La parroquia de Momán acogió una nueva movilización vecinal para reclamar la mejora integral de la LU-170, una vía que los residentes consideran insegura y deteriorada
Los asistentes denunciaron el retraso de las actuaciones comprometidas y pidieron a la Xunta una intervención urgente para garantizar la seguridad vial en esta carretera del rural lucense
La parroquia de Momán, en el municipio lucense de Xermade, ha vuelto a convertirse en el escenario de una protesta ciudadana para reclamar la mejora de la carretera LU-170, una infraestructura que une Parga con Cabreiros y cuyo estado preocupa desde hace años a los vecinos. La movilización, impulsada por el párroco Luis Ángel Rodríguez Patiño, reunió a decenas de personas en una misa celebrada junto a la vía para reclamar una actuación definitiva que permita mejorar la seguridad vial.

Una reivindicación que vuelve a las carreteras
La concentración reunió a vecinos de diferentes parroquias de la zona, que coincidieron en denunciar el progresivo deterioro del firme. Durante el acto se insistió en que los problemas de la LU-170 afectan a la movilidad diaria, incrementan el riesgo de accidentes y provocan averías en numerosos vehículos que circulan habitualmente por este tramo.
Los participantes defendieron que la protesta pretendía poner el foco en una demanda compartida desde hace años y reclamar que las administraciones impulsen una solución definitiva, más allá de actuaciones puntuales.
La misa como símbolo de unidad vecinal
La celebración religiosa sirvió como punto de encuentro para trasladar un mensaje de unidad en torno a una reivindicación que los asistentes consideran ajena a cualquier enfrentamiento político. Durante la ceremonia se recordó la importancia de proteger la vida de quienes utilizan diariamente la carretera y se apeló al compromiso institucional para garantizar unas infraestructuras seguras.
Además de las oraciones, se recordaron las consecuencias que puede tener el mal estado de una carretera sobre la seguridad de conductores y pasajeros, especialmente en una zona con un elevado uso por parte de residentes del entorno rural.
Los vecinos denuncian años de espera
Los asistentes lamentaron que las promesas de mejora realizadas durante los últimos años todavía no se hayan traducido en una reforma integral de la LU-170. Según señalaron, muchos conductores optan por utilizar itinerarios alternativos para evitar los desperfectos del firme, lo que supone recorridos más largos y un aumento de los costes de desplazamiento.
También recordaron que existen antecedentes administrativos que reconocían la necesidad de actuar sobre este tramo, aunque consideran que las medidas ejecutadas hasta ahora han resultado insuficientes para resolver el problema.
Reclaman actuaciones urgentes
La jornada concluyó con un llamamiento a la Xunta de Galicia para que impulse cuanto antes las obras necesarias que permitan renovar completamente la carretera. Los promotores de la iniciativa aseguraron que continuarán organizando acciones de carácter reivindicativo mientras no exista un calendario concreto para ejecutar las mejoras.
Los vecinos insisten en que su objetivo es garantizar una circulación segura y mejorar las comunicaciones de una zona rural que considera imprescindible disponer de unas infraestructuras en condiciones para favorecer la movilidad y el desarrollo del territorio.

