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Donald Trump se resistió inicialmente a abandonar la sala para entender "qué estaba pasando" durante el nuevo intento de asesinato contra él

El momento en el que se produce el nuevo intento de asesinato contra Donald Trump. Vídeo: Informativos Telecinco / Foto: EFE
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WashingtonDonald Trump ha reconocido, en su primera entrevista tras un nuevo intento de asesinato contra él, que no se lo puso fácil a los efectivos del Servicio Secreto durante los momentos más tensos del ataque, revelando que inicialmente se resistió a abandonar la sala en la que se celebraba la cena de corresponsables de la Casa Blanca para entender qué estaba pasando. Una vez detenido el atacante, el presidente estadounidense pidió además retomar el evento, a lo que su equipo de seguridad se negó.

“Lo que pasó es que en parte fue culpa mía. Quería ver qué estaba pasando. En ese momento, empezamos a darnos cuenta de que quizás se trataba de un problema grave. Probablemente les hice actuar un poco más despacio. Les dije: ‘Un momento, un momento, dejadme ver. Me di la vuelta, empecé a caminar y luego dijeron: ‘¡Por favor, agáchate, por favor, agáchate, en el suelo!’, así que me agaché y la primera dama también se agachó”, ha señalado ante las cámaras de CBS.

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Donald Trump dice que el atacante actuó movido por un “odio” profundo a los cristianos

Del mismo modo, en una entrevista telefónica concedida a la cadena Fox News, el magnate republicano ha asegurado que el atacante, identificado como Cole Allen, profesor de profesión, residente en Torrance, California, y de 31 años, actuó movido por un “odio” profundo hacia los cristianos, basándose en un manifiesto y en informaciones recabadas por las autoridades tras el incidente.

Calificándolo como “un tipo muy problemático”, Trump ha asegurado que tras su ataque había un trasfondo religioso radical.

“Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano”, dijo el presidente estadounidense, resumiendo lo ocurrido anoche en el hotel Washington Hilton tras escucharse disparos fuera de la sala donde se celebraba la cena.

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Además, y a ese respecto, ha asegurado también que la propia familia del atacante sabía de su situación y sus tendencias violentas: “Su familia sabía que tenía dificultades. Tal vez deberían haberlo denunciado con un poco más de firmeza. Probablemente es algo difícil de hacer, supongo, pero es una situación muy, muy mala”, ha dicho.

El atacante, Cole Allen, señaló a Donald Trump en su manifiesto

Según el fiscal general, Todd Blanche, el sospechoso probablemente tenía como objetivo principal al propio Trump y a otros altos cargos del Gobierno. De hecho, así lo hacía constar en su manifiesto, donde Cole Tomas Allen, que viajó en tren desde Los Ángeles hasta Washington D.C., con escala en Chicago, para perpetrar el ataque, señalaba directamente al presidente.

"No tengo intención de permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes. Siento rabia al pensar en todo lo que ha hecho esta administración”, apuntaba.

En ese mensaje, indicaba además que pretendía atacar a “cargos públicos, sin incluir a (el director del FBI, Kash) Patel", señalando: “Son el objetivo, priorizando del más alto cargo al más bajo".

Además, en ese manifiesto, donde calificaba como ‘magnicida federal amistoso’, que el personal de seguridad y del hotel "no son objetivo, si fuera posible", aunque en el caso de los agentes del Servicio Secreto expresa su intención de "incapacitarlos de forma no letal, si fuera posible" porque son "objetivos solo si fuera necesario".

En ese mensaje, igualmente, explica igualmente que utiliza perdigones y no balas para evitar daños mayores.

La misiva recoge una parte de pregunta y respuesta sobre sus intenciones y en una se refiere al dicho cristiano de que hay que poner la otra mejilla. Sin embargo, considera que "poner la otra mejilla cuando otra persona es oprimida no es cristiano, sino complicidad con los crímenes del opresor". Así, cita "violaciones en centros de detención", a "los pescadores ejecutados sin juicio" o a "la adolescente violada por los muchos criminales de esta administración".

Sobre el hecho en sí del ataque, argumenta que Estados Unidos es un Estado de derecho, pero que "cuando los representantes y jueces no cumplen la ley, nadie les debe nada".

Cole Alen, el ‘magnicida federal amistoso’, se burló de la seguridad del evento

De igual modo, el atacante llegó a burlarse de la seguridad alrededor del evento, manifestando su sorpresa: “Parece que nadie ha pensado qué pasa si alguien se registra el día anterior. Este nivel de incompetencia es demencial”, dijo.

Fue así como el treintañero consiguió irrumpir corriendo en el control de seguridad para acceder al acto donde estaba Trump junto a varios miembros de su Gobierno y periodistas.

Pese a todo, fue reducido por los agentes, aunque no sin antes herir a uno de ellos de un disparo. Ahora, se le podrían imputar cargos de uso de un armo de fuego en un crimen violento y asalto a un agente federal con arma de fuego. Hoy, Cole Allen se sentará ante el juez por primera vez.