El dueño del bar incendiado en Crans Montana comparece por tercera vez: "No hay un solo instante en el que dejemos de pensar en las víctimas"
Jacques Moretti, propietario del bar, se enfrenta a su tercera comparecencia tras las de los días 9 y 20 de enero
La investigación analiza por qué el bar no fue sometido a inspecciones de seguridad desde 2019
Jacques Moretti, copropietario del bar de la estación de esquí suiza de Crans-Montana cuyo incendio en Año Nuevo causó 51 muertos, compareció ante los abogados de las víctimas, mientras prosiguen las investigaciones sobre posible negligencia en las medidas de seguridad del local.
Según informaron los medios suizos, el imputado llegó hacia las 9:15 hora local (8:15 GMT) al lugar de la audiencia en Sion, la capital del cantón de Valais, acompañado de su esposa, Jessica Moretti, también copropietaria del bar ‘Le Constellation’ y que comparecerá este jueves en el mismo lugar.
El matrimonio Moretti, sujetos a medidas cautelares
Esta será la tercera comparecencia de Jacques Moretti, tras las de los días 9 y 20 de enero, en esa ocasión para responder exclusivamente a preguntas de la Fiscalía.
"No hay un solo instante en el que dejemos de pensar en las víctimas", señaló a algunos periodistas presentes en los alrededores del lugar de la audiencia celebrada a puerta cerrada en la capital valesana, a unos 20 kilómetros de Crans-Montana.
Moretti permaneció en prisión preventiva durante dos semanas tras su primer interrogatorio, aunque posteriormente quedó en libertad provisional después de abonar una fianza de 200.000 francos (unos 218.000 euros).
Tanto él como su esposa, también en libertad provisional, están sujetos a medidas cautelares, entre ellas la obligación de comparecer periódicamente en comisaría y la prohibición de abandonar territorio suizo.
Un local sin inspecciones desde 2019
La investigación analiza, entre otros aspectos, por qué el bar no fue sometido a inspecciones de seguridad desde 2019, cuando estas revisiones, según las normativas locales, deberían ser anuales.
Otras dudas que rodean la tragedia, una de las peores en la historia reciente de Suiza, giran en torno a los materiales del local, el incendio se propagó rápidamente por la espuma insonorizante que cubría el techo, el pésimo sistema de evacuación o la presencia de menores en el local durante la fiesta que culminó en tragedia.
Alrededor de la mitad de los fallecidos en el incendio, que también causó 115 heridos, tenían menos de 18 años.