Agresiones

A juicio por agredir a un cliente con discapacidad en su bar de Pontevedra: le dijo que era un juego y podría ganar un jamón

Audiencia Provincial Pontevedra
La Audiencia de Pontevedra juzgará al acusado de un maltrato leve con agravante de discriminación - Archivo. Europa Press
  • Los hechos ocurrieron en 2023 en Marín, Pontevedra, cuando el procesado propuso al afectado un juego de abofetearse

  • La víctima, con un 70 % de discapacidad intelectual, sufrió la burla incluso grabada en vídeo del dueño del bar y otros clientes

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PontevedraLa Audiencia Provincial de Pontevedra acogerá los próximos días el juicio contra el dueño de un bar que agredió a un cliente con discapacidad intelectual del 70 %. Le dijo que era un juego y podría ganar un jamón.

El procesado invitó al hombre a "darse bofetadas mutuamente", sabiendo que la víctima "no podía comprender el alcance ni las consecuencias" de esas acciones violentas.

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Ocurrió en diciembre del 2023 en el negocio que regenta en la localidad de Marín, cuando el afectado se encontraba allí dentro, ya que era un "habitual". Su propuesta terminó siendo una mofa o burla hacia el hombre.

"En el desarrollo del juego, el acusado, con la intención de menoscabar su integridad física, le propinó diversos golpes a la víctima, quien bajo la creencia de que se trataba de un juego y que podría obtener un premio en caso de ser el ganador, devolvió alguno de los golpes recibidos", recoge el escrito de acusación fiscal.

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Una fuerte bofetada, pérdida del equilibrio y caída al suelo

El juego se desarrolló en presencia de los clientes que allí se encontraban, y que, "en tono jocoso, le daban indicaciones al perjudicado de como tenía que golpear, o la postura corporal que debía adoptar para encajar mejor el golpe".

En un momento dado, el acusado le propinó una fuerte bofetada al varón, provocando su pérdida de equilibrio y su caída al suelo. El acusado, cree Fiscalía, "ejecutó este juego con pleno aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad de la víctima".

"Y con la intención de mofarse de él ante los clientes que se encontraban en ese momento en el interior del bar, generando una situación de vejación y degradación", añade el Ministerio Público.

Hechos grabados en un vídeo difundido en el pueblo

Estos hechos fueron grabados en vídeo por uno de los presentes en el local, sin autorización del perjudicado y sin que conste identificada la identidad de la persona que procedió a su filmación.

Esas imágenes fueron difundidas entre parte de la población de Marín y una sobrina de la víctima interpuso denuncia al verlo. La Fiscalía considera que lo sucedido es constitutivo de un delito leve de maltrato.

Además, con la agravante de discriminación por discapacidad. Pide para el procesado un año y cuatro meses de cárcel y una multa, así como una indemnización de 4.000 euros para el perjudicado.