Donald Trump ataca al juez que vuelve a frenar la construcción del salón de baile en la Casa Blanca: trata de "socavar la seguridad nacional"
El presidente de EEUU afirma que ningún futuro presidente "podrá sentirse seguro en eventos, futuras investiduras o cumbres" sin ese salón de baile
Un juez paraliza la construcción del salón de baile en la Casa Blanca: Donald Trump es "el administrador", no "el dueño"
Donald Trump tiene guerras abiertas en todos los sectores, en el plano militar contra Irán, el Líbano, en el diplomático, contra el papa León XIV, pero también contra los jueces y en general contra todos los que se oponen a sus planes. Su nuevo objetivo es el juez, Richard Leon, que le ha vuelto a paralizar la construcción de un gigantesco salón de baile en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos para intentar de evadir la restricciones a estas obras ha argumentado que "el salón de baile es de vital importancia para nuestra seguridad nacional".
El juez federal que ya había advertido a Trump que solo es "el administrador" de la sede presidencial y no el dueño, ha emitido un nuevo veredicto que obliga a interrumpir la construcción, porque esta argumentación "¡no es una interpretación razonable ni correcta de mi orden!", ha escrito entre exclamaciones el magistrado.
Ningún futuro presidente, viviendo en la Casa Blanca sin este salón de baile, podrá sentirse seguro en eventos, futuras investiduras o cumbres mundiales
Leon ha considerado que la argumentación de la Casa Blanca es "increíble, si no hipócrita". "No puedo estar de acuerdo", ha agregado antes de subrayar que la seguridad nacional "no es un cheque en blanco para proceder con actividades ilegales", ha reiterado el juez que anteriormente ya había paralizado el proyecto de Trump hasta que el Congreso diera su aprobación, a excepción de que estas obras sean "estrictamente necesarias para garantizar la seguridad de la Casa Blanca y sus terrenos".
La defensa de Trump: un salón de bailes imprescindible para "la seguridad nacional"
La Administración Trump en su objetivo de seguir con la construcción del salón de baile, soñado por Trump, ha alegado que la totalidad de la obra se encuentra dentro de la excepción de seguridad.
Leon ha insistido en su línea porque su orden "no prohíbe la construcción subterránea, incluida la construcción subterránea de instalaciones de seguridad nacional, así como la construcción sobre el nivel del suelo --salvo la construcción del salón de baile propuesto sobre el nivel del suelo-- sea estrictamente necesaria para cubrir, asegurar y proteger dichas instalaciones de seguridad nacional, siempre que esta construcción no limite el tamaño y la escala del salón de baile", según la sentencia que ha enfurecido a Trump.
El republicano no ha tardado en responder con cuatro mensajes consecutivos, que ha publicado en serie, en sus redes sociales en las que ha acusa a Richard Leon, juez nombrado por el expresidente republicano George W. Bush, de esforzarse "por socavar la seguridad nacional", además de asegurar que "odia a Trump".
"Ningún futuro presidente, viviendo en la Casa Blanca sin este salón de baile, podrá sentirse seguro en eventos, futuras investiduras o cumbres mundiales", ha aseverado el mandatario, insistiendo en que "el salón de baile es de vital importancia para nuestra seguridad nacional, y ningún juez puede detener este proyecto histórico e imperativo desde el punto de vista militar".
Los mensajes de Trump, por supuesto, que contradicen los argumentos del juez Richard Leon, que ha subrayado que "las medidas de seguridad previstas para el salón de baile aún tardarán meses, si no años, en implementarse, contrario al argumento de los demandados de que la imposibilidad de implementarlas ahora supone un daño irreparable".