Las condiciones meteorológicas impiden que la flotilla a Gaza inicie la travesía este domingo

La flotilla a Gaza zarpa este domingo de Barcelona. ep
  • La previsión es que "en un día o dos máximo" la flotilla pueda partir hacia aguas internacionales

  • La misión busca denunciar el bloqueo sobre Gaza, llevar ayuda humanitaria y situar el conflicto palestino en el foco internacional

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La Global Sumud Flotilla partirá este domingo del Moll de la Fusta del Port Vell de Barcelona pero no se adentrará en aguas internacionales sino que amarrará en otro puerto barcelonés, porque las condiciones meteorológicas impiden iniciar la travesía.

Así lo han explicado los principales activistas de la Global Sumud Flotilla en una rueda de prensa antes del acto de salida de la flotilla, prevista para las 13 horas desde el Port Vell de Barcelona.

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"Nuestra idea era salir hoy hasta aguas internacionales y dirigirnos a Sicilia, pero las condiciones meteorológicas no nos lo permiten", de manera que la flotilla "partirá del Moll de la Fusta -en el Port Vell- e irá a otro puerto en Barcelona", ha afirmado el miembro de la Global Sumud Flotilla Thiago Ávila.

La organización no ha querido revelar si las embarcaciones se dirigirán a otra parte del Puerto de Barcelona o si será en otras instalaciones portuarias cercanas de la costa catalana, alegando cuestiones de seguridad.

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Según Thiago Ávila, la previsión es que "en un día o dos máximo" la flotilla pueda partir hacia aguas internacionales, una vez mejoren las condiciones meteorológicas.

Contribuir a la recuperación y reconstrucción de las condiciones de vida

El portavoz de la flotilla en Cataluña, Pablo Castilla, ha señalado que la iniciativa pretende "denunciar las complicidades internacionales y abrir un corredor humanitario por mar y tierra".

"Queremos que se ponga el foco en el genocidio y la ocupación que siguen ocurriendo en Palestina y exigir responsabilidades a nivel internacional", ha afirmado Castilla.

La expedición contará con entre 30 y 40 activistas catalanes, además de profesionales de ámbitos como la educación, la sanidad o la construcción, que participarán en acciones de apoyo sobre le terreno si consiguen desembarcar en la franja de Gaza.

Desde la organización han subrayado que el objetivo no es solo transportar ayuda, sino "contribuir a la recuperación y reconstrucción de las condiciones de vida" de la población gazatí.

Movilización social por la flotilla

La portavoz Ariadna Masmitjà, Masmi, ha destacado la importancia del apoyo social a la misión, que incluye una feria con más de 37 entidades, actividades culturales y espacios de debate abiertos al público durante todo el fin de semana.

"La flotilla no se entiende sin la movilización en tierra, porque es esa presión social la que la hace posible y la que nos protege", ha explicado Masmi, que ya formó parte de la anterior flotilla y volverá a embarcarse en la misión.

Entre las iniciativas presentadas figuran las "mochilas para Gaza", que contienen material escolar junto a cartas, dibujos y objetos simbólicos elaborados por alumnado de más de 80 centros educativos catalanes y gallegos.

La representante de la coalición Prou Complicitat amb Israel, Alys Samson, ha reclamado un "embargo total de armas a Israel" y ha criticado la "falta de coherencia" del Gobierno español.

"Las relaciones armamentísticas con Israel no han cambiado, pese al discurso político", ha denunciado Samson.

Por su parte, el portavoz del sindicato Top Manta, Lamine Bathily, ha vinculado la situación en Gaza con la de las personas migrantes y ha pedido "solidaridad no solo con los que están lejos, sino también con quienes llegan a Europa en situación de vulnerabilidad".

Riesgos y previsión de llegada

La organización ha advertido de que la misión se desarrolla en un contexto "más complejo que la última vez", marcado por la inestabilidad en Oriente Medio y las condiciones meteorológicas de primavera, "que pueden dificultar la navegación".

La flotilla retoma una iniciativa similar a la impulsada en septiembre de 2025, cuando 42 embarcaciones con 463 participantes fueron interceptados por Israel antes de alcanzar la costa de Gaza, lo que impidió completar la primera misión.

A pesar de estos antecedentes, los impulsores han defendido que la acción "se ajusta al derecho internacional" y han asegurado que mantendrán el objetivo de llegar a destino, previsiblemente a principios de mayo.