Terremotos

El terremoto de Colombia duró 96 segundos pero los afectados lo vivieron como cuatro minutos eternos

El terremoto de Colombia se hizo eterno para los afectados por el temblor
Una pareja sufre los efectos del temblor de Colombia mientras circulaban en un automóvil por las calles de Pereira. Informativos Telecinco
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Colombia amaneció este lunes sacudida por uno de los terremotos más fuertes registrados en su historia reciente, un seísmo que dejó escenas de destrucción y pánico en varias ciudades del país. Para entender qué ocurrió bajo tierra, el investigador del Instituto Geociencias del CSIC, Jordi Díaz, recurrió a una imagen sencilla: una vara de madera que se dobla hasta romperse. “La corteza de la litosfera, más bien dicho, se va deformando lentamente y ahí lo que sucede es esto”, explicó mientras reproducía el chasquido de la ruptura.

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Réplicas "esperables"

Díaz subraya que, aunque inusual, un terremoto de esta magnitud “es esperable”. Según recuerda, “en el último siglo ha habido dos o tres de esta magnitud”, y advierte de que lo ocurrido no termina con el temblor principal. “Se esperan réplicas, de hecho, como tres cuartos de hora después del sismo principal, ya hubo uno de magnitud cinco”, señala.

Las consecuencias fueron inmediatas y visibles. El impacto en infraestructuras, edificios históricos y servicios esenciales ha sido severo con edificios desplomados, catedrales sin campanarios, aeropuertos y centros educativos sacudidos con violencia

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En medio del caos, el científico insiste en las pautas básicas de autoprotección: “siempre que se pueda ponerse debajo de una mesa, debajo de un mueble, debajo de una cama”. Porque en esos segundos críticos todo se mueve: autobuses, camiones, muebles, estructuras en obras e incluso teleféricos.

El temblor duró oficialmente 96 segundos, pero para miles de personas se prolongó mucho más. Díaz lo explica con claridad: “una cosa es la ruptura y lo otro es ¿cuánto tiempo nota la gente que la tierra vive?”, una percepción que, según él, se extendió durante cuatro minutos que parecieron eternos.