Actores

Alberto Medeiros, un artista multitarea: el actor ourensano compagina la interpretación con la ganadería y la música

El actor ourensano Alberto Medeiros es todo un artista multitarea.. Cedida
  • El actor ourensano compagina el teatro, la música, la docencia y la cría de caballos mientras persigue abrirse camino en el cine

  • Medeiros reivindica la formación continua como la mejor herramienta para sobrevivir en una profesión marcada por la precariedad laboral.

Compartir

OurenseEs posible que este chico te suene... Puede que lo hayas visto en alguna fiesta tocando o cantando en su charanga, o quizá trotando a lomos de un caballo o por qué no, mientras veías alguna serie de televisión. Sí, todas las opciones pueden ser correctas. Y es que se trata de un actor muy polifacético. Alberto Medeiros, natural de Ponte Noalla, en Ourense, tiene muy claro que ser actor no consiste únicamente en aprender un texto o subirse a un escenario, sino en muchas cosas más.

A sus 36 años, el intérprete ourensano ha convertido la formación constante y la versatilidad en su mejor carta de presentación para mantenerse en una profesión donde muy pocos logran vivir exclusivamente de la interpretación. Actor, músico, docente, jinete y criador de caballos de pura raza española, Medeiros ha construido una carrera en la que cada experiencia suma para seguir creciendo artística y personalmente, sin perder de vista un objetivo: dar el salto definitivo al cine.

PUEDE INTERESARTE

Una profesión que obliga a reinventarse

La realidad laboral del sector audiovisual ha llevado a Medeiros a desarrollar una trayectoria multidisciplinar para poder seguir vinculado al mundo artístico. El actor recuerda que la precariedad sigue siendo una de las principales dificultades de la profesión, donde la mayoría de los intérpretes no consigue vivir únicamente de actuar.

PUEDE INTERESARTE

"Me parece fundamental estar formándome continuamente en diferentes disciplinas porque todo me sirve para algo. Siempre estoy atento a aprender", explica. Por ese motivo ha incorporado a su preparación disciplinas como la equitación, la lucha escénica, el trabajo de voz, el análisis interpretativo o incluso el psicoanálisis, herramientas que considera esenciales para afrontar personajes cada vez más complejos.

Según señala, los datos reflejan la dificultad de la profesión. "Muy pocos consiguen vivir completamente de la interpretación y alrededor del 80% ingresamos menos de 12.000 euros al año", afirma. Ante esa realidad, considera que no queda otra alternativa que diversificar la actividad profesional.

Del teatro a la charanga y las aulas

Además de actuar, Alberto Medeiros ha encontrado en la música y la docencia dos formas de seguir desarrollando su vocación artística. Desde hace años dirige la Escuela de Teatro de San Cibrao das Viñas, un proyecto nacido a partir de su tesis que hoy continúa coordinando e impartiendo.

"Podría trabajar en una fábrica o en un restaurante, pero prefiero hacerlo en algo más cercano a mis gustos", explica. Esa búsqueda le ha llevado también a mantener una intensa actividad musical. Trompetista desde los nueve años, pasó por orquestas y grupos de ska y rock antes de crear una charanga con un espíritu diferente.

"La charanga El Brexit surgió porque me apetecía hacer algo más gamberro", comenta entre risas. Para Medeiros, cualquier disciplina artística acaba enriqueciendo su trabajo como actor y ampliando sus posibilidades interpretativas.

La pasión por los caballos

Lejos de los focos, Alberto Medeiros encuentra en la naturaleza uno de sus principales refugios. Finca Da Veiga, donde cría caballos de pura raza española y de deporte, se ha convertido en uno de sus proyectos personales más ilusionantes.

Su relación con los caballos comenzó siendo un niño, cuando pasaba los veranos en Sandín, en el municipio de Monterrei. Allí convivía con vecinos que trabajaban con estos animales y nació una afición que no ha dejado de crecer.

Con 18 años, tras trabajar en jardinería, compró su primer caballo. Hoy cuenta con diez yeguas de cría y practica la equitación, una disciplina que incluso ha incorporado a su formación como actor por las posibilidades que ofrece para el cine histórico y de acción. También realizó acrobacias ecuestres y considera que este conocimiento puede abrirle nuevas puertas en el sector audiovisual.

El sueño del cine

Aunque el teatro sigue ocupando un lugar importante en su carrera, Alberto Medeiros reconoce que su gran aspiración profesional pasa por el cine. El actor ourensano no esconde su deseo de participar algún día en una producción dirigida por cineastas como Quentin Tarantino o Alejandro Amenábar.

Su trayectoria artística comenzó muy pronto gracias a la influencia del Circo de los Muchachos, una experiencia que marcó su infancia y a la que incluso rindió homenaje en uno de sus videoclips "Fillos do río Miño". Desde entonces ha mantenido una constante inquietud por aprender, convencido de que cualquier disciplina puede enriquecer su trabajo interpretativo.

Mientras continúa preparándose y buscando nuevas oportunidades, Medeiros tiene claro que el éxito no depende únicamente del talento. "Todo lo que aprendo me sirve para ser mejor actor", resume una filosofía que le ha permitido construir una carrera donde el escenario, la música, la enseñanza y los caballos conviven con un mismo objetivo: seguir contando historias.