"Rojo de mierda": el alcalde de Vilagarcía, Pontevedra, denuncia una agresión durante una celebración familiar

El regidor socialista asegura que un hombre se le acercó por la espalda, le golpeó y después lo agarró del cuello mientras lo insultaba: “Rojo de mierda”
Varela presentó una denuncia ante la Policía Nacional este lunes y asegura que su hija pequeña presenció la agresión
Alberto Varela, alcalde de Vilagarcía, ha acudido este lunes a la Policía Nacional para denunciar una agresión que, según su relato, sufrió el pasado sábado durante una fiesta. El regidor asegura que un hombre se le acercó por detrás, le golpeó dos veces y lo agarró por el cuello al tiempo que le llamaba “rojo de mierda”.
Cabe destacar que, entre los asistentes de esta celebración familiar, estaba también la hija pequeña del alcalde quien, según el testimonio del edil a Informativos Telecinco, presenció lo ocurrido. Varela reconoce que inicialmente dudó sobre si hacer público el incidente, pero finalmente decidió denunciarlo y contar lo sucedido para alertar sobre la escalada de insultos y enfrentamientos vinculados, tal y como sostiene, a la confrontación política.
Dos golpes y un agarrón por el cuello
Los hechos ocurrieron alrededor de las siete de la tarde del sábado, en el exterior de un conocido establecimiento de la calle Méndez Núñez. Según explica el alcalde, el hombre se aproximó sin mediar palabra y le dio dos palmadas fuertes en la espalda.
Varela le pidió que parase. Fue entonces cuando, siempre según su versión, el individuo lo agarró por el cuello y comenzó a insultarlo. Entre las expresiones que le dirigió, según el regidor, estaban “rojo de mierda” o “idos de putas con Ábalos”.
Varias personas que se encontraban en la celebración intervinieron inmediatamente para separarlos. El alcalde avisó a la Policía Local y a la Policía Nacional, aunque cuando los agentes llegaron el hombre ya había abandonado el lugar. Varela asegura que está identificado. Este lunes, el regidor acudió a una comisaría de la Policía Nacional para presentar una denuncia por lo ocurrido.
Un episodio que, según el alcalde, no es aislado
El hombre al que señala Varela no era un desconocido para él. El alcalde recuerda que ya había tenido problemas con él anteriormente y que llegó a ser expulsado de un pleno municipal al que había acudido para protestar por los ruidos de los locales de ocio de la ciudad. En aquella ocasión, según recuerda el regidor, llegó a amenazar con regresar al pleno con un arma.
Varela considera que lo ocurrido el sábado va más allá de un enfrentamiento personal. En su opinión, la proliferación de insultos contra representantes políticos está contribuyendo a crear un clima de tensión que puede terminar desembocando en situaciones más graves. “Estamos normalizando el insulto y algún día va a pasar algo grave”, sostiene el alcalde, que reclama que el debate político se desarrolle desde el respeto, especialmente durante la campaña electoral.
Su hija presenció la escena
Uno de los aspectos que más ha afectado al alcalde es que su hija pequeña estaba presente cuando se produjo el incidente. El propio Varela explicó en redes sociales que la niña vio cómo una celebración se transformaba de repente en una situación violenta.
Según relata, la pequeña continúa preguntándole por qué aquel hombre quiso agredirles y él admite que todavía no sabe cómo explicárselo. El regidor ha querido trasladar además un mensaje contra la violencia y los discursos de odio. “Ninguna idea es tan importante como la que promueve la comprensión y la empatía”, escribió.
Tras hacerse público el caso, varios cargos socialistas de la comarca mostraron su apoyo al alcalde y condenaron lo ocurrido. Entre ellos se encuentran la alcaldesa de Meis, Marta Giráldez; el alcalde de O Grove, José Cacabelos, y el secretario general del PSdeG-PSOE en Pontevedra, David Regades.
