La artista viguesa gana el VI Premio Exeria Ateneo Atlántico con su relato “Un peixe”, una historia sobre el duelo, la muerte y la memoria
Actriz, escritora, creadora audiovisual y artista plástica, Darriba consolida una trayectoria multidisciplinar en la que cada disciplina se convierte en una forma diferente de contar historias
VigoIris Darriba atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera artística. La viguesa, conocida por su trayectoria como actriz en teatro, cine, televisión y doblaje, acaba de sumar un nuevo reconocimiento a su faceta literaria tras ganar el VI Premio Exeria Ateneo Atlántico con su relato “Un peixe”. El galardón supone un impulso para una creadora que entiende el arte como un territorio sin fronteras entre disciplinas.
Su éxito literario llega después de una carrera construida sobre diferentes lenguajes creativos. Darriba ha pasado de los escenarios y las cámaras a convertirse también en una autora reconocida, demostrando que la interpretación y la escritura forman parte de una misma necesidad: contar historias. Para ella, este premio supone además un respaldo importante en una etapa en la que comienza a consolidar su camino como escritora.
Un premio que refuerza una nueva faceta creativa
La actriz reconoce que recibir este reconocimiento tiene un significado especial porque la creación artística suele estar marcada por la inseguridad. “La autoconfianza en materia creativa es siempre muy frágil y hay que aprovechar los apoyos que van apareciendo para consolidarla”, explica Darriba. El premio, asegura, ayuda a combatir ese sentimiento de duda que muchas veces acompaña a los artistas.
La viguesa no esperaba imponerse en un certamen con una competencia tan elevada. “Era la primera vez que escribía un relato en gallego y había gente que escribe maravillosamente bien”, admite. Aunque confiaba en la calidad del texto, reconoce que los concursos literarios siempre son escenarios difíciles en los que entran en juego muchos factores.
El relato premiado, titulado Un peixe, aborda una historia marcada por las emociones y las relaciones familiares. La protagonista, Alicia, intenta cumplir una promesa que hizo a su tío Xaquín cuando era niña: pescar un gran mújol en el puerto de Vigo antes de que él muera mediante eutanasia. La narración explora la gestión del duelo y la forma en la que las personas afrontan la pérdida de quienes quieren.
Una historia nacida de una experiencia personal
Detrás de la ficción existe una vivencia íntima. La historia nace después de que Iris Darriba perdiese a dos familiares cercanos, uno de ellos mediante eutanasia, una experiencia que transformó su manera de entender la muerte. La autora explica que poder afrontar ese proceso desde la decisión y el control de la propia vida le permitió vivir el duelo de una forma más serena.
En sus textos combina emociones profundas con elementos inesperados. La escritora introduce pinceladas de humor, surrealismo y realismo mágico para construir universos donde lo cotidiano convive con lo extraño. En Un peixe, esos recursos sirven para reflejar la culpa y la lucha interna de una protagonista que intenta llegar a tiempo a una despedida imposible.
Para Darriba, no existe una fórmula exacta para conectar con los lectores. “Todavía soy un potrillo que empieza a caminar por estos prados”, bromea al hablar de su carrera literaria. Sin embargo, considera fundamentales el respeto hacia quien lee, el ritmo narrativo y la capacidad de dejar espacio para que cada persona complete la historia desde su propia mirada.
Una artista que no entiende las fronteras entre disciplinas
La literatura es solo una parte de una trayectoria artística mucho más amplia. Iris Darriba ha desarrollado su carrera en ámbitos como el teatro, el audiovisual, el doblaje, la pintura y la escultura. Una vocación creativa que nació desde joven y que contó siempre con el respaldo de su familia.
Su camino profesional comenzó mientras estudiaba Publicidad y Relaciones Públicas en Pontevedra y compaginaba sus estudios con el teatro en la Escuela Municipal de Teatro de Vigo. Una oportunidad en un curso de interpretación ante cámara abrió la puerta a sus primeros trabajos audiovisuales y a una carrera con proyectos autonómicos, nacionales e internacionales.
Más tarde llegó el doblaje, una disciplina en la que se formó en Vigo y que le permitió poner voz a personajes de películas y series disponibles en algunas de las principales plataformas audiovisuales. Además, mantiene su vínculo con las artes plásticas después de completar su formación de cuatro años en pintura en la Escuela Municipal de Artes y Oficios.
El teatro como sueño cumplido
Uno de los grandes momentos recientes de su trayectoria ha sido su participación en Memorias dun neno labrego, adaptación de la obra de Xosé Neira Vilas dirigida por Cándido Pazó y producida por el Centro Dramático Galego y Contraproducións. Para Darriba, formar parte de este proyecto ha supuesto cumplir un sueño y entrar por fin en el circuito teatral profesional.
La actriz destaca la calidad del montaje y la respuesta del público. El éxito de crítica y asistencia ha convertido la obra en uno de los grandes acontecimientos recientes del teatro gallego, con funciones llenas y espectadores emocionados. Además, la producción mira ya hacia nuevos horizontes con una posible gira internacional en 2027.
Aunque siente una conexión especial con el audiovisual, reconoce que el teatro ocupa un lugar único en su vida. “El teatro es pasión, energía y una conexión con el presente que nadie que no se haya subido a un escenario puede comprender”, afirma.
Con el Premio Exeria Ateneo Atlántico como nuevo reconocimiento, Iris Darriba continúa construyendo una carrera donde no existen etiquetas. La viguesa demuestra que una misma historia puede encontrar diferentes caminos para ser contada: una cámara, un escenario, un lienzo o las páginas de un relato.

