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A Pontenova, en Lugo, quiere entrar en el Guinness con una caña de pescar de 24 metros: “Entre todos lo vamos a conseguir”

Suso Vilar, el maestro artesano encargado de elaborar la caña de bambú de récord en A Pontenova, Lugo
Suso Vilar, el maestro artesano encargado de elaborar la caña de bambú de récord en A Pontenova, Lugo. CEDIDA
  • El maestro artesano Suso Vilar lidera este proyecto, que superará la caña de 22,45 metros que elaboró la Federación Suíza de Pesca en 2011

  • La gigantesca caña de pescar estará hecha de bambú y acompañará a una enorme trucha de 9 metros que ya se exhibe junto al río Eo

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En A Pontenova, Lugo, no se conforman con tener una escultura que figura con un récord Guinness (la trucha más grande del mundo, con un tamaño de 9 metros), ahora también quieren pescarla con la caña más grande del planeta, fabricada artesanalmente con bambú, que se prevé que mida unos 24 metros de longitud.

El proyecto está en manos de Suso Vilar, reconocido maestro artesano especializado en la fabricación tradicional de cañas de pesca de bambú y el objetivo es que la pieza esté terminada en mayo, coincidiendo con la próxima edición de la Festa da Troita, una de las celebraciones más emblemáticas de A Pontenova.

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Con este proyecto, el municipio gallego aspira a arrebatarle el récord mundial a una localidad suiza, que luce una caña de 22,45 metros. Y según ha trascendido, la gallega no será una caña cualquiera: tendrá carrete de madera, hilo de acero, un anzuelo de acero y hasta una mosca artificial elaborada con todo detalle.

La iniciativa pretende convertir el entorno del río Eo en un escaparate de la tradición pesquera local y sumar un nuevo atractivo turístico al municipio lucense.

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Una caña de récord hecha con técnicas tradicionales

El nuevo monumento superará los 22,45 metros de la caña que la Federación Suiza de Pesca instaló en 2011 en la ciudad de Liestal. Aquella pieza, elaborada con fibra de carbono y bambú en la empuñadura, dejaría de ser la más larga si prospera la iniciativa gallega.

Sin embargo, la diferencia no estará únicamente en el tamaño; en A Pontenova quieren respetar la esencia de las cañas artesanales de bambú refundido, una técnica que exige trabajar cuidadosamente la madera, modelarla y someterla a un proceso de calentamiento en horno.

La escala del proyecto supone un desafío para Vilar, acostumbrado a fabricar cañas de pesca artesanales, pero no de semejantes dimensiones. La pieza, para la que ya está recogiendo el bambú que va a necesitar, tendrá hasta 25 centímetros de ancho en su parte más gruesa.

La idea partió de Javier Rois, conocido como Taracho, presidente del Centro de Iniciativas Turísticas de A Pontenova, entidad organizadora de la Festa da Troita. La propuesta recibió el respaldo del Concello y de diferentes colaboradores de la zona, incluido el propio Suso Vilar.

 “Es un reto enorme. Llevo mucho tiempo haciendo cañas de bambú refundido, pero cuando Taracho me propuso hacer la más grande del mundo, me lancé de cabeza al proyecto”, explica el artesano.

El artesano Suso Vilar ya ha comenzado la elaboración de la caña de pescar más grande del mundo

De la caña al anzuelo: un proyecto colectivo

En la construcción participarán también alumnos y profesores del ciclo formativo de Soldadura y Calderería del IES Enrique Muruais, que se encargarán de elaborar distintos componentes metálicos, como el alma de acero, el portacarretes y las anillas.

El carrete, de quien se encargarán algunos carpinteros locales, será de madera, mientras que el anzuelo se fabricará en acero, también de la mano de artesanos locales. Para completar el conjunto, la iniciativa contará con Vicente Longo, reconocido internacionalmente por sus montajes realistas e hiperrealistas de moscas artificiales e insectos para la pesca, que trabajará junto a su hijo Sergio en su elaboración a partir de materiales sintéticos que aguanten la intemperie.

El artilugio se colocará inclinado unos 45 grados, con un hilo de acero que conectará la caña con la gran trucha ya existente, en un conjunto escultórico que pesará aproximadamente una tonelada.

Una gran trucha y una caña para atraer visitantes

La nueva escultura está concebida para acompañar a la trucha gigante de nueve metros y una tonelada de peso que se encuentra en A Pontenova. Esta figura fue construida por alumnado y profesorado del IES Enrique Muruais y pintada por el artista urbano Diego As.

La imagen de la caña tratando de pescar la enorme trucha pretende rendir homenaje al río Eo, a la pesca fluvial y a una tradición que forma parte de la identidad del municipio lucense.

La intención es inaugurarla durante la próxima Festa da Troita, en mayo, aunque el calendario obliga a completar en unos meses un trabajo que habitualmente requiere alrededor de un mes para una caña artesanal de tamaño convencional.

Pese al poco tiempo del que dispone, Vilar confía en que la colaboración de todos permitirá cumplir los plazos: “No tengo duda de que va a salir bien, contamos con mucha ayuda y entre todos lo vamos a conseguir”, asegura.

Más allá de la posible marca mundial, el proyecto también reivindica el valor de una técnica artesanal que ha perdido protagonismo frente a materiales modernos como la fibra de carbono. Para quienes practican la pesca a mosca, explica el artesano, “el bambú ofrece una sensibilidad especial al lanzar y al notar la fuerza del pez”, aunque esta caña no llegará a ser lanzada para poder comprobarlo.