La salud mental también pesa en la universidad: casi 500 estudiantes gallegos pidieron ayuda psicológica en 2025
367 alumnos recibieron acompañamiento psicológico a través del programa de las universidades y el Sergas
Otros 123 universitarios fueron derivados a recursos más adecuados y adaptados a sus necesidades
La salud mental se ha convertido en uno de los grandes retos sanitarios de los últimos años. En España, la prevalencia de los trastornos mentales y del comportamiento ha aumentado un 8,5% desde 2019, según el último Informe Anual del Sistema Nacional de Salud. Además, los problemas de ansiedad y depresión han experimentado un incremento especialmente acusado entre la población joven.
Ese malestar también llega a las aulas universitarias. En Galicia, casi 500 estudiantes solicitaron ayuda psicológica a sus campus durante 2025, en un momento vital marcado por la presión académica, los cambios personales, la incertidumbre sobre el futuro y, en muchos casos, la distancia de la familia.
La respuesta de las universidades y el Sergas empieza a dar resultados. De las 490 peticiones registradas el año pasado, 367 estudiantes recibieron atención psicológica dentro de los dispositivos habilitados por los campus gallegos. Los otros 123 fueron orientados hacia el recurso sanitario o asistencial considerado más apropiado para su situación.
Santiago concentra la mayor demanda
Según recoge la prensa local, las cifras muestran diferencias importantes entre las tres universidades públicas gallegas. La Universidade de Santiago de Compostela atendió a 234 estudiantes en 2025, casi dos de cada tres del total. Le siguieron la Universidade da Coruña, con 89 beneficiarios, y la Universidade de Vigo, con 44. La diferencia también se aprecia cuando se pone el número de atenciones en relación con el tamaño de cada campus. Santiago registró 9,4 atenciones por cada mil estudiantes, frente a las 5,2 de A Coruña y las 2,3 de Vigo.
Más allá de las cifras, desde el Sergas consideran que la demanda está estrechamente relacionada con las circunstancias propias de la vida universitaria y que los datos respaldan la necesidad de contar con dispositivos específicos dentro de los campus.
Un protocolo común para las tres universidades
Para responder a esta realidad, la Xunta y las tres universidades públicas gallegas pusieron en marcha un marco de colaboración con el objetivo de homogeneizar la atención psicológica, facilitar la coordinación con el sistema sanitario y garantizar la continuidad asistencial cuando un estudiante necesita un tratamiento que va más allá del ámbito universitario. El programa también incluye acciones de prevención, sensibilización y formación sobre salud mental dirigidas a toda la comunidad universitaria.
La iniciativa parte de una realidad específica de esta etapa: los jóvenes afrontan cambios importantes, como abandonar el domicilio familiar, adaptarse a una nueva ciudad, asumir una mayor exigencia académica o enfrentarse a la incertidumbre laboral. La propia Xunta ha señalado estos factores como elementos que pueden afectar al bienestar emocional de los universitarios.
Los primeros resultados son positivos
El balance inicial del programa es favorable. Según el Sergas, los estudiantes que han completado el proceso muestran una mejora significativa de los síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión, además de un elevado grado de satisfacción con la atención recibida.
El reto será comprobar si este modelo consigue responder a una necesidad mucho mayor de la que reflejan las consultas atendidas. Un estudio estatal realizado entre estudiantes universitarios apuntaba a una elevada necesidad potencial de apoyo psicológico que, extrapolada a Galicia, podría alcanzar a unas 31.000 personas.
Por el momento, el Sergas evita convertir esa cifra en una estimación definitiva y prefiere esperar a que concluya la evaluación del programa. Lo que sí dejan claro los datos de 2025 es que cientos de estudiantes gallegos ya han dado el paso de pedir ayuda y que la universidad se ha convertido también en una puerta de entrada para cuidar su salud mental.