Las duras imágenes del momento en que una familia muere tras caerle encima la cornisa de un edificio por el terremoto en Colombia
El terremoto de 7,4 que ha sacudido a Colombia ha obligado a declarar la emergencia nacional: los equipos de rescate trabajan contra reloj
Última hora del terremoto en Colombia: Más de 130 muertos y 570 heridos en un potente seísmo
Colombia permanece sumida en la tragedia por el que ha sido el peor terremoto de la última década en el país. De magnitud 7,4 en la escala Richter, el seísmo, que ha obligado a declarar la emergencia nacional, deja ya más de un centenar de muertos y más de un millar de viviendas afectadas. Con múltiples aeropuertos dañados, hospitales que se han venido abajo y toques de queda decretados en ciudades como Cali o Pereira, donde los ciudadanos han tenido que echarse a las calles para tratar de ponerse a salvo, la situación es completamente dramática.
Reviviendo momentos de pánico como los vividos en junio en Venezuela tras el doble terremoto del 24 de junio, en Colombia también se han reproducido las imágenes de la devastación provocada por los temblores, con secuencias estremecedoras como la captada cuando una familia que discurría por una calle quedaba totalmente sepultada por el derrumbe de la cornisa de un edificio. Ante la mirada de otros viandantes, murieron en el acto.
Imágenes de la tragedia por el terremoto en Colombia
Entre gritos de desconsuelo y desolación, bajo la incredulidad de algunos testigos y el desconcierto de otros que no vieron exactamente lo que acaba de pasar, –aunque sí pudieron escuchar el estruendo–, una densa humareda de polvo emergió en la zona, donde la fatalidad causó que esa familia, que caminaba justo por ese punto en pleno seísmo, quedase aplastada por los escombros. A apenas unos metros, una mujer que estaba hablando por teléfono salvó la vida, siendo llamativo que tras ver la secuencia a escasísima distancia, apenas se alejó del lugar caminando, todavía al teléfono, seguramente en shock.
Paralelamente, más transeúntes miraban hacia el lugar de los hechos, con algunos llevándose las manos a la cabeza, conscientes de la impotencia de no poder hacer nada ante una fuerza tan devastadora.
Como en este caso, en muchos otros se han sucedido imágenes similares, con los edificios colapsando completamente por la intensidad del seísmo, que ha sido más largo de lo habitual, causando gravísimos destrozos en dos minutos trágicos y agónicos.
Mientras los muertos superan el centenar, las estructuras afectadas se cuentan por miles, siendo que algunas estructuras, como la del Hospital Universitario de Cali, terminaron de colapsar, con los servicios de rescate teniendo que trepar por las fachadas que resistieron para rescatar a algunos de los pacientes.
El terremoto de magnitud 7,4
Declarado a las 7:34 horas (hora local), el epicentro del terremoto, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) se situó a cinco kilómetros al este de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, extendiéndose por otras regiones del oeste del país, sacudiendo a ciudades densamente pobladas como Cali, Pereira, Manizales, Armenia o Quibdó, donde se concentran más de 3,5 millones de personas en total.
“No os vamos a dejar solos, están en nuestro corazón y les vamos a tender la mano con toda decisión”, ha dicho el recién nombrado presidente del país, Abelardo de la Espriella, que ha declarado la emergencia nacional ante la gravísima situación.
Ahora, en las 48 horas más cruciales tras el desastre, los servicios de rescate trabajan contra reloj y se afanan en la búsqueda de supervivientes y desaparecidos entre los escombros.