa de Carral o Cantábrico.

La hipótesis más extendida por el barrio apunta a una performance que fluiría entre lo artístico y lo vandálico, destinada a señalar los locales vacíos, pero todavía no se ha aclarado su autoría ni finalidad.
El Partido Popular de A Coruña ha denunciado en sus redes sociales la aparición de estos grandes asteriscos pintados en las fachadas del barrio, una intervención que, según denuncian los populares, debe ser retirada por considerarse pintadas no autorizadas en el espacio público.
Desde el PP han señalado que este tipo de actuaciones generan deterioro en la imagen urbana y reclaman una actuación municipal para eliminarlas.
Algunos de los asteriscos aparecidos en locales del barrio de Monte Alto han sido borrados ya por operarios municipales en estos últimos días, que han limpiado las paredes, dejándolas en su estado anterior.
Unas peculiares pintadas que han aparecido también en otras zonas de la ciudad
Aunque en las últimas horas han aparecido en el barrio de Monte Alto, estos asteriscos misteriosos también han surgido en otras zonas de la ciudad, como la calle del Orzán, la Barrera o la calle Alta, principalmente en bajos vacíos o donde no hay actividad. Uno de los últimos en aparecer es un enorme asterisco blanco en las paredes del antiguo pub Grietax, en el Orzán.
Poco se sabe del autor o finalidad de estas intervenciones, que podrían haber sido creadas por un autor que firma sus obras como "aste*risco", y quien habría reivindicado el carácter artístico de estas piezas, que aportan significado a espacios que antes pasaban desapercibidos.
Mientras su autoría o su finalidad se aclara, cada día los vecinos se sorprenden con la aparición de algún nuevo asterisco que marca un local, donde antes nadie se paraba a mirar.

