Alemania, incapaz de combatir la ola de calor: más de 5.000 muertes, la mayoría en junio y en mayores de 75 años

Ola de calor
Alemania, incapaz de combatir la ola de calor: más de 5.000 las muertes. Telecinco
Compartir

En Alemania suele morir más gente en invierno que en verano, pero los últimos datos provocados por la ola de calor se han convertido ya en un problema político, por recurrentes. Alemania ha registrado una cifra estimada de 5.120 muertes relacionadas con el calor en lo que va de año, la mayoría de ellas a finales de junio, cuando las temperaturas medias semanales superaron con creces los 20 grados centígrados, según informa este jueves el Instituto Robert Koch (RKI) para la salud pública.

Pese a todo, hay que señalar que según el RKI, las cifras más elevadas de muertes relacionadas con el calor en Alemania en la última década se registraron en 2018 y 2019, con 8.400 y 6.900 decesos, respectivamente. Es decir, que no estamos ante el peor momento, pero sí en datos dentro de los parámetros que se dieron entre 2022 y 2025, cuando las estimaciones oscilaron entre unos 2.600 y 4.900 fallecimientos de media al año. Lo que deja de manifiesto que Alemania no es capaz de combatir las olas de calor.

PUEDE INTERESARTE

La mayoría de las muertes se dieron entre mayores de 75 años con enfermedades preexistentes

La mayoría de los fallecimientos —alrededor de 4.270— se produjeron entre personas de 75 años o más, detalló el RKI en un informe semanal. Murieron más mujeres que hombres, principalmente porque representan una proporción mayor de la población de edad muy avanzada.

Los datos del RKI muestran que son sobre todo las personas mayores de 85 años las que se ven amenazadas por el calor. Por ejemplo, en muchas residencias de ancianos, sin aire acondicionado ni ventiladores, la temperatura en las habitaciones superó algunas noches los 30 grados.

PUEDE INTERESARTE

Bien es cierto que no es el calor el que provoca estas muertes de forma directa. El Instituto Robert Koch deja claro que gran parte de las muertes provocadas por la ola de calor se producen en perfiles muy determinados. Es decir, personas mayores que ya cuentan con enfermedades preexistentes (cardiovasculares, pulmonares y renales).

El junio más caluroso en Europa Occidental desde que hay registros

Los datos alemanes se suman a un panorama sombrío en toda Europa. El Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la UE ha señalado este jueves en un boletín que Europa Occidental ha experimentado el junio más caluroso desde que se tienen registros, con una media de 20,74 grados. Las autoridades nacionales han notificado más de 4.700 muertes en exceso durante la ola de calor del 20 al 28 de junio en Francia, Bélgica, España y los Países Bajos.

Durante el fin de semana de la ola de calor, del 27 al 28 de junio, 120 personas murieron solo en la ciudad de Colonia, al oeste de Alemania —cuatro veces más de lo habitual—, según afirmó Katharina Droege, líder del partido de Los Verdes del país, durante un debate parlamentario. Droege acusó al canciller Friedrich Merz de no haberse pronunciado hasta ahora sobre la ola de calor, a pesar del aumento de la cifra de muertos y de los esfuerzos continuos de los servicios de emergencia, y acusó a su gobierno de suavizar las leyes de protección del clima.

Los Verdes han criticado duramente el proyecto de presupuesto del gobierno para 2027, en particular por detraer miles de millones destinados a la protección del clima para tapar agujeros presupuestarios. Según el borrador presupuestario, los recortes previstos para el Fondo del Clima y la Transformación (KTF) aún no se han cuantificado de forma concreta.

Alemania trazó planes en marzo para ayudar a cumplir los objetivos climáticos de 2030 y reducir su dependencia de las volátiles importaciones de combustibles fósiles, poniendo a disposición 8.000 millones de euros para financiar medidas como la ampliación de la capacidad de energía eólica y el impulso a las ventas de vehículos eléctricos.

La mayor economía de Europa tiene como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 65% respecto a los niveles de 1990 para 2030, y ser climáticamente neutra para 2045. Sin embargo, hasta ahora la reducción es de solo alrededor del 48%, y los expertos afirman que las políticas existentes son insuficientes.

La OMS alerta de que Europa carece de plan contra el calor

El director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, Hans Henri P. Kluge, ha advertido de que menos de la mitad de los Estados miembros de la región europea cuentan con un Plan de Acción Nacional para la Salud ante el Calor, que permite una respuesta planificada y que los sistemas sanitarios sigan funcionando sin verse desbordados.

Así lo ha señalado en una declaración publicada este martes, después de una reunión de emergencia que reunió este lunes a representantes de 41 Estados miembros, la Comisión Europea y diversas organizaciones de la sociedad civil para abordar la respuesta al calor extremo, sobre el que ha alertado de que aún puede causar "semanas mortales" para la región europea.

Según ha detallado, durante la reunión quedó patente que los países abordan el calor extremo como una emergencia de salud pública y no solo como un fenómeno meteorológico. En este sentido, se expusieron las medidas que toman los países y, entre ellas, destacaron los planes de acción para la salud ante el calor.

Kluge ha subrayado que estos planes "salvan vidas" y que los países que contaban con ellos "respondieron con rapidez, coordinaron bien a los actores pertinentes y protegieron eficazmente a su población" en anteriores olas de calor. "Las herramientas existen. La evidencia es sólida. Cuando se implementan planes y se ponen a prueba antes de una crisis, se salvan vidas", ha afirmado.

Sin embargo, la reunión también puso en evidencia que aún persisten algunas deficiencias, según ha detallado el director regional de la OMS para Europa. Entre estas brechas, los países destacaron que muchas personas no reconocen estar en riesgo personal, incluso cuando se activa una alerta roja.

También apuntaron la necesidad de más instalaciones de refrigeración y una mayor difusión de su ubicación, especialmente para las personas sin hogar, así como la necesidad de adaptar la infraestructura sanitaria al cambio climático. Kluge ha añadido que algunos países aún enfrentan demoras en los procedimientos para declarar formalmente las olas de calor, lo que puede ralentizar las medidas de salud pública.

En toda la región europea, los residentes de centros de atención a largo plazo, las personas sin hogar y los adultos mayores socialmente aislados siguen sin recibir una atención constante.

Pese a esto, Kluge ha destacado que en la reunión también se observó un cambio importante, como es que los países están empezando a gestionar el calor desde una perspectiva intersectorial. "Sin embargo, aún es desigual y requiere mayor atención. Pero está ocurriendo. Y es precisamente el tipo de cambio estructural que transforma un plan de salud y bienestar ante el calor, de un simple documento a un sistema que realmente protege a la población", ha comentado.

Kluge ha señalado que la OMS sintetizará las lecciones aprendidas y las pondrá a disposición de los 53 Estados miembros, además de que ofrecerá apoyo técnico directo a varios países para cubrir necesidades inmediatas y estará a disposición de todos aquellos que deseen fortalecer su Plan de Acción para la Salud y el Calor.

De este modo, ha destacado que el trabajo actual se centra en dos frentes, por un lado, reparar lo que falló en las últimas semanas antes de que llegue la próxima ola de calor y, por otro, construir sistemas de salud que no solo respondan al calor extremo, sino que estén preparados para él.