Indignación en Ourense por los actos vandálicos contra la vaca Popi horas después de su traslado

La escultura, una de las más populares del centro de la ciudad, fue utilizada como improvisado escenario durante las celebraciones de graduación
Las imágenes de varios jóvenes subiéndose a la obra han provocado numerosas críticas en redes sociales
La vaca Popi, una de las esculturas más reconocibles de Ourense, apenas ha tenido tiempo de adaptarse a su nueva ubicación antes de verse envuelta en una polémica. La obra del artista Leandro Sánchez, trasladada esta semana a la calle del Paseo, ha sido objeto de comportamientos incívicos que han generado malestar entre numerosos vecinos y usuarios de redes sociales.
Las críticas surgieron después de que comenzaran a circular fotografías y vídeos grabados durante las celebraciones de graduación de estudiantes. En las imágenes puede verse a varios jóvenes interactuando con la escultura de forma inapropiada, llegando incluso a subirse sobre ella mientras otros los animaban.
Una escultura emblemática en el centro de la polémica
El Concello de Ourense había reubicado recientemente la popular vaca desde la plaza de Paz Nóvoa hasta la calle del Paseo, una de las zonas peatonales con mayor tránsito de la ciudad. Sin embargo, pocas horas después de su instalación comenzaron a difundirse escenas que muchos ciudadanos consideran una falta de respeto hacia el patrimonio artístico urbano. Entre los vídeos compartidos en internet destaca uno en el que un joven aparece de pie sobre la escultura mientras otras personas le jalean.
Las imágenes se grabaron coincidiendo con una de las noches de mayor ambiente en en centro de la ciudad, marcada por las celebraciones de fin de curso y graduaciones de estudiantes.
Las redes sociales cargan contra el comportamiento de los jóvenes
La reacción ciudadana no tardó en llegar. Numerosos usuarios expresaron su rechazo a través de las redes sociales, donde se multiplicaron los mensajes de condena por lo ocurrido. Varios comentarios lamentan la falta de civismo y reclaman una mayor concienciación sobre la importancia de conservar los elementos que forman parte del paisaje urbano. Otros usuarios criticaron que la escultura no hubiera permanecido intacta ni siquiera durante sus primeras horas en la nueva ubicación.
Las publicaciones también han reavivado el debate sobre la necesidad de proteger mejor determinadas obras situadas en espacios públicos, especialmente en zonas con una intensa actividad nocturna.
Un símbolo urbano muy querido por los ourensanos
La vaca Popi se ha convertido con el paso de los años en una de las imágenes más reconocibles del centro de Ourense. Su diseño colorido y su ubicación en espacios muy transitados la han transformado en un punto habitual para fotografías de vecinos y visitantes. Precisamente por ese carácter simbólico, los hechos han generado una especial sensibilidad entre parte de la ciudadanía, que considera que este tipo de comportamientos perjudican la convivencia y dañan la imagen de la ciudad.
El respeto al patrimonio urbano vuelve al centro del debate
Lo ocurrido con Popi vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente en muchas ciudades: la conservación del patrimonio artístico situado al aire libre. Aunque las esculturas urbanas están concebidas para convivir con la ciudadanía y formar parte del espacio público, expertos y administraciones recuerdan que estas piezas requieren cuidados especiales para evitar daños que, en algunos casos, pueden resultar irreversibles.
Mientras continúan las reacciones por lo sucedido, la vaca Popi sigue ocupando su nuevo emplazamiento en la calle del Paseo, convertida ahora en protagonista involuntaria de esta polémica.
