Un instituto de A Coruña prohíbe las ‘batallas de aura’ en el recreo: “Vimos comportamientos no adecuados”
El IES Adormideras comunicó a las familias la prohibición después de detectar empujones, burlas, dinero para participar y un episodio de humillación entre alumnos
La moda, que comenzó entre estudiantes de primero de ESO y se extendió hasta Bachillerato, también ha obligado a intervenir a otros dos institutos de A Coruña
Las batallas de “farmear aura”, que recientemente han invadido las redes sociales y las calles y plazas de las ciudades, han llegado también a los recreos de los institutos, y en el IES Adormideras de A Coruña su presencia ha durado menos de lo que canta un gallo.
La tendencia viral empezó a practicarse entre el alumnado este lunes y llamó rápidamente la atención de la dirección: “Vimos algo que no nos gustó del todo pero lo dejamos pasar”. Hasta el martes, cuando las escenas, ya un poco más subidas de tono, empezaban a no tener cabida en el patio de un centro educativo. La dirección volvió a encontrarse con estas “batallas de aura” y consideró que el juego había adquirido un tono que “no consideraba apropiado”, así que decidieron intervenir: “Nos reunimos, lo hablamos y decidimos tomar cartas en el asunto avisando a las familias de que se prohibía el juego”, relata.
La prohibición fue comunicada a las familias a través de Abalar, bajo el mensaje ‘Recreo sen aura’. La medida afecta a una tendencia que se había extendido entre alumnos de diferentes edades y que, según el centro, había terminado alejándose de la idea inicial de un simple reto entre compañeros. “Creo que cogió un tono que no era el adecuado”, resume José Manuel Tallos, director del instituto.
De reto viral a problema en el patio
Las denominadas batallas de aura son una tendencia viral que se ha popularizado entre los jóvenes. Dos estudiantes se enfrentan de forma improvisada con bailes, gestos y movimientos exagerados mientras otros compañeros observan y reaccionan. La dinámica busca demostrar seguridad y desparpajo y, en el lenguaje de esta moda, ‘farmear aura’. La tendencia llegó al IES Adormideras al comienzo del curso y empezó entre los alumnos más pequeños, pero pronto alcanzó también a estudiantes de otros niveles, incluido Bachillerato.
El problema, según la dirección, no estaba en los bailes ni en el reto en sí, sino en algunas de las situaciones que comenzaron a producirse alrededor. El centro detectó empujones, objetos lanzados y episodios de humillación, además de intentos de grabar las escenas. También se supo, posteriormente, que se llegó a ofrecer dinero a algunos alumnos para animarlos a participar.
“No nos metemos a valorar si las batallas de aura son positivas o no, simplemente vimos en nuestro centro cosas que, digamos, no eran adecuadas”, señala Tallos. La dirección considera que el límite se cruzó cuando la dinámica dejó de ser un juego entre alumnos y comenzó a generar situaciones que podían afectar a la convivencia. “Ese no era el camino”, insiste el director.
Desde que se comunicó la prohibición, el centro asegura que no ha recibido quejas ni de las familias ni de los propios estudiantes, quienes tienen en el instituto unas instalaciones lo suficientemente amplias y acondicionadas para pasar el rato sin recurrir a esta moda.
Los estudiantes: “Se nos fue de las manos”
Según recoge El Ideal Gallego, varios alumnos del IES Adormideras reconocen que la situación terminó descontrolándose. “Todo empezó como una broma, pero después se nos fue completamente de las manos”, explican.
Los estudiantes señalan que al principio participaban principalmente alumnos de primero de ESO, aunque la dinámica se fue extendiendo hasta cursos superiores. También relatan episodios que hicieron que la actividad terminase pareciéndose más a una pelea que a un juego.
Entre las situaciones que describen figura el caso de un alumno al que obligaron a bajarse los pantalones y la presencia de dinero como incentivo para participar. Algunos estudiantes admiten incluso haber preferido mantenerse al margen después de presenciar lo ocurrido durante uno de los recreos.
La dirección insiste en que la prohibición no responde al hecho de que los alumnos bailen o se reten entre ellos, sino a las conductas que aparecieron alrededor de la actividad.
El fenómeno tampoco ha pasado inadvertido en otros centros de A Coruña. Según la información publicada por varias cabeceras locales, al menos otros dos institutos de la ciudad comunicaron a sus alumnos que no podían realizar este tipo de batallas durante el horario lectivo después de tener conocimiento de su celebración.
En esos casos, los centros consideraron que se trataba de una situación puntual, pero optaron por limitarla para evitar que pudiera derivar en nuevos conflictos.