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El cineasta submarino José Irisarri capta en los fondos de Cíes la curiosa imagen de una caracola alimentándose de una estrella de mar

El cineasta submarino José Irisarri capta en los fondos de Cíes la curiosa imagen de una caracola alimentándose de una estrella de mar
La excepcional imagen de una caracola alimentándose de una estrella de mar. José Irisarri
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VigoEl cineasta submarino y divulgador medioambiental José Irisarri es uno de los mejores conocedores de los fondos marinos de las Rías Baixas y especialmente del entorno del Parque Nacional de las Illas Atlánticas. Hace solo unos días, en una de sus últimas inmersiones, lograba captar unas imágenes excepcionales. En ellas se puede observar el tranquilo festín que se daba en las profundidades de la ría, en el entorno de las Islas Cíes, una caracola, mientras se alimentaba tranquilamente de una estrella de mar. 

La secuencia, de gran valor documental, muestra a un depredador poco observado, en plena acción. La caracola es una especie clave en el ecosistema marino de las Islas Cíes, una zona con una extraordinaria biodiversidad marina, y que se deja ver en pocas ocasiones. En el vídeo, la caracola se alimenta de estrellas de mar, que sin las especies depredadoras, se podrían convertir en una plaga.  Como se aprecia en la secuencia, la concha de la caracola está cubierta de epibiontes, ya sean esponjas, anémonas o algas, que suelen viven en simbiosis con ella y atraen incluso a cangrejos araña.  

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Está prohibida su captura y comercialización desde el año 2011

Debido al declive de su población, esta especie está clasificada como vulnerable en los catálogos de especies amenazadas de Galicia y de España desde el año 2011. Por ello, desde entonces, están prohibidas su captura, posesión, transporte y comercialización en todo el territorio español. Sin embargo, su población sigue disminuyendo y cada vez es más difícil observarla en su hábitat natural.  

Hace décadas era una especie muy abundante en la costa gallega, pero durante años sufrió una intensa actividad extractiva. Solo en 2008 se comercializaron 6.707 kilogramos en las lonjas gallegas. Esa sobrepesca ha hecho que cada vez queden menos en los fondos marinos, como explica el divulgador gallego. Además, aunque es una especie protegida, no es extraño que se den capturas accidentales, y que acabe enredada en las  nasas de pulpo o redes de enmalle. En lugar de devolverla al mar, en ocasiones se comercializa de manera ilegal. 

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Además, la caracola es una especie de crecimiento muy lento que puede vivir más de 30 años, lo que la hace extremadamente sensible a estas amenazas, como explica Irisarri. 

El vídeo recoge el momento en el que una caracola devora una estrella de mar

Para frenar el acusado declive de la caracola, pero también de otras especies que están en peligro de desaparición, este divulgador reclama la creación de Áreas marinas protegidas de reserva en las Islas Cíes, para que se pueda garantizar que esta y otras especies puedan desarrollarse a salvo de prácticas ilegales, buscando la preservación de la diversidad. Una demanda que, insiste Irisarri, es necesaria para incrementar el nivel de protección de los ecosistemas, pero que no está incluida dentro del plan de usos aprobado por el Parque Nacional de las Illas Atlánticas. Irisarri lleva años capturando con su cámara la belleza subacuática y comparte sus vídeos en su canal de Youtube, pero sus películas tienen además una finalidad de llamada a la acción, de intento de generar opinión pública y de despertar conciencias, ya que a través de ellas también denuncia la paulatina desaparición de ecosistemas y especies. 

Curiosos moluscos con cientos de ojos se pasean ante la mirada de este divulgador

Además, en su vídeo, Irisarri nos descubre otros moluscos, habitantes de los fondos de Cíes, y que tienen características sorprendentes, como las vieiras, que poseen cientos de ojos situados en la punta de los pequeños tentáculos que tiene en los bordes del manto. Gracias a ellos distinguen imágenes complejas e identifican depredadores para escapar mediante propulsión a chorro. En las imágenes también aparecen los “quitones”: unos moluscos poliplacóforos que también cuentan con cientos de "ojos" incrustados en su concha articulada de ocho placas. Esos “ojos” tienen lentes formadas por un mineral llamado "aragonita". Con estos peculiares órganos sensoriales son capaces de distinguir formas y luz, y pueden detectar a los depredadores que se aproximan, para huir enterrándose en la arena u ocultándose bajo las conchas. Otro de los moluscos que se pasean ante la mirada de Irisarrri es la oreja de mar, un peculiar molusco, muy valorado en Asia y que se ha intentado reproducir en plantas acuícolas, sin demasiado éxito. Esta logra eludir el ataque de las estrellas de mar gracias a la fuerza de su pie, con el que se desplaza rápidamente buscando refugio bajo las rocas.