La minuciosa operación para matar a Alí Jamenei: un año de preparación, cámaras hackeadas y el papel decisivo de la CIA

La minuciosa operación para matar a Alí Jamenei: un año de preparación, cámaras hackeadas y el papel decisivo de la CIA
Así fue la minuciosa operación para matar a Alí Jamenei. INFORMATIVOS TELECINCO
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Irán confirmó el 1 de marzo la muerte de Jameneí, de 86 años y líder supremo desde 1989, en los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lo hubiera anunciado horas antes.

La operación que abrió esta nueva fase del conflicto llevaba al menos un año de preparación y combinó espionaje clásico, ciberinteligencia e inteligencia artificial, según detalla una investigación de Financial Times, que reconstruye cómo se planificó el ataque contra el líder supremo iraní, Alí Jamenei.

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El trabajo estuvo liderado por la Unidad 8200 del Ejército de Israel

Según esta información, el trabajo estuvo liderado por la Unidad 8200 del Ejército de Israel, especializada en análisis de datos, vigilancia electrónica y localización de objetivos. Durante meses, sus analistas habrían estudiado al detalle los movimientos del entorno del ayatolá, hasta el punto de conocer Teherán y las inmediaciones del complejo donde se reunía “como si fueran sus propias calles”.

Uno de los elementos clave fue el control del barrio que rodea las instalaciones del líder supremo. De acuerdo con la investigación, las cámaras de seguridad de la zona habrían sido hackeadas desde hacía años, lo que permitió a la inteligencia israelí establecer patrones de vida, horarios y rutinas con gran precisión. El día del ataque, además, las torres de telefonía móvil quedaron bloqueadas en un amplio radio, impidiendo que pudiera circular cualquier aviso de emergencia entre los edificios que iban a ser objetivo.

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El momento exacto del bombardeo se habría decidido tras la confirmación de una reunión de alto nivel en el complejo, verificada por un agente estadounidense desplegado sobre el terreno, en coordinación con los servicios de inteligencia.

La investigación subraya también el papel decisivo de la inteligencia artificial, utilizada para procesar en tiempo real enormes volúmenes de datos sobre turnos, desplazamientos y rutinas de miles de agentes y militares iraníes.