Cuba se abre al Capitalismo con un paquete de reformas para privatizar su economía

La Asamblea Nacional de Cuba aprueba un paquete de reformas "económicas" y "sociales" para abrir a la privatización de la economía
La estrategia de Trump para introducirse en Cuba: asfixia hasta provocar la crisis energética para presentarse como la solución
Cuba da un vuelco al Capitalismo, en medio del asedio económico y las amenazas de Donald Trump. La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) de la isla ha aprobado un paquete de reformas "económicas" y "sociales" para abrir a la privatización de la economía y de las instituciones públicas ante la crisis social y humanitaria que sacude al país comunista.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha advertido que estas reformas no se están haciendo "por las presiones de los yanquis" sino "de manera soberana" porque, el país ha llegado a un "momento de madurez y reflexión, propio del debate que en todos estos años se ha desarrollado, que nos está diciendo que tenemos que seguir defendiendo el socialismo, pero construyéndolo con algunas transformaciones".
La reforma de corte liberal rompe con la economía centralista que fundó Fidel Castro en 1959 y que ha llevado durante más de 60 años a un ineficiente y burocrática gestión de la producción. En medio de la pobreza de la población y el bloque de Estados Unidos, el gobierno de Díaz Canel ha anunciado la apertura del mercado a particulares, incluidos los cubanos que viven fuera del país.
El documento aprobado este viernes contempla 176 disposiciones, que legaliza el modelo liberal capitalista, demonizado por el Gobierno cubano que ahora abre a la banca privada y la inversión extranjera directa en el turismo, que irrumpen en la agotada sociedad cubana, como terremoto nacional, entre la incertidumbre y la desesperación.
El objetivo es "dinamizar" el desarrollo del país y en correspondencia con el Programa Económico y Social para el año 2026, anunciado una semana atrás por el presidente Cubano, que integran cambios en el tejido empresarial, con el acento puesto en la modernización de las estructuras productivas y la diversificación de las formas de gestión, entre otras, según ha explicado, este viernes, el primer ministro de la isla, Manuel Marrero, en sesión plenaria extraordinaria.
El propio mandatario cubano en una intervención de cerca de media hora que pocos cubanos han podido seguir ante la falta de electricidad en la isla, ha aseverado que Cuba "vive las horas más difíciles de este siglo" y que "la realidad impone cambios urgentes necesarios". De hecho, en alusión al bloqueo impuesto por Estados Unidos ha reclamado a Washington que "si de verdad quieren ayudar", que dejen al país "comerciar, comprar su medicinas, importar su combustible, recibir inversiones, créditos y financiamientos, y relacionarse normalmente con sus emigrados y con el mundo".
Los ejes prioritarios del Gobierno de Cuba: alimentación, energía e inversión extranjera
Por otra parte, el jefe de La Habana ha remarcado que la alimentación del país será tratada como un "asunto de seguridad nacional", para lo cual se buscará "acabar con las tierras ociosas". "Cada pedazo de tierra que hoy está cubierto de marabú cuando debería estar produciendo alimentos, tendrá que tener una respuesta clara: o se pone a producir o se entrega a quien esté dispuesto a hacerlo".
Otro de los asuntos claves a que ha hecho referencia del presidente cubano ha sido al de "recuperar la capacidad energética" y reducir la dependencia externa, al tiempo que se aceleran las soluciones descentralizadas, y la incorporación de la energía solar y otras fuentes renovables de energía a la economía nacional.
Para ello, ha precisado, se facilitará la "entrada directa" de empresas extranjeras que suministren paneles, baterías, inversores, soluciones asociadas, "reduciendo intermediarios que encarecen los costos para la población y para el país".
"Ya se eliminaron aranceles a la importación de tecnologías solares, sistemas de almacenamiento y equipos destinados al ahorro energético. Ahora avanzaremos también en la eliminación de impuestos sobre su venta y sobre los servicios vinculados a su instalación y mantenimiento", ha insistido.
Con relación al combustible, la Administración cubana ha autorizado la comercialización de combustible por formas de gestión estatal bajo regulación y control del Estado y con márgenes de utilidad "razonables y transparentes".
A renglón seguido, el mandatario ha reivindicado la importancia de contar con bancos "más ágiles, más digitales, más cercanos a la gente y más útiles a quienes producen, exportan, importan, invierten o emprenden, abriendo espacio bajo regulación estricta a instituciones financieras".
Díaz-Canel ha puesto el foco en la inversión extranjera directa en el sector privado y público autorizando la participación extranjera en empresas nacionales y abriendo las puertas a inversores cubanos residentes en el extranjero: "Todo ciudadano cubano, residente en Cuba o en el exterior que esté interesado en invertir, donar, aportar tecnología, abrir un mercado o levantar un proyecto en el país, "contará con un marco claro, estable y respetuoso, al igual que los inversionistas extranjeros".
"Al que quiera construir con Cuba sin pretender imponerle nada a Cuba, le decimos esta noche con el corazón en la mano, aquí tienes tu casa y aquí tienes la puerta abierta", ha manifestado.