El poeta granadino, fusilado en agosto de 1936, vivió su homosexualidad todo lo abiertamente que pudo en un momento en el que las relaciones entre dos hombres se consideraban antinaturales
'La bola negra' de Javier Calvo y Javier Ambrossi, la película que representará a España en la próxima edición de los Premios Oscar
Se acaban de cumplir 90 años del asesinato de Federico García Lorca, y su estela continúa entre nosotros. Por si fuera poco, ‘La bola negra’, la película de Javier Ambrossi y Javier Calvo premiada en Cannes y que representará a España en los Oscar, se acaba de estrenar en cines. En ella se habla del rechazo del amor entre dos hombres; quizá por eso ha sido tan difícil para los historiadores reunir quiénes fueron aquellos que enamoraron de verdad al excepcional poeta y dramaturgo. Distintos documentos (algunos muy recientes), principalmente cartas, han servido para dar testimonio de los hombres de los que Lorca estuvo enamorado.

Dalí, el primer gran amor de Lorca

Los años 20 del siglo pasado fueron un hervidero cultural; en especial, en la Residencia de Estudiantes. Aquel centro reunió a algunos de los intelectuales más prestigiosos del país; entre ellos, Luis Buñuel, el propio García Lorca y el pintor Salvador Dalí. Se ha hablado mucho de esta relación, que siempre se ha considerado dentro del terreno de lo platónico y que tuvo su punto culminante entre 1926 y 1927. De la abundante correspondencia entre ambos se conservan sobre todo las cartas de Dalí a Lorca, donde se dirigía a él como “querido Lorquito”.
El historiador Pablo Ignacio de Dalmases, autor de ‘Los novios de Federico’, también enfatiza la asimetría de un amor no correspondido por Dalí debido a su ambigüedad sexual. Ian Gibson, el gran biógrafo de Lorca, opina en una línea similar: la intimidad frustrada entre ambos marcó sus vidas y también sus obras. Dalí se inspiró en su el escritor para la obra ‘San Sebastián’, y Lorca a su vez dedicó una oda al pintor surrealista.
Emilio Aladrén, el escultor que inspiró ‘Poeta en Nueva York’
El primer novio reconocido de Lorca fue el escultor Emilio Aladrén. Hijo de un militar zaragozano y de una inmigrante de origen ruso, quienes lo conocieron destacaban su belleza. Antes de estar con el poeta, Emilio había sido novio de la pintora Maruja Mallo. De hecho, esta decía que fue Lorca quien se lo quitó, aunque nunca guardó rencor al escritor.

Aladrén y García Lorca estuvieron juntos entre 1925 y 1927; su ruptura provocó un enorme pesar al poeta, que quiso alejarse y cambiar de aires viajando a Nueva York. Aquel viaje dio lugar a uno de sus más famosos libros de poemas, ‘Poeta en Nueva York’.
Eduardo Rodríguez Valdivieso, un amor platónico y epistolar
En 1932, en un baile de máscaras, Federico García Lorca coincidió con Eduardo, un trabajador de banca granadino. De Dalmases lo define en su libro ‘Los novios de Federico’ como un amor muy puro y platónico, en el que jamás llegaron a convivir y que estuvo basado en esencia en las cartas que se enviaban el uno al otro.
Rafael Rodríguez Rapún: actor y futbolista colchonero conocido como ‘el hombre de las tres erres’

Rafael era futbolista del Atlético de Madrid, pero también actor: se incorporó a La Barraca, la compañía creada por el poeta granadino en la que terminó ejerciendo como secretario. Conocido como ‘Tres Erres’ por sus iniciales (apodo que le puso el propio Lorca), Rafael estaba afiliado al PSOE. De hecho, cuando supo que a Lorca lo habían asesinado, se alistó en el bando republicano. Falleció en un bombardeo el 19 de agosto de 1937, exactamente un año y un día después que Lorca.
Juan Ramírez de Lucas, el 'rubio de Albacete' que fue el último amor del poeta
Aunque hasta hace poco Rafael Rodríguez Rapún se consideraba oficialmente el último gran amor de Lorca, hace pocos años se desveló este nombre. Se trata de Juan Ramírez de Lucas, un famoso crítico y periodista que mantuvo este amor en secreto durante 70 años y que, poco antes de fallecer en 2010, entregó a su hermana una caja con recuerdos en la que se incluían un diario y un poema inédito para que vieran la luz tras su muerte. Lorca lo llamaba "el rubio de Albacete"
La relación entre un jovencísimo De Lucas, casi adolescente, y Lorca, de 37 años, se dio entre 1935 y 1936, el año en que el granadino murió fusilado. Según extractos de las memorias del periodista reveladas por ‘El País’, ambos planeaban huir de España. El asesinato del poeta fue el abrupto final de aquel amor.

