Música

Marcos Souto, fundador de Blade Hats, es el sombrerero de las estrellas del rock: "Intento hacer algo lo más cercano al arte"

Marcos Souto, creador de Blade Hats, en su taller de Cedeira
Marcos Souto, fundador de Blade Hats. CEDIDA
  • Cada sombrero está hecho a mano, personalizando cada detalle

  • Este sombrerero artesano acumula más de seis millones de seguidores en las redes sociales

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Cedeira, A CoruñaAquel adolescente que soñaba con tener su propia banda de rock mientras iba a clases de guitarra quizás estará mirando con orgullo a este Marcos Souto, de 34 años, que se define hoy como sombrerero artesano, y que con sus creaciones se ha convertido casi en una estrella más del universo del rock.

Su camino vital lo llevó de vuelta al rock después de estudiar ingeniería naval. Siempre le gustó el rock y el heavy, “y también los programas de construcciones”, recuerda, “y viendo en un programa de esos la historia de una empresa que fabricaba sombreros de cowboy en EEUU se me encendió la luz, yo quería un sombrero peculiar para llevármelo a los festivales, y pensé en hacérmelo yo mismo”. Y así, casi de casualidad, Marcos lio a su padre, “un manitas que trabajó toda la vida en Navantia” y que le hizo sus primeras herramientas. Desde ese primer sombrero, se enganchó, con pasión y aprendiendo poco a poco, de manera autodidacta, comenzó a hacer más. Siempre artesanos y siempre con mucha calma, cuenta. “Empecé a subir vídeos a Instagram de mis trabajos y la bola se fue haciendo grande”. 

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Sus vídeos enseñando el proceso de hacer sus sombreros acumulan millones de visitas

Y tan grande se hizo "esa bola" que este sombrerero afincado en Cedeira, tiene una comunidad de más de seis millones de seguidores en las redes sociales y algunos de sus vídeos mostrando el proceso para hacer un sombrero acumulan varios millones de visualizaciones. Esa exposición le da cierto vértigo, aunque asegura que sigue disfrutando de cada sombrero y de cada encargo.  

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Más de 700 sombreros han salido ya de su taller, en un proceso lento y delicado, por lo que su producción es tan reducida como cuidada. Del taller de Blade Hats han salido sombreros para Marilyn Manson, Slash de Guns N Roses, y también para artistas nacionales como Víctor Andrés, de Mago de Oz, o Mikel Erentxun. 

“Yo soy una persona sola, ahora me ayuda mi novia, pero he perdido muchas ventas y contactos porque esto se hizo enorme de golpe”, confiesa. “Tengo mensajes sin contestar en Instagram desde 2023 pero yo vivo en Cedeira, aquí tengo los pies en la tierra, aunque a veces lo pienso y digo menuda cantidad de gente ve mis vídeos”, reflexiona. 

Su manera de trabajar le permite hacer unos cuatro sombreros a la semana, “busco el detalle, busco la calidad, no busco hacer algo a gran escala, intento hacer algo lo más cercano al arte dentro de este concepto, que es un nicho muy marcado”, explica. 

 Una colaboración especial con su amigo tatuador, para Slipknot

Marcos explica los detalles de una de sus últimas colaboraciones, “ha sido una de las más especiales”, explica, porque la ha hecho “mano a mano” con su amigo Christian Ucha, Chris Weishaup, tatuador coruñés, y compañero de estudios universitarios. 

 Cuando el grupo Slipknot contactó con Marcos para encargarle tres sombreros, este artesano pensó en hacer especial para uno de sus grupos favoritos. Y por eso decidió, darles un toque todavía más personal, con la tinta de Chris, que "tatuó cada uno de ellos”, explica Marcos.  

Marcos atiende desde su taller de Cedeira decenas de pedidos internacionales. Sus creaciones, todas distintas, lucen en las cabezas de importantes figuras del mundo de tatuaje, la ilustración o el rock. 

Marcos ha conocido personalmente a algunos de sus ídolos estrellas del rock

“Yo tenía recortes de revistas de rock y de heavy de mis artistas favoritos en la pared, cuando empecé y soñaba con hacerles sombreros a algunos de ellos”. Y muchos de esos sueños los ha realizado. “Poder conocerles en persona, estar en el camerino, después de que te inviten a su concierto es de las sensaciones más extraordinarias que he tenido”, confiesa este artesano que no se considera “artista”, aunque se codee con muchos de ellos. “No me considero un artista, pero le pongo toda la pasión a todos los sombreros que hago”, apunta.  

Tu vida nunca será la misma”, anuncia este sombrerero en su perfil de Instagram porque sabe que sus pequeñas obras de arte son únicas, como su vida, que tampoco fue la misma, desde que decidió apostar por su pasión.