Los testigos de la boda viral de Orense desmienten la versión del novio: "Nos habían invitado para sacarnos los cuartos"

Los invitados afirman que la boda se hizo para sacarles el dinero. Pexels
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Los invitados a la 'reboda' más famosa de este septiembre, el enlace entre Antonio y Brenda que se celebró el pasado sábado en Gomesende, Ourense siguen sin dar crédito a lo sucedido. "Todos sabíamos que nos habían invitado para sacarnos los cuartos, porque ellos ya llevaban casados más de tres meses", han resaltado.

'El Mundo' ha hablado con algunos de los afortunados que acudieron al evento y todos se han mostrado "sorprendidos" por las explicaciones que ha dado el novio en público. El viernes aseguró en televisión que siguen "casados y felices" y que esa fiesta solo pretendía "unir a las familias" para poder disfrutar de un día juntos. Pero los que asistieron a al boda tienen una visión bastante distinta.

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"Ya habían tenido mucho tiempo para que nos conociésemos. Nosotros teníamos claro -y nos lo habían dejado bien claro- que la boda era para hacer dinero. Pero oye, al final decidimos ir para echarles una mano. ¿Cuántas parejas hacen una boda también para sacarse algún dinerito? Hasta ahí, todo normal", ha explicado uno de ellos.

Un pacto de 40.000 euros

El problema llegó cuando al acabar "el paripé" habitual, se abrió la barra libre y Brenda empezó a insistir en que los regalos debían alcanzar una cifra concreta. "Nos iba contando abiertamente que tenía un pacto con Antonio y que tenía que conseguir 40.000 euros, que sí o sí tenían que acabar saliendo esos 40.000", ha resaltado.

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Una situación bastante complicada contando que de cerca de los 150 invitados, solo se presentaron unos 50. Muchos de ellos habían optado por dejar sus sobres y regalos a buen resguardo en casa de los padres de Antonio, en parte para "no hacer tan descarado" que el objetivo de la celebración era recaudar dinero.

Cuando empezaron a ver que la recaudación se quedaba muy lejos de lo que esperaban, empezaron los nervios. "Se pusieron a discutir entre ellos y, cuando vio que él no iba a solucionarle el problema, comenzó a acercarse a los invitados que parecían tener más dinero para dejarnos caer que Antonio le había hecho esa promesa y preguntarnos cómo pensaba resolverlo ahora", ha relatado uno de ellos.

Gritos, empujones y tirones de pelo

Los invitados, sorprendidos, intentaron calmarla. Le explicaron que, si no existía ningún acuerdo por escrito, aquello era "su palabra contra la de él". "¿Y qué vas a hacer? Es tu marido. Denúncialo si quieres, pero tú verás", ha asegurado que llegaron a decirle.

Los testigos han insistido en que en ese momento de la boda, el alcohol ya estaba demasiado presente y la celebración estaba desatada. Brenda acabó en la piscina y varios acompañantes de la novia empezaron a encararse con la familia de Antonio hasta que la discusión "se salió de madre".

Gritos, empujones, tirones de pelo y personas que "todavía tienen alguna calva" como consecuencia de las agresiones. Antonio ha negado públicamente esta versión, pero varios de los testigos con los que ha hablado 'El Mundo' coinciden en describir escenas similares.

Este relato coincide con los últimos audios que circulan por los chats vecinales en el que confiesan que "todo era un negocio". "Bueno, ya visteis el vídeo, que a la chica poco le faltó para vomitar cuando se dieron el beso", se llega a escuchar. Algunos de los asistentes subieron a una de las habitaciones del piso superior para "intentar mediar", pero se vivieron escenas agresivas e incluso se mostraron "vídeos y mensajes" para chantajear a Antonio. "Lo tienen muy agarrado al tipo", ha concluido el testigo.

Una supuesta infidelidad

Uno de los episodios más llamativos de la boda lo protagonizó la alcaldesa socialista de Ramirás, Isabel Gil. La familia de Antonio tendría una buena relación con ella y la sitúan en medio de uno de los enfrentamientos físicos ."Nosotros no esperábamos ver nuestro pueblo convertido en un episodio de Sálvame, pero oye, qué se le va a hacer", ha bromeado uno de los asistentes.

Ahora, los testigos no entienden la actitud de Antonio: "Después de la vergüenza que ha hecho pasar a su familia, ahora niega los audios y que aquello tuviera que ver con el dinero. No sé si su estrategia será mentirse a sí mismo para sobrellevarlo, pero en el pueblo todos sabemos lo que pasó".

Sobre la supuesta infidelidad, los testigos consultados sólo pueden confirmar que Brenda desapareció durante unos minutos acompañada por uno de los trabajadores de la organización de la boda. Lo que sí les sorprende es que Antonio cuestione también la autenticidad de los audios atribuidos a su mujer.

Este viernes llegó a asegurar en televisión que, "según la Policía, no coinciden las voces" y sostuvo incluso que algunas de las grabaciones que circulan habrían sido "generadas por inteligencia artificial".

Entre los invitados, en cambio, pocos parecen dispuestos a conceder ya demasiado margen a Brenda: "Se ha visto que tipo de mujer es... Ya sabíamos que había que andar con cuidado con ella, pero lo que hizo allí ya fue de caradura" Antonio, por su parte, asegura que ya tiene identificado al responsable de difundir parte del material y apunta a un antiguo amigo con el que habría mantenido rencillas en el pasado..