La mujer, de unos 60 años, vivía desde hacía años en una situación de extrema vulnerabilidad y no podía afrontar los gastos del funeral
Sus vecinos, quienes alertaron al 112, reclaman mayor seguimiento y coordinación de los servicios sociales y sanitarios para atender a personas vulnerables
En ocasiones, la noticia de una persona que mantiene en casa el cadáver de un familiar aparece vinculada al intento de seguir cobrando su pensión. Pero el caso ocurrido recientemente en una aldea de O Carballiño (Ourense) muestra la otra cara de esta realidad: una mujer de unos 60 años permaneció durante tres días junto al cuerpo de su marido porque no tenía recursos para afrontar el entierro ni contaba con un seguro que cubriese los gastos. Además, según relatan los vecinos de la zona, la mujer tampoco recibió ningún tipo de asistencia durante ese tiempo, siendo finalmente sus paisanos quienes tuvieron que ayudarla a salir de una situación extremadamente sensible. El caso ha puesto sobre la mesa la situación de las personas que viven solas o en condiciones de especial vulnerabilidad en el rural y la falta de seguimiento que, según denuncia la vecindad, existe en algunos casos.
El fallecimiento del marido dejó a la mujer sin recursos
El hombre, según recoge Nós Diario, es un militar retirado que murió en el domicilio familiar el pasado viernes. Hasta la vivienda se desplazó una ambulancia que certificó el fallecimiento, pero el cuerpo quedó en la casa mientras la mujer permanecía a su lado sin saber cómo proceder. Pasaron las horas y llegado el fin de semana, los vecinos y vecinas del lugar, conocedores de la situación de precariedad que atravesaba la pareja desde hacía años, comenzaron a preocuparse al no tener noticias de ellos.
El domingo, varias personas se acercaron hasta la vivienda, entre otras cosas para llevar agua a los perros que tenía la pareja. Intentaron contactar con sus moradores y finalmente la mujer respondió a una de las llamadas.
Fue entonces cuando explicó a los vecinos que seguía dentro de la casa junto al cuerpo de su marido y que no podía salir de la situación en la que se encontraba. No tenía dinero para pagar el entierro y tampoco contaba con un seguro funerario que cubriese los gastos.
Los vecinos alertaron al 112
Ante la situación, la vecindad decidió pedir ayuda. Se dio aviso al 112 y posteriormente acudieron al lugar agentes de la Policía Local, efectivos de la Guardia Civil y servicios funerarios.
El episodio ha generado preocupación entre los vecinos, que consideran que la mujer se encontraba en una situación de especial desprotección. Según explican, tanto ella como su marido llevaban años atravesando dificultades económicas y sociales.
Más allá de la emergencia provocada por el fallecimiento, la vecindad cuestiona que no existiera un seguimiento suficiente de la situación de esta pareja y reclama una mayor coordinación entre los servicios sanitarios y sociales. "El suceso es terrible, muestra la brutal desprotección, la descoordinación de los servicios sociales y sanitarios y la vulnerabilidad tremenda de ciertas personas", denuncia un vecino que conoce de cerca el caso.
Reclaman más seguimiento para las personas vulnerables
El suceso ha servido para poner el foco en una realidad que, según los vecinos, puede pasar desapercibida en los núcleos rurales: personas con pocos recursos y en situaciones de vulnerabilidad que pueden quedar fuera del radar de los servicios públicos.
La reclamación de los vecinos y vecinas de esta localidad es que exista “una mayor coordinación entre los servicios sociales y sanitarios” y que se refuerce el seguimiento de estas personas, especialmente cuando atraviesan situaciones de emergencia.

