El efectivo continúa siendo lo más habitual entre los fieles de mayor edad, pero las iglesias incorporan nuevas vías de pago para adaptarse a una sociedad cada vez más digital
Varias parroquias de la ciudad olívica ya permiten hacer pequeñas donaciones con tarjeta, móvil o Bizum, una opción especialmente utilizada por los peregrinos
Las monedas y los billetes siguen teniendo su sitio en los cepillos de las iglesias de Vigo, pero cada vez comparten más espacio con las tarjetas y los teléfonos móviles. La forma de hacer una pequeña donación está cambiando y varias parroquias de la ciudad ya permiten a sus fieles y visitantes aportar dinero sin necesidad de llevar efectivo.
El fenómeno se extiende por distintos puntos de Vigo, desde Bouzas y el Casco Vello hasta el centro y la calle Rosalía de Castro. No existe todavía un registro oficial de la Diócesis de Tui-Vigo sobre cuántas parroquias cuentan con estos sistemas, pero sí constata que su implantación va en aumento.
Del cepillo de siempre al pago con tarjeta
La parroquia del Corazón de María, en pleno centro de Vigo, fue una de las primeras en dar este paso. Hace alrededor de seis años instaló un datáfono para que quienes quisieran colaborar pudieran hacerlo aunque no llevasen encima dinero en efectivo. Desde entonces las opciones se han ampliado. A las donaciones con tarjeta se han sumado los pagos desde el teléfono móvil y Bizum, aunque la respuesta entre los feligreses habituales, según explica el Diario Atlántico, todavía es limitada.
El motivo tiene que ver, en buena medida, con la edad de quienes acuden con mayor frecuencia a las iglesias. Los donativos en efectivo continúan siendo los más habituales entre los fieles más veteranos. “Se mantienen las limosnas de siempre y el cepillo en bolsa porque los fieles más comprometidos son personas mayores que prefieren el efectivo”, explica el párroco del Corazón de María, Alfredo García.
La parroquia ha optado así por combinar ambos modelos. El cepillo tradicional continúa funcionando, mientras que el digital permite realizar aportaciones de cantidades pequeñas, como cinco, diez o quince euros. También existen otras fórmulas, como la domiciliación bancaria o las donaciones a través del portal de la Conferencia Episcopal.
Los peregrinos, entre los que más utilizan el pago digital
Donde estos sistemas parecen tener una mayor acogida es entre los visitantes y, especialmente, entre los peregrinos que recorren el Camino de Santiago.
Es lo que han comprobado en la iglesia de San Miguel de Bouzas, que dispone de un datáfono para las donaciones. Su párroco, Juan José González, explica que el sistema fue instalado por su antecesor y funciona como complemento al cepillo convencional. El efectivo continúa siendo la vía más utilizada entre los feligreses habituales, pero el datáfono permite recibir pequeñas cantidades de forma constante. “No son desorbitadas pero sí constantes”, señala el sacerdote.
Los peregrinos son, en este caso, algunos de los principales usuarios. Muchos llegan sin monedas o billetes y buscan una forma sencilla de dejar una pequeña aportación antes de continuar su camino. Una situación similar se da en la Concatedral de Santa María de Vigo, donde quienes realizan el Camino y pasan por el templo para sellar sus credenciales también tienen la posibilidad de realizar una donación mediante tarjeta.
Más seguridad y menos efectivo en las iglesias
La incorporación de los pagos electrónicos responde también a una cuestión práctica. Reducir la cantidad de dinero en efectivo acumulada en los templos supone una medida de seguridad añadida.
En Bouzas conocen bien el problema. “Aquí ya robaron varias veces”, recuerda su párroco, que considera que la digitalización puede ayudar a evitar que grandes cantidades de efectivo permanezcan en las iglesias. Pero, por ahora, la modernización convive con una imagen que sigue siendo habitual: los fieles introduciendo monedas en los cepillos de toda la vida.
Donaciones más grandes a través de internet
Para quienes quieren realizar aportaciones de mayor cuantía o establecer una colaboración periódica existe además Dono a mi Iglesia, el portal impulsado por la Conferencia Episcopal y promovido también por la Diócesis de Tui-Vigo. La plataforma permite localizar una parroquia introduciendo su código postal y elegir la cantidad y la periodicidad de la aportación. Se pueden realizar donaciones puntuales, mensuales, trimestrales o anuales.
Además, las aportaciones cuentan con ventajas fiscales. La plataforma establece una desgravación del 80 % para los primeros 250 euros donados, según la información facilitada por la Iglesia. El año pasado se realizaron más de 800 donaciones a parroquias, diócesis y seminarios de toda España mediante este sistema, con una recaudación superior a los 40.000 euros.

